Debo á la cariñosa amistad del Comisario del Ministerio de la Guerra,
D. Juan Cologan, distinguido ingeniero militar que ha instalado
primorosamente la colección de piezas y modelos de los museos de
artillería é ingenieros del ejército, enviada á Chicago por nuestro
ramo de guerra, la relación, razonada para hacer resaltar su
importancia, de los objetos expuestos, con singular lucimiento, en
el edificio de Transportes de esta Exposición Universal. He cuidado
siempre, al escribir estos artículos, de que precediera, al juicio
formado, un estudio serio de los asuntos tratados, para que, donde no
llega mi competencia, la sustituya otra más autorizada por ser propia
de especialistas y de personas de reconocido saber y experiencia.
Y hecha esta salvedad de una vez para siempre, que no padezco el
achaque tonto de quererlo tratar y saber todo, haciendo justicia á
cuantos amigos me han ayudado con su valiosa colaboración alcanzada
con el continuo trato y cruce de ideas, observaciones y comparación
de objetos, creo que todos estos elementos reunidos servirán para
que los benévolos lectores de este libro, formen, al fin de la
jornada, concepto claro de lo que significa el concurso de España
en la Exposición de Chicago, y del resultado probable obtenido para
honra patria, por los diversos elementos acumulados en las secciones
españolas de la misma.
Una de las colecciones más notables del cuerpo de artillería es la de
piezas antiguas prestadas por el museo de Madrid, presentando fases
interesantísimas y dignas de estudio, de la fabricación de cañones
desde fines del siglo XV hasta principios del presente.
Bombarda verso. { Hierro forjado.
{ Duelas, manguitos y aros.
Medio ribadoquín. { Principios del siglo XVI.
{ Hierro forjado de una pieza.
Medio cañón bastardo. {
Sacre. { Piezas de bronce construídas
Falconete. { entre 1500 y 1530.
Sacabuche. {
Cañón de hierro batido { Hierro forjado. Construído
de los llamados { por D. Manuel de Anciola
de 12 libras. { en Tagollaga, en 1763.
Obús de hierro batido { Hierro forjado. Construído
de los llamados de 6 { para el Pretendiente en
libras. { Tagollaga y en 1837.
La fundición de bronce de Sevilla presenta:
Un cañón de bronce comprimido de 15 centímetros, que proyectó el
coronel Verdes. Pesa tres toneladas y se emplea en servicios de plaza
y sitio.
Un obús de bronce comprimido de 15 centímetros, que, para plaza y
sitio, con peso de una tonelada y cureña de eclipse, proyectó el
comandante Mata, y
Un mortero de bronce comprimido, de 15 centímetros que pesa 475
kilogramos y sirve para sitio y plaza, proyectado también por el
comandante Mata.
El esfuerzo de nuestros artilleros, encaminado á aprovechar las
grandes existencias de bronce de cañones antiguos que tenemos,
fabricando piezas de bronce comprimido, merece un elogio
incondicional, porque no sólo muestran su patriotismo aliviando
las cargas del Tesoro, sino grandes condiciones de inteligencia
y conocimientos técnicos, al vencer las grandes dificultades
que se presentan cuando se quieren fabricar piezas aceptables,
compatibles con las exigencias modernas de la artillería. Y que
estas dificultades se han vencido, lo dicen los datos que he podido
hallar y que al parecer demuestran que las recámaras resisten,
en buenas condiciones, las altas temperaturas producidas por la
deflagración de la pólvora, soportando las rayas, sin contratiempo,
el paso del proyectil. Las experiencias verificadas al ensayar estos
cañones, haciendo unos 300 disparos, han demostrado que las piezas
han resistido tan intenso trabajo sin experimentar, sus condiciones
balísticas, grandes modificaciones. A pesar de esto, las personas
inteligentes opinan que, el empleo de este metal, se limitará á
ciertos y determinados calibres, siendo el máximo admitido para
cañones, el de 15 centímetros; en cambio, en los morteros, por sus
especiales condiciones, podrá emplearse el bronce sin limitación
alguna.
Se emplea, pues, para cañones de mayor calibre, el acero, denominado
metal guerrero por excelencia, como lo demuestra Krupp en su cañón
monstruo de 122 toneladas, y las planchas de blindaje modernas,
atribuyéndose á la asociación del acero y el níquel, los grandes
progresos alcanzados en la fabricación de éstas últimas.
La fábrica de Trubia presenta:
Un cañón proyectado por el capitán Sangran para la artillería de
montaña de Filipinas. Es muy ligero y ha demostrado en las pruebas
poseer excelentes condiciones. Se exhibe sobre polines por estar aun
en estudio el proyecto de cureña.
Un cañón de acero, montado en su cureña, proyectado por el coronel
Sotomayor. No es esta pieza la de campaña que dió tanta fama á aquel
distinguido artillero, y que hoy constituye el cañón reglamentario de
las baterías de á caballo, sino una modificación del mismo, en que el
mecanismo de cierre ha sufrido algunas alteraciones para la adopción
del estopín de percusión, con la idea, según se me indica, de aplicar
la pólvora sin humo.
