Bajo esta denominación siguen estudiándose en nuestras gramáticas las
tres formas verbales, _ra_, _ría_ y _se_, _amara_, _amaría_ y _amase_,
para eterno baldón de nuestros arrestos científicos en achaque de
lingüística. Ni _amara_ ni _amaría_ son imperfectos, ni _amaría_ es
subjuntivo, ni estos tres tiempos significan lo mismo, para que sigan
unidos en feroz maridaje bajo una misma denominación. En ello convienen
Bello y Benot, y todos los extranjeros. Dejemos por ahora la forma
_amaría_, que es de indicativo, y estudiemos un poco las otras dos, y
con ellas sus compuestos correspondientes _hubiese amado_ y _hubiera
amado_.
Las formas _amase_, _hubiese amado_, siempre son subordinadas de
pasado, esté expreso ó tácito el verbo subordinante; y esto, en todos
los monumentos antiguos, antes del clasicismo y en el clasicismo, y hoy
día; es decir, que es un imperfecto del subjuntivo ó, mejor dicho, del
conjuntivo.
Proviene _amase_ de _ama-vi-ssem_, que tenía el mismo empleo y valor.
Conviene entender bien este empleo para no confundir este tiempo
con _amara_, como se confunde hoy, y no se confundía en tiempo
de Cervantes. _Amase_--repito--es siempre conjuntivo, es decir,
subordinado de otro verbo con _que_ expreso ó tácito, é indica tiempo
pasado. Véanse estos ejemplos del _Quijote_, entre otros mil[14]:
«Consideren lo mucho, que _estuuo_ despierto por dar la luz de su obra
con la menos sombra que _pudiesse_ (I, 3, 13). Y sus historias ya
que no las _quemassen_, _merecian_ que a cada una se le _echasse_ un
sambenito, o alguna señal, en que _fuesse_ conocida por infame (II, 6,
20). Y la bolsa de dinero, que le _dio_ don Quixote, para lo que _se
ofreciesse_ (I, 7, 26). No _estaua_ tan claro, que _pudiesse_ echar
de si rayos algunos (II, 8, 27). Y diziendo que que _auia visto_ en
ella, para no ponerla en el numero de las otras, que _alargasse_ la
satira, y la _pusiesse_ en el ensanche, sino que _mirasse_ para lo
que auia nacido (II, 8, 27). _Abraso_ el templo famoso de Diana...
solo porque _quedasse_ viuo su nombre en los siglos venideros (II, 8,
28). Y el dia siguiente, sin acontecerles cosa, que de contar _fuesse_
(II, 8, 30). Sin _auer hablado_ antes a su señora, pidiendola _fuesse_
seruida, de (I, 10, 32). Sin esperar son de trompeta ni otra señal
que los _auisasse_ (II, 14, 51). Sobre que medio se podria tomar,
para reduzir a don Quixote, a que _se estuuiesse_ en su casa quieto
y sossegado, sin que le _alborotassen_ sus mal buscadas auenturas,
de cuyo consejo _salio_... que _dexassen_ salir a don Quixote, y que
Sanson le _saliesse_ al camino... y _trabasse_ batalla con el... y
le _venciesse_... y que _fuesse_ pacto y concierto, que el vencido
_quedasse_ a merced del vencedor (II, 15, 53)».
Así como el presente de subjuntivo se subordina al de indicativo, así
el imperfecto _amase_ se subordina á los tiempos pasados, siempre con
_que_ expreso ó subentendido: «Ni _procuro que_ nadie me _tenga_ por
discreto (II, 1, 4). _Mando_ a un Capellán suyo se _informasse_ del
Rector de la casa (II, 1, 3): suple _que_. De cuyo consejo _salio_...
_que dexassen_ salir a don Quixote (II, 15, 53)». Hoy dicen: «Salio...
_que dejaran_». En Cervantes _amara_ jamás se emplea en este caso:
nunca es conjuntivo de pasado.
