"Te estoy viendo frente de mí, con tu cachucha cubriendo tus ojos
indagadores y penetrantes, tu gran saco traicionando tu camiseta, y
tus pantuflas holgadas denunciando tu pereza, miéntras yo, tendido
en el sofá, descanso del ruido y de la celeridad del vapor.
"Ya voy á empezar la relacion del viaje; no te impacientes, déjame
encender un cigarro.
"Pues, como iba yo diciendo, salí del hotel con mi sombrero con más
arrugas que de ordinario, mi sobretodo al brazo, mi paraguas en mi
mano, cubierta del indispensable guante, á obsequiar la invitacion
del gran poeta y del caballeroso amigo.
"En dos trancos me trasportó el wagon frente al Correo, y en
tres pasos me tienes en el despacho del _Evening Post_, calle de
Broadway; pregunté por Mr. Bryant, le subieron el aviso al quinto
cielo y vino un jovencito á conducirme.
"Penetré entónces en el despacho, que es una oficina en toda forma,
con sus cajeros, tenedores de libros y los dependientes varios de
la parte mercantil del periódico.
"Cada seccion, como en todas partes, está marcada con una
ventanilla de cristales, y la parte de contacto con el público es
tambien un grueso cristal aislado ó incrustado en la tabla.
"Mi pequeño guía se introdujo conmigo en el elevador, y aquello fué
subir hasta sentir hambre en el camino.
"Ascendimos ocho pisos, teniendo cuidado el conductor de
anunciar:--_primero, segundo, tercer piso_, etc.,--recogiendo en
ellos ó dejando pasajeros.
"Llegamos al octavo piso, y desembarcamos en un laberinto de
pequeños cuartitos, que son destinados á los redactores. En uno de
esos cuartitos, que con cuatro ruedas podria fungir de coche en
cualquiera parte, sin aparato ni distincion, pegado á una angosta y
plebeya mesa, estaba Mr. William C. Bryant, justamente proclamado
como el gran poeta americano.
"El H. Bryant peina en sus cabellos y su barba cana, ochenta y un
años.
"Es blanco y enjuto de carnes, frente calva abriendo horizonte en
su cima y dejando caer sobre sus sienes hilos de plata en que se
han trasformado sus cabellos.
"Las cejas, espesas y salientes, sombrean sus ojos pequeños, de
rara inteligencia y dulzura, nariz prominente y acaballetada, y la
boca perdida, como sus carrillos, en las caidas de su barba profusa
como de polvo de nieve, que toca hasta sobre su pecho.
"Cambiados los saludos, quiso que ántes de partir viese yo la
prensa del _Evening Post_.
"Descendimos varias escaleras, penetramos á las regiones de la
luz artificial, y allí, como suspendido en los aires, vimos girar
el inmenso cilindro que abre dos poderosas alas, y de cada una
de ellas, en opuestas direcciones, lanza de diez en diez los
ejemplares del periódico bisemanal.
"No me detengo á describir el mecanismo de la gran prensa, porque
ya le conoces; pero acaso no conozcas la máquina de doblar los
periódicos.
"Es un cilindro tambien, pero á su pié hay unas líneas de fierro
horizontales.
"El periódico cae á una de aquellas hendeduras, y por debajo unos
dedos de acero tiran del pliego dándole el primer doblez; la
refriega del papel bajo la parrilla que te describo, es furibunda
y momentánea; cuando vuelves la cara, cae á una pequeña artesa el
periódico, listo para empacarse, y la sucesion es tan rápida, que
más me he tardado en escribir, que en hacerse un paquete de muchos
ejemplares.
"Mr. Bryant envió á buscar unos periódicos españoles para que
tuviese yo que leer en el camino.
"Mr. Bryant conoce el español bastante bien, pero tiene muy
poco ejercicio; yo ya sabes cuánta y cuán estupenda es mi
ignorancia en el inglés, sobre todo hablado; pero á fuerza de
desear comunicarnos, echábamos mano alternativamente de palabras
francesas, latinas, españolas, inglesas y no sé cuántas más, que
nos hacian forjar á duo escenas que no se habrian desdeñado en la
mismísima torre de Babel.
"Salimos rompiendo procelosas corrientes de gentío, buscando el
embarcadero del Este; pero ántes de pisar el vapor, quisimos
detenernos en el mercado de Fulton.
"Propiamente hablando, este mercado, como el de las calles del
Sur, no marca un destino especial á primera vista, sino que es
la interrupcion brusca de las banquetas, con puestos de frutas,
semillas, pescados y flores, viéndose puertas que dan al interior
de la manzana, en donde colosales clavijeros y multiplicados
mostradores, indican la venta de las carnes, sin el mejor aseo ni
el olor más grato.
