Estas siete letras eran, al decir de los hermanos, las iniciales
de otras siete palabras: _Occide tirannum, et recupera omnia bona
antiqua_, que no se necesita saber mucho latín para comprender que
significa: Mata al tirano, y recobra todos los bienes antiguos.
Siempre que asistí á reuniones masónicas protesté de que se perdiera
el tiempo hablando del Gran Arquitecto del Universo, del templo de
Salomón, de Abiram y de otros simbolismos ridículos y trasnochados
sacados de la Biblia; pero había ciudadano Experto, Venerable ó
Escogido capaz de desenvainar su espada de hoja de lata y atacar con
ella al impío que despreciara las mojigangas de la sublime albañilería.
Si el misticismo judaico de los masones me parecía grotesco y sin
interés, en cambio me interesaba la posición política respectiva de las
logias. En ellas se inició la política de los partidos españoles de la
primera mitad del siglo XIX.