* * * * *
En las condicionales, _amase_ se halla en la hipótesis de tiempo
pasado, y de ella pasó más tarde á la apódosis, pero sólo cuando
hay también _amase_ en la hipótesis, sin duda por atracción; así
como _amara_, que pasó de la apódosis á la hipótesis. En Berceo
siempre hay _amase_ en la hipótesis de pasado, nunca _amara_. «Si tu
nunca _moriesses_, viuir yo non podría» (_Loor_ 97). «Si nacido non
_fuesse_, mucho meior auria» (_Mil._, 756). Lo mismo en el _Poema del
Cid_: «Dios que buen vassalo, si _ouiesse_ buen sennor» (20). «Que si
non la _quebrantas_ por fuerça, que non gela _abriese_ nadi» (34).
Otro tanto sucede en el _Quijote_: «Si a los oydos de los Principes
_llegasse_ la verdad desnuda, otros siglos correrian (II, 2, 8). Y
que si le _pareciesse_ que tenia juyzio le _sacasse_, y _pusiesse_ en
libertad (II, 1, 3). Quando yo _quisiesse_ oluidarme de los garrotazos
que me han dado, no lo consentiran los cardenales, que (II, 3, 11).
Que no diran cosa por otra si _rebentassen_ (II, 7, 23). Bonico soy
yo para esso, mal me conoce: pues a fê que si me _conociesse_, que me
_ayunasse_» (I, 25, 115).
Sólo cuando hay _amase_ en la hipótesis, puede ir _amase_ en la
apódosis, como en los citados ejemplos. Es queja general que en estos
últimos años ha cundido en España el uso de _amase_ en la apódosis de
las condicionales fuera del caso dicho. Efectivamente, se suele oir y
leer: «si al menos hubiera tenido la cordura del silencio, _hubiese_
conservado la vida», «yo te _hubiese_ escrito, si hubiera tenido
ocasión». Cervantes hubiera empleado _hubiera_ en la hipótesis y en
la apódosis, en ambos casos. Que si le _pareciesse_ que tenia juyzio
le _sacasse_; y no siendo pasado conjuntivo, _amara_: Que _dixera_ el
señor Amadis, si lo tal _oyera_ (II, 6, 20). Nótese bien la diferencia:
en el primer ejemplo es puro conjuntivo ó subjuntivo, subordinado, se
subentiende el _que_: _que le sacasse_; en el segundo es potencial, no
subordinado á otro verbo, sin _que_.
La confusión que actualmente cunde entre _amara_ y _amase_, fuera de
las condicionales, es la causa de emplearse _amase_ en la apódosis
de las condicionales fuera del único caso en que se ha empleado
hasta ahora. Y esta confusión es de grandísima trascendencia para el
castellano. No se trata de una palabra exótica que hiere más ó menos
con desapacible dejo los oídos de los puristas: trátase de dos formas
verbales de vital importancia en la sintaxis castellana; mejor dicho,
de tres, porque, como veremos, también el _amare_ anda aquí en cartas.
Á juzgar por la tendencia que arrastra á esa confusión, las formas en
peligro son _amara_ y _amare_, precisamente las más idiomáticas de
nuestro romance y las de matiz más delicado. Es que no existen tales
formas en francés. Son flores demasiado exquisitas para el gusto
nivelador y cosmopolita de ciertas gentes, que quisieran reducir el
habla á cuatro fórmulas breves comerciales, y para quienes el inglés
de oficina es el ápice del ideal. Mal año para la estética del
lenguaje, para la literatura. Pero no de sólo pan vive el hombre; y si
los comerciantes sajones prefieren la brevedad seca y escueta de una
fórmula, los meridionales han sido siempre artistas y han concedido
al elemento estético del habla lo que se le debía conceder, si el
hombre es algo más que un alcabalero ó que un trujamán. Si algo se nos
da por el arte, debemos oponernos con todas nuestras fuerzas á que
cundan entre nuestros escritores esas teorías cosmopolitas de lengua
internacional, reducida á descarnados guarismos. Venga, norabuena,
esa lengua para el comercio; pero déjennos para la literatura y para
la vida nuestra rica y hermosa lengua castellana. Y para ello todos
nuestros esfuerzos estarán muy bien empleados en desterrar el abuso,
que hoy va cundiendo, de confundir _amara_ con _amase_ por una parte,
y por otra estas dos formas con _amare_. Los americanos, á quienes
achacan algunos el que vayan corrompiendo el castellano, pudieran con
mayor razón achacárnoslo á los españoles en este y otros puntos.
