28, MIERCOLES.

A las 5 de la mañana nos pusimos en marcha, hasta las 11-1/2 en que

paramos; y á las 3-1/2 proseguimos nuestro viage, hasta las 6-1/2 que

llegamos á una laguna, distante de la de los Paraguayos como tres

cuartos de legua; en cuya orilla paramos á hacer noche y esperar la

reunion de toda la expedicion, por el retardo de algunas carretas

recargadas y por la boyada nueva. Todo lo cual debe siempre evitarse,

para no tener penalidades muy considerables en tan dilatado viage. En

este punto recibí chasqui del cacique amigo Quiluí, avisándome que en

la Laguna de los Paraguayos, ó en la del Monte estaba dispuesto à salir

con grande armada el cacique Antenau, y que caminase con cuidado.

A poco llegó el cacique Oaquin con su gente, expresándome, que tambien

venian los caciques Millapue y Antupan con sus gentes á visitarme; y

me aseguró que Antenau no se propasaria, ni tendria descomedimiento

alguno, pero que en caso contrario sabia que debia contar con él y sus

parciales que nos acompañarian. A las 10 de la mañana avistamos la

Sierra de la Ventana, hallándonos en distancia de las Salinas 7-1/2

leguas, y á poco tiempo despues, del Guaminí. El viento se ha mantenido

por el oeste y sud sud-oeste, y estamos distantes de las Salinas 11

leguas, sin haber ocurrido mas novedad en este dia.

Diario de un viage a Salinas Grandes, en los campos del sud de Buenos Aires · 第 45 / 69 题