CAPÍTULO CCIX.

DE CÓMO IMPUSIMOS EN MUY BUENAS Y SANTAS DOCTRINAS Á LOS INDIOS DE LA

NUEVA-ESPAÑA, Y DE SU CONVERSION, Y DE CÓMO SE BAUTIZARON, Y VOLVIERON

Á NUESTRA SANTA FE, Y LES ENSEÑAMOS OFICIOS QUE SE USAN EN CASTILLA, Y

Á TENER Y GUARDAR JUSTICIA.

Despues de quitadas las idolatrías y todos los malos vicios que se

usaban, quiso Nuestro Señor Dios que con su santa ayuda, y con la buena

ventura y santas cristiandades de los cristianísimos Emperador don

Cárlos, de gloriosa memoria, y de nuestro Rey y Señor, felicísimo y

invictísimo Rey de las Españas, don Felipe nuestro señor, su muy amado

y querido hijo, que Dios le dé muchos años de vida, con acrecentamiento

de más reinos, para que en este su santo y feliz tiempo lo goce él y

sus descendientes, se han bautizado desde que los conquistamos todas

cuantas personas habia, así hombres como mujeres, y niños que despues

han nacido, que de ántes iban perdidas sus ánimas á los infiernos, y

ahora, como hay muchos y buenos religiosos de señor San Francisco y de

Santo Domingo y de nuestra Señora de la Merced, y de otras órdenes,

andan en los pueblos predicando, y en siendo la criatura de los dias

que manda nuestra santa madre Iglesia de Roma, los bautizan; y demas

desto, con los santos sermones que les hacen, el santo Evangelio está

muy bien plantado en sus corazones, y se confiesan cada año, y algunos

de los que tienen más conocimiento á nuestra santa fe se comulgan.

Y demas desto, tienen sus iglesias muy ricamente adornadas de altares,

y todo lo perteneciente para el santo culto divino, con cruces y

candeleros y ciriales, y cáliz y patenas, y platos, unos chicos y otros

grandes, de plata, é incensario, todo labrado de plata.

Pues capas, casullas y frontales, en pueblos ricos los tienen, y

comunmente de terciopelo y damasco y raso y de tafetan, diferenciados

en las colores y labores, y las mangas de las cruces muy labradas de

oro y seda, y en algunas tienen perlas; y las cruces de los difuntos

de raso negro, y en ellas figurada la misma cara de la muerte, con su

disforme semejanza y huesos, y el cobertor de las mismas andas, unos

las tienen buenas y otros no tan buenas.

Pues campanas, las que han menester segun la calidad que es cada pueblo.

Pues cantores de capilla de voces bien concertadas, así tenores como

tiples y contraltos, no hay falta; y en algunos pueblos hay órganos, y

en todos los más tienen flautas y chirimías y sacabuches y dulzainas.

Pues trompetas altas y sordas, no hay tantas en mi tierra, que es

Castilla la Vieja, como hay en esta provincia de Guatimala; y es para

dar gracias á Dios, y cosa muy de contemplacion, ver cómo los naturales

ayudan á decir una santa Misa, en especial si la dicen franciscos ó

mercenarios, que tienen cargo del curato del pueblo donde la dicen.

Otra cosa buena tienen, que les han enseñado los religiosos, que así

hombres como mujeres, é niños que son de edad para las deprender, saben

todas las santas oraciones en sus mismas lenguas, que son obligados á

saber; y tienen otras buenas costumbres cerca de la santa cristiandad,

que cuando pasan cabe un santo altar ó cruz abajan la cabeza con

humildad y se hincan de rodillas, y dicen la oracion del Pater-noster ó

el Ave-María; y más les mostramos los conquistadores á tener candelas

de cera encendidas delante los santos altares y cruces, porque de ántes

no se sabian aprovechar della en hacer candelas.

Y demas de lo que dicho tengo, les enseñamos á tener mucho acato y

obediencia á todos los religiosos y á los clérigos, y que cuando fuesen

á sus pueblos les saliesen á recibir con candelas de cera encendidas y

repicasen las campanas, y les diesen bien de comer, y así lo hacen con

los religiosos; y tenian estos cumplimientos con los clérigos.

Demas de las buenas costumbres por mí dichas, tienen otras santas y

buenas, porque cuando es el dia del Corpus Christi ó de Nuestra Señora,

ú de otras fiestas solenes que entre nosotros hacemos procesiones,

salen todos los más pueblos cercanos de esta ciudad de Guatimala en

procesion con sus cruces y con candelas de cera encendidas, y traen

en los hombros en andas la imágen del Santo ó Santa de que es la

advocacion de su pueblo, lo más ricamente que pueden, y vienen cantando

las letanías y otras santas oraciones, y tañen sus flautas y trompetas;

y otro tanto hacen en sus pueblos cuando es el dia de las tales

solenes fiestas, y tienen costumbre de ofrecer los domingos y pascuas,

especialmente el dia de Todos-Santos.