* * * * *
Hoy ponen los autores como sinónimos _amara_ y _amase_ como imperfectos
de subjuntivo; es decir, subordinándose á otro verbo, y correspondiendo
al imperfecto y al pretérito de indicativo. Horrible confusión,
que ha llegado ya al extremo de que ni los gramáticos la tengan por
tal. En Cervantes, en los clásicos y en los monumentos más antiguos,
yo no he hallado _amara_ con semejante empleo. Sólo hay excepciones
raras (_Cid_, 3319, 3591), y casi siempre en la apódosis de las
condicionales, donde equivale á la acepción potencial que vamos á ver
siempre en esta forma _amara_, y que puede compararse con «Si non
errasset, _fecerat_ illa minus» de Marcial (I, 22). Así en Berceo: «Si
a Millan crouiessen, _ficieran_ muy meior» (_S. Mill._, 288). Hoy se
dice: «dijo _que vinieras_»; Cervantes diría: «dijo _que vinieses_».
_Amara_ viene de _ama-ve-ram_ = había amado, y este valor de
pluscuamperfecto lo tuvo _amara_ hasta el siglo XVII, en que cayó en
desuso, tal vez por emplearse en tantas otras acepciones. En Berceo:
«Lo que les _prometiera_ el padre verdadero «Tardar non gelo quiso por
al dia tercero» (_S. Dom._, 370). En _Calila e Dymna_: entendio que el
su saber non le tenia pro, pues que non _usara_ del» (_Prólogo_). En
esta acepción han vuelto á resucitarlo modernamente, y no lo tengo sino
por muy loable, pues conviene á veces echar mano de esta forma breve,
para la velocidad en la frase y para la poesía en vez del compuesto
_había amado_.
No así el empleo de _amara_ por _amé_, _amaba_, _he amado_, confusión
en que han caído algunos, sin que les valga el que antiguamente se
empleó por el pretérito: «El padre le _echara_ fuera, | que nada le
huvo hablado, | A los dos _metiera_ juntos... | Al Cid _metiera_ el
postrero» (M. PELAYO, _Antología_, VIII, 55). Emplear _amara_ por todos
los tiempos pasados de indicativo sería el caos.
* * * * *
El empleo propio de _amara_ es el de un _subjuntivo potencial_, que
difiere de _amaría_, verdadero potencial de indicativo, en que, como
toda forma de subjuntivo, siempre lleva envuelta la idea de apreciación
subjetiva, de la que carecen las formas de indicativo, las cuales
enuncian el hecho objetivo sin apreciación alguna subjetiva. Por ser
_amara_ un _potencial_, conviene con _amaría_, y por eso dijo tal vez
Cuervo[15] que se emplea en nuestros clásicos «en frases que pudiéramos
llamar _potenciales_, en las cuales se representan los hechos como
meramente _posibles_». Por ser _subjuntivo_, es decir, por llevar
consigo la duda, el deseo ó cualquiera otra apreciación subjetiva,
difiere _amara_ de _amaría_, y en este sentido pudo añadir el mismo
Cuervo que se emplea: (en frases...) «que son en cierto modo oraciones
condicionales incompletas, por faltarles una hipótesis vaga, que varía
según los casos». Digo que en este sentido, porque de otra manera no
veo que tales oraciones lleven _hipótesis vaga_ de ninguna especie,
fuera del dudar, desear, etc., del carácter subjuntivo.
Véanse ejemplos con ese doble matiz de potencial y de subjuntivo, pero
sin hipótesis alguna. En _Calila e Dimna_: «ca serie atal como el
mercadero perdidoso que vendio sus piedras por vidrio que non valia
nada, é _podiera_ haber del precio dellas riqueza para en toda su vida»
(c. 2). Aquí se está viendo cómo del valor de pluscuamperfecto sale el
de potencial subjetivo, _había podido_, _hubiera podido_ ó _pudiera_.