Pero no son únicamente las condiciones excepcionales de esta pieza
las que han dado á su autor tanta fama y popularidad, sino la prueba
ó el resultado de los esfuerzos titánicos hechos por el coronel
Sotomayor, para emanciparnos del extranjero, en la fabricación del
material de guerra. Este resultado alcanzado ya casi en España, se
debe al coronel Sotomayor, á cuyo nombre parece justo asociar los de
Ordóñez, Mata, Plasencia, Verdes, Francés, Sangran, Ferrer, Lerdo,
Milán, Rivera, Freyre, cuyo cierre se ha aceptado en los Estados
Unidos para algunas piezas, Marcilla y Brull que han perfeccionado
gran parte del armamento moderno.
La fábrica de armas de Toledo, exhibe:
Una rica colección de reproducciones de espadas, dagas, alabardas
y chuzos, figurando, entre las primeras, las de Isabel la Católica,
Hernán Cortés, El Gran Capitán, Pelayo, Felipe II, etc., etc., y una
preciosa rodela, copia del siglo XV, de acero repujado, cincelada,
incrustada y damasquinada en oro y plata.
La Pirotecnia militar de Sevilla expone preciosos estuches con
espoleta, estopines, cartuchos y balas para fusil; el Parque de
Barcelona diferentes fases de fabricación del Baste para el cañón
de montaña Plasencia; el Parque de Sevilla, juegos de armas, un
carretón de trinchera y atalajes y monturas que han llamado la
atención por su buen material y excelente mano de obra; la fábrica
de armas portátiles de Oviedo, cuatro panoplias formadas con las
variadas piezas que el arte transforma para fabricar el fusil que ha
usado últimamente nuestro ejército y que hoy se está reemplazando
para no quedar rezagados, en este período de constante progreso. S.
M. el Rey, el precioso modelo de un cañón de bronce, y el Museo de
Ingenieros del ejército una colección de modelos, conocidos ya, en
su mayor parte, en Barcelona, que llama vivamente la atención del
público por la perfección con que está hecho, y sobre todo, por el
sistema de decorado que da á los modelos un aspecto de realidad, en
los territorios, fielmente representados. Puedo citar entre ellos
los de Cartagena, Jaca, Bilbao, obras del canal de Vento para el
abastecimiento de aguas de la Habana y la batería de Podaderas de
Cartagena, que por su tamaño y la perfección del tallado del mar y
las rocas, y la ingeniosa disposición de las piezas movibles que
constituyen la batería propiamente dicha, atrae constantemente la
atención de la concurrencia.
Se expone también en esta sección una colección de armas,
herramientas, equipos y monturas del arma de caballería, instalada
con mucho gusto y arte en muebles remitidos de España.
De esta colección ha merecido entusiastas elogios la montura flexible
de bandas automáticas del comandante Valdés por las condiciones de
adaptabilidad á caballos de distinta configuración.
Por último, hallo en esta sección una colección numerosa de libros
escritos por oficiales del Ejército. Pasan de trescientos los
volúmenes expuestos, y aunque su número y la extensión de las obras
impida formar concepto de su contenido, sin embargo, por los títulos
que aparecen escritos en los Catálogos, la variedad de los asuntos
tratados y la significación de los autores, conocidos en el Ejército
y fuera de él, nadie juzgará que sea inmerecida la calificación
de notabilísima con que puede honrarse la Sección técnica y
bibliográfica de los institutos armados de España.
Forma sección aparte, en el edificio de Transportes, la Marina de
guerra española, y quien no conozca su valimiento y su significación
en el mundo, desconoce ciertamente la historia universal. Agrúpanse
en la sección tres elementos importantes: un precioso modelo de la
carabela Santa María, lazo curioso de la historia marítima de la
patria, entre la marina de guerra y la comercial; algunos ejemplares,
modelos de antiguos navíos y otras embarcaciones de interés
histórico, y algunos modelos de la Trasatlántica española que preside
el busto del insigne naviero Antonio López.
Como elementos varios, cuento, como más notables, las jarcias de
la fábrica de Cartagena; las lonas y redes de Pedro Alier, de
Barcelona; los modelos de cañones para la marina, sistema Hontoria;
una ametralladora, de valor histórico, construída el año 1830
en Cartagena, y el cañón de tiro rápido Sarmiento, de mecanismo
sumamente ingenioso y probado con gran éxito.
Falta ya sólo citar el solígrafo de Ristori, que inspecciona
automáticamente el ánima de los cañones con precisión admirable, y
que ha sido juzgado muy favorablemente; y la obra de Arqueología
naval, considerada como un trabajo de primer orden, de Rafael Monleón.
Grato es para el que esto escribe, trasladar aquí, la impresión
favorabilísima que ha causado en Chicago, la fecunda y patriótica
labor de los soldados de la patria.
[Ilustración: PALACIO DE LA MUJER]