Y pasemos adelante, y digamos cómo todos los más indios naturales

destas tierras han deprendido muy bien todos los oficios que hay en

Castilla entre nosotros, y tienen sus tiendas de los oficios y obreros,

y ganan de comer á ello, y los plateros de oro y de plata, así de

martillo como de vaciadizo, son muy extremados oficiales, y asimismo

lapidarios y pintores; y los entalladores hacen tan primas obras con

sus sútiles alegras de hierro, especialmente entallan esmeriles, y

dentro dellos figurados todos los pasos de la santa Pasion de nuestro

Redentor y Salvador Jesucristo, que si no los hubiera visto, no pudiera

creer que indios lo hacian; que se me significa á mi juicio que

aquel tan nombrado pintor como fué el muy antiguo Apéles, y de los de

nuestros tiempos, que se dicen Berruguete y Micael Ángel, ni de otro

moderno ahora nuevamente nombrado, natural de Búrgos, que se dice que

en sus obras tan primas es otro Apéles, del cual se tiene gran fama,

no harán con sus muy sútiles pinceles las obras de los esmeriles, ni

relicarios que hacen tres indios grandes maestros de aquel oficio,

mejicanos, que se dicen Andrés de Aquino y Juan de la Cruz y el

Crespillo.

Y demas desto, todos los más hijos de principales solian ser

gramáticos, y lo deprendian muy bien, si no se mandara quitar en el

santo sínodo que mandó hacer el reverendísimo Arzobispo de Méjico; y

muchos hijos de principales saben leer y escribir y componer libros de

canto llano; y hay oficiales de tejer seda, raso y tafetan, y hacer

paños de lana, aunque sean veinticuatrenos, hasta frisas y sayal, y

mantas y frazadas, y son cardadores y perailes y tejedores, segun y

de la manera que se hace en Segovia y en Cuenca, y otros sombrereros

y jaboneros; solos dos oficios no han podido entrar en ellos, aunque

lo han procurado, que es hacer el vidrio ni ser boticarios; mas yo los

tengo por de tan buenos ingenios, que lo deprenderán muy bien, porque

algunos dellos son cirujanos y herbolarios, y saben jugar de mano y

hacer títeres, y hacen vihuelas muy buenas.

Pues labradores, de su naturaleza lo son ántes que viniésemos á la

Nueva-España, y ahora crian ganado de todas suertes y doman bueyes,

y aran las tierras, y siembran trigo, y lo benefician y cogen, y lo

venden, y hacen pan y bizcocho, y han plantado sus tierras y heredades

de todos los árboles y frutas que hemos traido de España, y venden el

fruto que procede dello; y han puesto tantos árboles, que porque los

duraznos no son buenos para la salud y los platanales les hacen mucha

sombra, han cortado y cortan muchos, y lo ponen de membrillares y

manzanas y perales, que los tienen en más estima.

Pasemos adelante y diré de la justicia que les hemos enseñado á guardar

y cumplir, y cómo cada año eligen sus alcaldes ordinarios y regidores y

escribanos y alguaciles, fiscales y mayordomos, y tienen sus casas de

cabildo, donde se juntan dos dias de la semana, y ponen en ellas sus

porteros y sentencian y mandan pagar deudas que se deben unos á otros,

y por algunos delitos de crímen azotan y castigan; y si es por muertes

ó cosas atroces, remítenlo á los gobernadores, si no hay audiencia

Real; y segun me han dicho personas que lo saben muy bien, en Tlascala

y en Tezcuco y en Cholula, y en Guaxocingo y en Tepeaca, y en otras

ciudades grandes, cuando hacen los indios cabildo, que salen delante de

los que están por gobernadores y alcaldes, maceros con mazas doradas,

segun sacan los Vireyes de la Nueva-España; y hacen justicia con tanto

primor y autoridad como entre nosotros, y se precian y desean saber

mucho de las leyes del reino por donde sentencien.

Demas desto, todos los caciques tienen caballos y son ricos, traen

jaeces con buenas sillas, y se pasean por las ciudades, villas y

lugares donde se van á holgar ó son naturales, y llevan sus indios

por pajes que les acompañan, y aun en algunos pueblos juegan cañas y

corren toros y corren sortijas, especial si es dia de Corpus Christi ú

de señor San Juan ó señor Santiago, ú de Nuestra Señora de Agosto, ó

la advocacion de la iglesia del santo de su pueblo; y hay muchos que

aguardan los toros, y aunque sean bravos, y muchos dellos son jinetes,

en especial en un pueblo que se dice Chiapa de los Indios, y los que

son caciques todos los más tienen caballos y algunos hatos de yeguas y

mulas, y se ayudan con ello á traer leña y maíz y cal, y otras cosas

deste arte, y lo venden por las plazas, y son muchos dellos arrieros

segun y de la manera que en nuestra castilla se usa.

Y por no gastar más palabras, todos los oficios hacen muy

perfectamente, hasta paños de tapicería.

Dejaré de hablar más en esta materia, y diré otras muchas grandezas que

por nuestra causa ha habido y hay en esta Nueva-España.

Verdadera historia de los sucesos de la conquista de la Nueva-España (3 de 3) · 第 50 / 56 题