24, SABADO.

En este dia, como á las 8 de la mañana, puse con el cacique Quinteleu,

8 soldados y el piloto, al parage que llaman los _Manantiales_, al

oeste de la laguna; y al cuarto de legua de dejar dicha laguna por

el costado del oeste, é inmediatamente que se traspone una loma, se

encuentra una cañada, y en ella una laguna de agua dulce, y á 2,000

varas de distancia de esta, al mismo rumbo, otra de mayor caudal, y

otra mas adelante, que por una especie de cauce ó arroyo se comunica

con la anterior, en la abundancia de aguas. Continuando la cañada,

como á 2,000 varas de distancia, al mismo rumbo, hay otra laguna que

forma barrancas de tierra firme de bastante elevacion; y las mas altas

que miran al nord-este, hacen su frente á diferentes médanos altos, que

por la parte opuesta de la cañada van formando un valle, de extension

de legua y media, desde las primeras lomas hasta la última laguna.

Este terreno es abundante de hermosos pastos, y en él ha habido

costumbre de poner siempre las haciendas de las expediciones á Salinas.

Pero á virtud de lo que, sobre el riesgo de ser robadas sin doble

guardia, podia suceder, segun Quinteleu me expuso, no permití que fuese

allí. Las lagunas referidas deben sus aguas á varios manantiales que

corren desde el pié de los médanos. Son de muy excelente gusto, y en

los que pude reconocer, hallé la yerba del berro en abundancia: puede

á poca diligencia formarse un potrero, que asegure los ganados con los

Médanos, Laguna de Salinas, barrancas altas del oeste, y la parte del

sur, en que empieza el monte. Sobre este costado hay una abra á que

subsigue una llanura de excelente piso y feracidad, segun los ensayos

de un indio, que tiene allí su tolderia y haciendas. Este sitio está

perfectamente indicado para establecer en él la poblacion y el cuartel

general. Está circuido de monte, desde el segundo hasta tocar el cuarto

cuadrante. La descripcion particular de este parage de la laguna, y lo

que importa ocuparlo, lo haré separadamente. En la tarde de este dia

repitió su visita el cacique Oaquin, conduciendo algunos animales de

venta, con los que se surtieron algunas tropas.

En esta tarde se me presentaron cuatro troperos, para ponerse en marcha

hasta la Laguna de los Patos, terreno trabajoso por ser el piso de

arena movediza, y en cuyo tránsito acontecen frecuentes quebraduras

y retardos: y á fin de llenar su deseo y de franquear el paso á los

demas, accedí á su solicitud; con la precisa condicion de darme parte

de cualquiera novedad, destacando ademas en su escolta una partida de

ocho soldados y un sargento. Entretanto, los demas troperos que se

hallaban atracados, cargaron todas las carretas y las sacaron, quedando

solamente 17. A las 10 de la noche se me dió parte haber llegado las

tropas á la Laguna de los Patos, con algunas quebraduras, que estaban

refaccionando, y que el resto de la expedicion se aprontaba á salir

mañana despues de misa.

Diario de un viage a Salinas Grandes, en los campos del sud de Buenos Aires · 第 41 / 69 题