La luz llegó: quedaron en la noche
Como tristes resíduos mis delirios
Y el llanto de mis ojos.
Como lleva implacable la corriente
Del árbol los inútiles despojos.
Fué mi agitado sueño como un antro
Poblado de fantasmas, y despierto
Como la luz del dia
Al circundar la llama amarillenta
Del triste cirio que acompaña á un muerto.
Va el infortunio asido de mi brazo
Cual si fuese invisible un esqueleto,
Que en perpétuo quejido
En mí extinguiese de la vida el ruido.
Soy como mi prision, como mi sombra;
Como mi propia tumba y mi quebranto
Es la pesada losa que esa tumba
Me cierra con espanto.
¿A quién volverme? El tallo de la yerba
Suele ostentar sus gotas de rocío;
Suele la brisa acariciar la arena
Que huérfana en su curso dejó el rio,
Y solo yo en mi pena
La soledad encuentro y el vacío.
Una por una vuelan mis auroras
Cual los rubios cabellos que en el cráneo
Quedaron de una hermosa, mi esperanza
Es como rama espúria que en la grieta
Del muro su esqueleto balancea,
Y que se pudre con la blanda lluvia,
Y se hace polvo con la luz febea.
Y no arranca los ayes de mi labio
El injusto desden de la fortuna;
No la mano de hierro del destino
Abate de mi pecho la fiereza,
Ni me hace vacilar en mi camino
Con su exígua linterna la pobreza.
No: si tremenda maldicion estalla;
Si airado el sino con terror vibrante
Circunda cual serpiente mi cabeza,
Más quisiera sufrir, mi sér proscrito
Del dolor ambiciona el infinito,
Porque siempre consuela la grandeza.
Pero dejar que el fango pestilente,
Hez de gusanos, de infeccion abrigo,
Derruya de la torre los cimientos:
Dejar que triste se hunda, ser testigo
Del reluchar de abandonada nave
A la que ingrato puerto negó abrigo....
¡Qué horror! ¡qué horror! y la existencia mia
Así relucha en ignorados mares
En eterna agonía....
Una mano, una voz, esa mirada
Con que la luz recrea
Al gusano escondido en la hoja leve,
Al sutil hilo que tendió la araña
Y con el sol naciente centellea....
Una voz, una mano que derrame
Una gota, una sola, de ternura,
En mi honda desventura,
Sin que piedad.... ni compasion se llame,
Y agradecido adoraré mi suerte.
Mirad.... los que pasais, que está al llenarse
En mis manos la copa de la muerte....
Una gota de amor, solo una quiero....
Vereis.... cómo se alivia mi quebranto....
Y la gente.... que pasa.... al ver mi llanto....
Me dicen que clamó: "¡Pobre extranjero!"