29, LUNES.

En este dia dispuse colocar los 9 esmeriles y cañones en estado

conveniente para cualquiera necesaria defensa, con la tropa que habia

quedado en dos tiendas de campaña; poniendo de las milicias doble

custodia á las haciendas, y destinando patrullas que celasen sobre los

indios que trataban, para impedirles la bebida de noche, prohibiendo á

los pulperos ò vivanderos su venta. Como á las 9 de la mañana, recibí

recado del cacique Lincon, en que me daba parte habia pasado noticia á

los caciques comarcanos para venirse, y venir juntos: que le esperase

en el punto en que me hallaba, y que al mismo tiempo le mandase algun

aguardiente y yerba para él y sus gentes.

En el resto del dia recibí otros varios mensajes de diferentes

caciques, con las mismas pretensiones, por medio de los que decian

ser sus hijos, y con miras de llegar al siguiente dia al campamento.

Entretanto se aumentaba prodigiosamente el número de indios

espectadores y tratantes, que ya se hallaban confundidos, peones,

carretas, y carreteros, con la poca tropa, siempre sobre las armas:

procurando sí, mantener estas y los cañones y esmeriles, libres para

cualquiera evento fatal que amagaban las borracheras de los indios.

Quedaron sin embargo armadas de lanzas todas las carretas, y citados

los carreteros para el siguiente dia á concurrir á la comandancia

con sus gentes, para oir y entender el bando de estilo, y órden de

la marcha, y demas prevenciones necesarias. En la tarde de este dia

fueron muy repetidos los avisos de los indios caciques, y sus gentes

que pedian permiso para entrar á tratar: que sus tratos son pedir

aguardiente de regalo, ó en cambio de algunas gergas y ponchos, y

sin embargo de su multitud, se pudo observar, sin que advirtiesen

esta operacion. Se continuó el dia y la noche siempre sobre las

armas, sufriendo infinitas impertinencias, por no tocar el estremo de

desavenencia, esperando mejorarse con la presencia de los caciques,

y con miras de marchar al siguiente dia, luego que se reuniesen los

hombres enviados à los toldos de Lincon.

Diario de un viage a Salinas Grandes, en los campos del sud de Buenos Aires · 第 15 / 69 题