DIARIO DEL DOCTOR AVRIGNY

«Dios me ha escuchado al fin. ¡Gracias, Dios mío! Noto ya en mi ser un

germen de destrucción que dentro de pocos meses me conducirá

indefectiblemente al sepulcro.

»Creo que no ofendo a Dios dejándome aniquilar por la enfermedad que El

me envía; no hago más que acatar sus designios.

¡Señor! ¡Señor! ¡Cúmplase Tu voluntad, así en la tierra como en el

Cielo!

»¡Magdalena, hija mía, aguárdame!»

Amaury · 第 73 / 90 题