"La parte de las banquetas que recorriamos bajo grandes toldos de
lona, estaban obstruidas con cajones, tercios y barriles, entre
los que se escurre y salta el gentío inmenso, despues de chocar y
filtrarse por entre carretillas, carros, wagones, coches y ómnibus,
que giran en encontradas direcciones con ruido que marea y aturde.
"--Vea vd. qué profusion de frutas; esas piñas, como los plátanos,
son importaciones de la Habana. ¿Vdes. las cultivan?
"--Sí, señor, y tengo entendido que las de Tlahua, las de Córdoba,
y las de la parte del Sur de México, son mejores. Creo que de
plátanos no tenemos la riqueza y variedad de la Habana; pero los
nuestros son excelentes, así como las naranjas.
"--Aquí, como habrá vd. notado, se hace cuantioso consumo de
frutas, y las que tienen algun ácido se toman en bebidas, en
jaleas, y hasta la cáscara, como la del limon y la naranja, se
utilizan.
"--¿Vdes. son muy afectos á las fresas?
"--Mucho, y me parecen las nuestras mejores que las que se brindan
en esos graciosos canastillos, que aunque muy grandes, son
desabridas ó demasiado ácidas.
"La conversacion de Bryant es dulce, sencilla, sin ningun género de
pretensiones, y solo el observador puede distinguir en una que otra
palabra, como por la rotura casual de un velo, horizontes dilatados
de talento y de sabiduría. Cuando ménos lo esperaba, y creyéndome
aún en tierra firme, estaba dentro del espacioso vapor que nos iba
á conducir, y que en la parte inferior tenia caballos, puestos con
carnes y tráfico como en la plaza.
"Subimos la escalera á la vez que niños, damas y caballeros, que en
són de fiesta y como á dia de campo llegaban, disimulando maletas y
encargos en sus envolturas de papel.
"La parte superior del buque la forma un amplio y elegantísimo
salon con asientos laterales de terciopelo, grandes sofás
circulares y colosales espejos, que multiplican los salones y como
que introducen al barco aguas, paisajes y toda la animacion de las
orillas.
"La popa y la proa del barco forman miradores con asientos, y
circuyen el exterior cómodos corredores con sus balaustrados
alegres.
"Los niños corren armando bulla sobre las alfombras, las señoritas
conversan, forman grupos los hombres, y algunos, así como algunas,
se aislan con sus periódicos colosales, de los que cada quien lleva
abundante provision.
"Desdoblamos nuestros periódicos el Sr. Bryant y yo; pero á cada
momento se interrumpia la lectura.
"--Ahí tiene vd. á Broklyn; esos son los famosos pilares de que vd.
me hablaba.
"--Sí, señor, y que me parecian torres gigantescas.
"--Esos cables enormes son de fierro; vea vd. cómo volando sobre
ellos pasa la gente.
"--Los veo, y veo sombrillas de señoras que están quitando á los
pájaros el monopolio del aire.
"Las mil casas de Broklyn parece vienen en procesion con sus
torres, sus miradores, sus almenas y pirámides en alto, á recibir á
la ciudad, que desde la opuesta orilla de las aguas, les tiende los
brazos de sus muelles y les envía sus mensajeros en las mil barcas,
botes, naves de vela y vapores, que como que convierten en movibles
salones las aguas.
"Este no es un rio, es el mar invadiendo las lomas, ó más
propiamente, las lomas capturando al mar.
"Llevábamos á un lado la orilla de la ciudad con sus muelles, sus
casas y sus quintas, y del opuesto lado fracciones de terreno con
sus casas campestres diseminadas entre los árboles, entre los
ganados; los carros y las gentes ocupadas en la labranza.
"--Esa es otra poblacion, me decia mi _cicerone_, es Long Island,
que alza sus colinas y sus arboledas entre mil habitaciones
primorosas.
"--¡Triste aspecto el de esa tierra! ¡grandes edificios aislados!
"--Es Blakwell's Seland, lugar de prisiones, establecimientos de
beneficencia, casas de dementes; merecen que les haga vd. visita
especial.
"--Edificios colosales sobre despejados y verdes valles, Blakwell's
es como la prision de esos palacios del infortunio.
"A nuestra izquierda, es decir, del lado que dejamos Nueva-York,
se iban desplegando alegres serranías, prominencias de colinas
y hondos valles decorados por mansiones campestres de esmerado
cultivo y singular belleza.
"De trecho en trecho suspendia su marcha el vapor para dar salida
en amplios muelles á parte de nuestros pasajeros.