«E podrie acaescer cosa por ello que _pesara_ a mi et a ti» (íd.): _que
pudiera pesar_. «Non _debieras_ tu decir cerca del pozo, pues yo habia
de ir al caño» (íd.): _no debías haberme dicho_. «Desi temime que non
_pudiera_ sofrir la su vida (de religioso), et que me tornaria a la
costumbre» (íd.) «Et que dejaria algunas cosas que tenia comenzadas
et habria fechas ante de que _hobiera_ galardon». En estos mismos
ejemplos se halla la distinción entre _amara_, subjuntivo ó subjetivo,
y _amaría_, indicativo ú objetivo.
Vengamos al _Quijote_: Assi es, dixo el Barbero, y _holgara_ mucho
saber, que trataran aora los dos (II, 2, 7).--En la manta no hize yo
cabriolas, en el aire si, y aun mas de las que yo _quisiera_ (II, 3,
11).--Dizen algunos, que han leydo la historia, que se _holgâran_, se
les _huuiera oluidado_ a los autores della algunos de los infinitos
palos, que (II, 3, 11).--Tambien _pudieran_ callarlos por equidad
(íd.)--Esso _fuera_ hazer milagros (II, 3, 12).--Pero a buen seguro
que el te _perdonara_, porque (II, 6, 20).--mas tal te _pudiera_
hauer oydo, que no te _fuera_ bien dello (íd.)--y cosas te _pudiera_
yo dezir... que te _admiraran_ (II, 6, 21).--venia tal el triste,
que no le _conociera_ la madre que le pario (II, 7, 23).--assi
_pudiera_ cantar el romance de Calainos, que todo _fuera_ uno (II, 9,
31).--dize que _quisiera_ passarle en silencio temeroso de que no auia
de ser creido (II, 10, 32).--y quien os _viera_ a todos ensartados
por las agallas como sardinas en lercha (II, 10, 36).--y si ello es
encantamento como v. m. ha dicho, no auia en el mundo otros dos a quien
se _parecieran_ (II, 16, 54).--Esso _tuuiera_ yo por afrenta, mas que
quantas _pudieran_ dezirme (II, 31, 117).--que en el particular de mi
asno que no le _trocara_ yo con el rozin del señor Lanzarote (íd.)--Al
mismo Duque de Alua se la _quitara_, para darsela al señor maesse Pedro
(II, 25, 96).--que persuasion _fuera_ bastante para persuadirme que
(II, 25, 97).--el sentido, que no se lo _sacara_, ni las _entendiera_
el mismo Aristoteles, si _resucitara_ para solo ello (I, 1, 1).--donde
puso el amor toda la gloria que yo _acertara_ a desearme (I, 24, 102).
* * * * *
Es muy propio _amara_ de la apódosis de las condicionales, precisamente
por esta potencialidad dependiente de la condición; pero de la apódosis
pasó también á la hipótesis; al revés de _amase_, que de la hipótesis
pasó á la apódosis: pero aunque _fuera_ de mezcla, _cumpliera_
mi palabra (II, 41, 154).--y sino lo _cumpliera_, me parece que
_rebentara_ (II, 41, 157).--y si yo _fuera_ tan agorero como otros, tu
pusilanimidad me _hiziera_ cosquillas en el animo (II, 41, 154).
Con otra forma en la hipótesis, no hallo _amara_ en la apódosis; pero
sí en la hipótesis, cuya apódosis tiene _amaría_, _había de amar_: Mira
Sancho, yo bien te _señalaría_ salario, si _huuiera hallado_ en alguna
de las historias... exemplo (II, 7, 24).--que si _huuiera dicho_ de
mi cosas, que no fueran, muy de christiano viejo... que nos _auuian
de oyr_ los sordos (II, 3, 12). _Amaría_ no puede ir en la hipótesis,
porque toda hipótesis subjuntiva lleva consigo el subjetivismo del que
la enuncia; en cambio, _amara_ cabe muy bien en los dos miembros.
