En la edición de Knust figuran, además: 1.º, un apólogo breve sobre
los verdaderos amigos; 2.º, otro largo que se titula _Capítulo LIII_:
«De la imaginación que puede sacar a homne de entendimiento, e non se
puede tornar de ligero sinon como aqui dise»; y 3.º, _Capítulo LIV_:
«De como la honra deste mundo no es sinon como sueño que pasa», del
que no se conserva el final. No se conocen estos dos últimos más que
por el códice del Conde de Puñonrostro, y su mismo editor D. Eugenio
Krapf (Vigo, 1902) no los consideró obras seguras de D. Juan Manuel.