"Allí eran los trasportes en carros y coches, el acarreo de
tercios y la espera de los transeuntes por los deudos, escoltados
por los criados y por los perros encargados de festejar más
estrepitosamente la recepcion.
"Viendo mi guía que fijaba los ojos en unas eminencias de que no me
podia dar cuenta, eminencias seguidas de grandes jacalones, me dijo:
"--Esos son los fuertes de que hacen detallada mencion los
viajeros. Vuelva vd. la cara: del opuesto lado hay otro fuerte
guarnecido tambien por gruesa artillería.
"En efecto, recordé la descripcion de esos fuertes formidables, y
creo que no hay exageracion alguna.
"Con este motivo, la conversacion recayó sobre generalidades de la
guerra y cuestiones políticas.
"Aunque el eminente personaje con quien hablaba tiene vastísima
instruccion como hombre de Estado, noté con sentimiento profundo
que respecto de nuestro país, carece, como la mayor parte de sus
distinguidos compatriotas, de ideas exactas.
"Bryant, como muchos americanos ilustres, está muy distante
de las ideas del _destino manifiesto_, de la usurpacion y la
violencia; pero nuestra historia les es poco conocida, el
movimiento intelectual de México, los elementos componentes de
nuestra sociedad, los perciben como al acaso; ni la literatura, ni
las profesiones, ni el estado de la industria, ni nada, se conoce
exactamente, juzgando con sinceridad que nos hallamos en un atraso
de que estamos muy distantes.
"Yo combatia las ideas que me parecian erróneas, con osada
independencia, y el noble anciano sonreia con bondad y me concedia
en mucho la razon.
"--Pudiera probar á vd., le decia, que si en México fluctuamos
entre el fanatismo clerical y la carencia de ideas religiosas,
entre vdes. abundan las fábricas de fanáticos, que ponen distintos
rubros á las adulteradas mercancías que sacan de la Biblia y el
Evangelio. Las prensas son almacenes que tienen su surtido de
ideas al gusto de los consumidores. En la administracion hay más
corrupcion que en otras partes; pero cuando de un árbol gigantesco
se quitan ramas, nadie lo echa de ver, y una hojita arrancada á una
planta pequeña la desnuda y afea. El sistema proteccionista que
aquí se proclama, no es más que la explotacion de unos cuantos que
sacrifican al país....
"Bryant es libre-cambista, y yo hubiera querido conservar letra
por letra sus opiniones, para vergüenza de esa gente de México
que quiere galvanizar doctrinas que son ludibrio y afrenta de la
filosofía....
"Interrumpí bruscamente la conversacion, porque me pareció
distinguir entre macizos de árboles una poblacion.
"Por entre los claros del bosque creia percibir casas y templos
y blanquear quintas diseminadas, cuya belleza encarecia la misma
confusion con que se distinguian.
"--Esa es, me dijo Bryant, una poblacion Metodista: vea vd. el
muelle.
"Realmente tocábamos el muelle. Sobre él, en letras gordas, decia:
"Los domingos no se toca en tierra."
"--¡Que viva la libertad! dije para mis adentros.
"Eran las siete: habia aún luz vivísima; á poco andar llegamos á
Roslin, que es nuestro destino.
"Estábamos como en una selva: una amplia calzada culebrea por entre
altas lomas, elevadísimos pinos, castaños y sauces de tupidas y
colgantes ramas.
"De trecho en trecho, aprovechando risueñas eminencias, se levantan
las estancias de campos, de figuras rústicas, en realidad disfraces
del lujo y el bienestar.
"Torcimos en un recodo del camino, empujamos una puertecita
excusada, y dijo mi guía, con el acento de la generosa hospitalidad
sajona:
"--Estamos en nuestra casa.
"Apénas tuve tiempo de dirigir una mirada al aterciopelado césped
del frente de la casa, á las callecitas simétricas del jardin y
los claros de las aguas, que tienden á trechos como despedazados
espejos que duplican los encantos de la agreste mansion.
"La tarde estaba fria: nos recibió amoroso un saloncito, que
es un camarin de primores: preciosos cuadros, ricos espejos y
candelabros, unas elegantes alacenas con escogidos libros, una y
la otra con chucherías de marfil y de oro, de porcelana y concha,
recogidas en los diversos viajes del poeta, grandes sillones,
elegante piano.
"Bryant es viudo, tiene una hija casada y otra que vive con él,
quien, en union de una sobrina, nos hicieron, con exquisita finura,
los honores de la casa.
"Mi hospedador diligente encendió, como por mágia, la chimenea del
fondo del salon, y saltando la llama, nos envió caricias en el
viento.