He dicho que hoy _amara_ equivale á _amase_ en la acepción de
subordinada subjuntiva de tiempo pasado. En el _Quijote_ no hallo ni
un solo ejemplo de _amara_ en tal acepción y empleo, ni tampoco en
los demás clásicos ni en los autores anteriores al siglo XVI. «De la
apódosis pasó _amara_ á la hipótesis, y de las oraciones condicionales
á las puramente subjuntivas», dice Cuervo. No son, pues, sinónimos
_amara_ y _amase_. En Berceo nunca se confunden, ni _amara_ es
subordinada subjuntiva, ni está en la hipótesis de tiempos imperfectos
ó perfectos, es decir, pasados; en todos estos casos hay _amase_
(LANCHETAS).
* * * * *
En el subjuntivo optativo las formas _amase_ y _amara_ y sus compuestas
indican lo inútil del deseo, cuyo cumplimiento ya no se espera:
Y _pluguiera_ á los altos cielos que el amor no me _tuuiera_ tan
rendido, y tan sujeto á sus leyes, y los ojos de aquella hermosa
ingrata, que digo entre mis dientes, que los desta fermosa donzella
_fueran_ señores de mi libertad (I, 16, 57). Al revés, se espera
como posible el cumplimiento del deseo, cuando se expresa con formas
de presente-futuro: _Plegaos_ señora de membraros (I, 2, 4).--A
Dios _plega_, que esta llegue a vuestras manos (I, 27, 126).--Oy
dia a tantos de tal mes, y de tal año tomô la possession desta
insula el señor don Sancho Pança, que muchos años la _goze_ (II, 45,
169).--_llore_, o _cante_ Altisidora, _desesperese_ Madama..., que yo
tengo de ser de Dulcinea (II, 44, 168).
La forma _amara_, como subjuntivo optativo, indica pesar de un hecho
no cumplido, y no pende de otro verbo: es forma elegantísima: Pero
ya tenia abierto uno el barbero, que se llamaua las _Lagrimas de
Angélica_. _Lloraralas_ yo, dixo el Cura en oyendo el nombre, si tal
libro huuiera mandado quemar (I, 6, 20).--que me tiene tomada una
pierna entre el estribo y la silla. _Hablara_ yo para mañana, dixo don
Quixote, y hasta quando aguardauades a dezirme vuestro afan? (I, 19,
73): expresión aplicada por Covarrubias al «que viendo que se trata
de su negocio, no alega de su justicia». Véase el Soneto: O quien
_tuuiera_ hermosa Dulcinea (VII), todo en optativo. En Berceo: «Mas
plus seli _valiera_ que souiesse quedado» (_Loor_ 58).
Con _amase_: y oxala _parasse_ en ellos lo que amenaza esta auentura
tan desuenturada (II, 68, 261): se subentiende _que_. Y _que_ no
_viesse_ yo todo esso Sancho (II, 10, 36).
* * * * *
El llamado futuro de subjuntivo _amare_ y su compuesto _hubiere amado_
no existieron en latín, y de las demás románicas sólo en portugués
y en válaco. Deriva del futuro perfecto subjuntivo _ama-ve-ro_. En
castellano todos convienen en que también es subjuntivo y futuro,
aunque no futuro perfecto. Lo han llamado algunos subjuntivo hipotético
ó condicional; pero subjuntivos é hipotéticos ó condicionales son
también _amase_ y _amara_, además de que no siempre _amare_ es
condicional, ni pertenece á las oraciones condicionales. Futuro
simplemente tampoco es, además de que el llamado presente _ame_ es un
futuro.
