GUILLERMO PRIETO.

Nueva-Orleans, Marzo 21 de 1877.

¡¡AYES!!

¡Oh y qué tristes de mi vida,

Qué tristes pasan las horas!

Como corren aguas turbias

Despeñándose en las sombras!

Como atraviesan los aires

Aves negras gemidoras!

Como que se queja el viento,

Como que triste el sol llora;

Las casas como sepulcros,

Como muertas las personas!

Qué triste va el extranjero

En soledad espantosa!

Qué triste recuerda el suelo

Que le sabe hablar su idioma!

Es uno sepulcro que anda

Y lleva bajo su losa,

Enterrada viva el alma,

Pero inerte y silenciosa:

O como en la catalepsia

Dicen que corren las horas,

Oyendo de los que pasan

Las voces.... ó que razonan

Diciendo á la conveniencia

Que nos sepulte en las sombras,

Porque reclama la muerte

En sus fueros engañosa,

El asilo del cadáver

Para el que en su sueño se ahoga!

¡Oh qué tristes van mis dias

Rodando cual secas hojas

Sobre desiertos de nieve

En soledad silenciosa,

O como en fondo de abismo

Gime abandonada tórtola,

Perdiéndose en lo profundo

Los ayes de sus congojas,

Porque el huracan que cruza

Lleva las sentidas notas

Que exhala y piden socorro

Y se extinguen y se borran!

¿Qué es de lo que amo? ¿dó existen

Las prendas que el alma adora?

Es como muerte la ausencia,

Mas que muerte es horrorosa!

Porque en el sepulcro inmenso

En que trascurren las horas,

Nos muestra nuestro cadáver

Como espejo la memoria.

Viaje a los Estados Unidos, Tomo II · 第 40 / 94 题