IV

La muerte edificante de la Miruella produjo en la casa de la portalada

los efectos más maravillosos. Juana volvió á ser la moza robusta y

fuerte, porque Felipe se casó con ella en seguida, sin más excitaciones

nuevas que las de su conciencia. Teresa no volvió á tener cardenales en

el cuerpo ni amarguras en el alma, porque Gorio, libre de la pasión del

vino, no la pegaba jamás; y como éste reconquistó su antigua condición

de labrador activo é inteligente, supo recuperar parte de la hacienda

malvendida en azarosos días, y con ella el bienestar de toda la familia

que, como ya no creía en brujas, arrojó por las bardas del corral los

azabaches del rojillo, con lo cual no quedó éste tan tranquilo como

deseara.

_Pero_ ¿querrán ustedes creer que antes de cumplirse un año de la

muerte de tía Bernarda, ya había en el mismo pueblo, si no en el

mismo barrio, otra bruja tan odiada, tan temida y tan _bruja_ como la

Miruella?

Tipos y paisajes · 第 35 / 63 题