Como hipotético pide en la apódosis futuro de indicativo ó imperativo,
ó presente de subjuntivo cuando sustituye al imperativo. En el _Cid_:
«Si essa despensa nos _falleciere_ o nos _menguare_ algo, | Bien
las abastad, yo assi uos lo mando» (258). En el _Quijote_: Y si yo
no me _declarare_ entonces podra enmendarme (II, 7, 23).--si alguna
cosa _faltâre_, y si _fuere_ necesidad seruir a tu magnificencia
de escudero, lo tendrê a felicissima ventura (íd.)--si tu me los
_relatares_, como ellos fueron, sacare yo lo que ella tiene escondido
en lo secreto de su coraçon (II, 10, 32).--si acaso _viniere_ a verte,
quando estês en tu insula alguno de tus parientes, no le desheches (II,
42, 160).--Si _truxeres_ a tu muger contigo... enseñala, doctrinala
(íd.)--Si acaso _enuiudares_ (cosa que puede suceder) y con el cargo
_mejorares_ de consorte, no la tomes, tal que (íd.)--Quando _pudiere_ y
_deuiere_ tener lugar la equidad, no cargues todo el rigor de la ley al
delinquente (II, 42, 160).--Si acaso _doblares_ la vara de la justicia,
no sea con el peso de la dadiua, sino con el de la misericordia
(íd.)--si ella _fuere_ de tanta hermosura como significays, de buena
gana... confessaremos la verdad (I, 4, 13).
Comparado con _amara_, se ve que en éste lo condicionado puede ó pudo ó
podría ser, á verificarse la condición; pero que ésta no se verificó,
ó no se verificará. En cambio, con _amare_, lo condicionado se espera y
supone como cierto, dado que se verifique la condición, la cual por su
parte no se supone que haya de verificarse ó dejar de verificarse. Es
decir, que la condición es puramente hipotética con _amare_ y negativa
con _amara_, así como es positiva con indicativo. Son las tres clases
de condicionales castellanas. En _amara_ se trasluce su origen de
pasado, en _amare_ la contingencia propia de lo futuro, y de lo futuro
precisamente no conocido, y que no está en nuestra mano. Compárense.
Indicativo: Si por buena fama, y si por buen nombre _va_ solo v. m.
_lleua_ la palma a todos los Caualleros Andantes (II, 3, 10.)--mas si
v. m. _quiere_ saber todo lo que ay..., yo le _traere_ aqui luego al
momento quien se las diga (II, 2, 9).--si â ti te _mantearon_ una vez,
â mi me _han molido_ ciento (II, 2, 8). Con _amara_: si yo _fuera_ tan
agorero como otros, tu pusilanimidad me _hiziera_ algunas cosquillas en
el animo (II, 41, 154).--Mala Pascua me _dê_ Dios..., si le _trocara_
por el (II, 13, 44). Con _amare_: si tu me los _relatares_... sacare yo
(II, 10, 32).
Por la misma idea de contingencia pura, no puede emplearse nunca
_amare_ cuando pende de otro verbo, es decir, cuando había de ser puro
subjuntivo ó conjuntivo. No cabe decir _dudo que viniere_, como se dice
_dudo que venga_ ó _dudé que viniese_. Por consiguiente, hay un caso
en que la tercera clase de condicionales, la de pura hipótesis, no
puede llevar _amare_, y es cuando la oración condicional pende de otra
ó por la idea tiene que ser subjuntiva: en este caso se emplea _amase_:
Y pareceos que fuera acertado, y bien hecho que si los del Toboso
_supiessen_ que estays vos aqui con intencion de yr a sonsacarles sus
Princessas... _viniessen_ y os _moliessen_ las costillas a puros palos,
y no os _dexassen_ huesso sano? (II, 10, 33).--quiero que sepas, que
si a los oydos de los Principes _llegasse_ la verdad desnuda... otros
siglos _correrian_ (II, 2, 8).
* * * * *
Véase ahora _amare_ fuera de las condicionales, siempre como un futuro
contingente: En verdad te digo, que de todo aquello que la muger
del juez _recibiere_, ha de dar cuenta el marido en la residencia
uniuersal, donde pagarâ con el quatro tanto en la muerte las partidas,
de que no _se huuiere hecho_ cargo en la vida (II, 42, 160).--Al
culpado que _cayere_ debaxo de tu juridicion... y en todo quanto
_fuere_ de tu parte... muestratele piadoso (íd.)--Toma con discrecion
el pulso a lo que _pudiere_ valer tu oficio (II, 43, 161).--uno ha
de ser el mejor, y del que _abatieres_ seras aborrecido, y del que
_leuantares_ en ninguna manera premiado (íd.)--teniendo yo el mando,
y el palo harê lo que _quissiere_ (íd.)--el bien que _viniere_ para
todos sea, y el mal para quien lo _fuere_ a buscar (I, 20, 77).--o
haz lo que _quissieres_, que yo haré lo que _viere_ que más viene
con mi pretension (I, 20, 77).--acabe norabuena donde _quisiere_
(I, 20,79).--de lo que acerca desto les _huuiere sucedido_ (II, 11,
37).--Assi que de cualquiera manera que responda, saldrê del conflicto,
y trabajo en que me _dexares_, gozando del bien que me _truxeres_ por
cuerdo, o no sintiendo el mal que me _aportares_ por loco (I, 25, 109).