"Despues de unos instantes de reposo, me tomó de la mano mi amigo,
subimos una escalera, y mostrándome una alcoba primorosa con dos
grandes ventanas al jardin y al rio que clarea entre las ramas de
los grandes árboles, me dijo:
"--Esta es la habitacion de vd.
"Allí estaban representadas las atenciones del amigo, con toda la
delicada prevision de la mujer.
"No hay un grabado, ni un cuadro, ni un mueble, que no sea una
belleza, un capricho artístico, un ensueño.
"Colon dominando el mar, es el cuadro que preside mi alcoba. El
génio interrogando lo desconocido. La grandeza casi divina del
hombre, la grandeza casi humana de esa alma, remedo del infinito,
que se llama el Océano.
"Apénas tomaba posesion de mi preciosa alcoba, cuando la voz del
Sr. Bryant me invitó á la mesa.
"El comedor da al jardin, adornándolo muebles adecuados de la más
perfecta elegancia, y las paredes están materialmente tapizadas de
cuadros, entre los que distinguí paisajes de raro mérito.
"--Son cuadros, me dijo Mr. Bryant, con que me obsequian algunos
artistas el dia de mi cumpleaños.
"Entónces quise afrontar la conversacion sobre las distinciones mil
de que ha sido objeto el poeta; recordéle sus cartas sobre España,
sus himnos y sus traducciones, entre ellas la soberbia de la
Iliada, de la Odisea, y su sentida elegía á la muerte de Lincoln.
"Pero en esta vez, como en todas, Bryant no se acordaba de sí
mismo: en él el sentimiento poético se revela cuando hace la
apología de los demás; es no solo modesto, sino humilde y suave
como un niño.
"Sentámonos á la mesa; el patriarca ocupó la cabecera; sirviónos la
hija del Sr. Bryant el _thé_.
"Yo aprendia; la falta de cuchillo me embarazaba; la ausencia de
mantel era una extrañeza; temia cometer alguna barbaridad.
"--Una vez por todas diré á vd., hice notar á M. Bryant, que si
cometo alguna inconveniencia; que si alguno de mis hábitos me
desvía de los de vdes., no es culpa sino de mi novedad en este país
y en estas costumbres; pero pido mil perdones por todo.
"Y mi disculpa fué tan cariñosamente aceptada, que estableció
cierta confianza y me animó á decir:
"--Si vd. ha notado tal vez poca modestia y acaso mucha exaltacion
en encarecer las bellezas de mi país y sus hombres eminentes, es
porque me preocupa la idea de que vdes. nos juzgan como en la
barbarie, como que necesitamos de aprender en inglés los primeros
rudimentos de la civilizacion......
"--No, no, de ningun modo, señor, me dijo el poeta; y aunque
no conozco á México, porque solo dos meses estuve allí, conocí
personas muy distinguidas: me acuerdo de un caballero abogado que
sabia de memoria el "Paraíso perdido" de Milton.
"Vueltos al _Parlor_, le leí mis versos al Niágara, que
interrumpió varias veces con señales de calurosa aprobacion.
"Trájome en seguida sus retratos.
"--Este es un mal retrato, esta nariz es un guarda canton: han
pegado su rostro de vd. á un pico de tucán, y le han llamado nariz.
"Reia el poeta como un muchacho.
"Serian poco ménos de las diez de la noche cuando nos retiramos á
nuestras habitaciones. Los demás á dormir, yo á platicar contigo,
Francisco; y ya ves que la charla no es escasa, y que si suelto la
pluma, es porque se me están cerrando los ojos de sueño.
Mayo 30.--En Roslin.
"Van á dar las doce y trepo de dos en dos los escalones de mi
cuarto, porque me parece que en él me esperas con tus pasos
inquietos y tu tosecilla destemplada, para que siga contándote mis
impresiones.
"Desperté, como de costumbre, á las cuatro.
"Una de las ventanas de mi alcoba ve al Sur, la otra al Occidente;
desde dentro de la pieza me parece que estoy entre las ramas de la
copa de un solo árbol.
"Dí unos pasos al Occidente.
"La casa está como en la cima de una colina, y como que la tiene
suspendida en sus brazos un robusto pino y un frondosísimo castaño
de Indias, que es un bosque de ramas y follaje.
"En el descenso de la colina está formado el jardin, con sus
senderos de arena formados entre el césped, y de césped tambien
un círculo, que es como un gran canasto de flores descansando en la
verdura.
[Ilustración: VIAJE DE FIDEL.
_LIT. DE H. IRIARTE._