De lo que contesció a un homne con la golondrina et con el pardal.
Otra vez fablaba el conde Lucanor con Patronio, su consejero, en esta
guisa:
--Patronio, yo non puedo escusar en ninguna guisa de haber contienda
con uno de dos vecinos que yo he, et contesce así que el más mio vecino
non es tan poderoso, et el que es más poderoso non es tanto mio vecino.
Et agora ruégovos que me consejedes lo que faga en esto.
--Señor conde--dijo Patronio--para que sepades para esto lo que vos más
cumple, sería bien que sopiésedes lo que contesció a un homne con un
pardal et con una golondrina.
E el conde le preguntó que como fuera aquello.
--Señor conde--dijo Patronio--un homne era flaco et tomaba grand enojo
con el roido de las voces de las aves et rogó a un su amigo quel
diese algún consejo, que non podía dormir por el roido quel facian los
pardales et las golondrinas.
Et aquel su amigo le dijo: que de todos modos non le podía desembargar,
mas que él sabía un escanto con que lo desembargaría del uno dello: o
del pardal, o de la golondrina.
Et aquel que estaba flaco respondiol que comoquier que la golondrina da
mayores voces, pero porque la golondrina va et viene et el pardal mora
siempre en casa que antes se querría parar al roido de la golondrina
maguer que es mayor porque va et viene, que al del pardal que está
siempre en casa.
Et vos señor conde, comoquier que aquel que mora más lejos es más
poderoso, conséjovos yo que hayades ante contienda con aquel que vos
está más acerca aunque non sea tan poderoso.
E el conde tovo esto por buen consejo et fízolo así et fallose ende
bien.
Et porque don Johán se pagó deste enjiemplo, fizolo poner en este
libro, et fizo estos viesos que dicen así:
Si en toda guisa contienda hobieres de haber,
Toma la más lejos, aunque haya más poder.