--Anda, maldito, dije al concluir, llévate ese manojo de requiebros,
que al fin ni ella, ni tú, ni yo, entendemos palabra de lo que he
escrito......
Despidióse el portador del Album, y se oyeron melodiosas y poéticas, á
la entrada del salon, estas palabras:
"La sopa está en la mesa."