Pero hay un modismo propio de la forma _amare_, fundado precisamente
en este valor de _futuro contingente_ desconocido, y es el de las
oraciones concesivas: dude quien _dudare_ (I, 50, 193): es decir,
quienquiera que sea el que quiera dudar.--sea quien _se quisiere_ (II,
59, 228).--lleguen por _do llegaren_ (II, 60, 229).--sea lo que _fuere_
(I, 34, 173).--se puso a escriuirla: salga lo que _saliere_ (II,
3,12).--sease ella señoria, y venga lo que _viniere_ (II, 5, 17).--pero
vengan sobre lo que _vinieren_, ellas vienen lo mas galanas señoras del
mundo (II, 10, 34).--pese a quien _pesare_ (II, 7, 25).--sea el que _se
fuere_ (I, 16, 54).
Esta contingencia futura, este valor de concesión por desconocerse
la cosa, dándose tan sólo como posible, indican que esta forma es
potencial, y la más potencial, la de lo puro contingente: es, pues, _un
subjuntivo futuro potencial_ ó _contingente_.
Tal es la razón de que no esté bien empleado _amase_ por _amare_,
cuando se trata de lo futuro. Es un solecismo decir: «si _hubiese_
teatro esta noche, iré»; «si _hubiese_ llegado mañana Fulano, iré á
verle»; debe decirse: «si _hubiere_ teatro» ó «si _hay_», «si _hubiere_
llegado»; pues se trata de futuro, no de pasado, que es lo que indican
_hubiese_ y _hubiese llegado_. Ya hemos visto el único caso en que se
debe emplear _si amase_ como condicional, cuando pende de otro tiempo,
que es cuando no se dice _amare_.
Conviene repetir el principio práctico de Bello (470): «Siempre que
á la forma en _ase_, _ese_ vemos que consiente la lengua sustituir
la forma en _are_, _ere_ (acerca de lo cual no cabe error en los que
tengan por lengua nativa la castellana), podemos estar seguros de que
esta segunda es la forma propia». Porque _amare_ sólo cabe en el futuro
potencial, cuyo dominio le quiere usurpar hoy el _amase_ pasado, con
grave perjuicio de nuestra lengua.
Hemos visto que _amase_ está hoy malamente desposeyendo á _amara_ y á
_amare_ de sus propios lugares. Este hecho es una corruptela, que nos
pueden echar en cara los americanos á los españoles, en cambio de las
que nosotros les achacamos. Los delicados matices de _amara_ y _amare_
están en vías de desaparecer. Yo me barrunto que la culpa está en que
el francés no tiene estos tiempos, y que los malos traductores y los
que piensan en francés al hablar en castellano, se atienen al _amase_
de munición, por no conocer bien los resortes que posee nuestra lengua.
Añádase á esto la deficiencia de nuestros estudios gramaticales. En
pocas gramáticas se deslindan bien los valores de estas formas, y la
nomenclatura imperfectísima con que son llamadas perpetúa la ignorancia
y aun la canoniza. Poniendo _amara_ y _amase_ como _imperfectos de
subjuntivo_, nadie duda de que pueden emplearse indistintamente;
llamando á _amare_ futuro ó condicional, queda confundido con otros
tiempos. Pero ¿quién ha deslindado hasta hoy las clases de las
oraciones condicionales? Que yo sepa, nadie: en Bello este campo es un
berenjenal; en otros, un desierto.
[Ilustración]