LAS NOTICIAS FALSAS

Merino, como hombre astuto, sabía desorientar á los franceses dándoles

noticias falsas, diciéndoles á veces la verdad á medias.

También empleaba otro procedimiento un tanto peligroso. Hacía que el

alcalde del pueblo en donde se alojaba enviara de noche un parte así

redactado: «El alcalde del pueblo Tal tiene el honor de manifestar

al comandante del cantón y jefe de esta zona que una partida de

guerrilleros, en número de trescientos, se presentó ayer, al anochecer,

al mando del cabecilla Merino. Las fuerzas rebeldes han sacado raciones

y piensan pernoctar en el pueblo».

El jefe del cantón recibía el parte, y para cuando ordenaba la salida

de tropas era ya el amanecer, y cuando llegaban al pueblo, de día claro.

Merino, antes del alba, lo había evacuado, dejando en la salida de la

aldea un pequeño destacamento al mando de un oficial que supiera su

consigna.

El oficial fingía el ser sorprendido al entrar las tropas francesas;

un grupo de guerrilleros corría por la derecha, otro por la izquierda,

y de lejos, y en aparente desorden, comenzaban el fuego contra los

franceses.

Si éstos les perseguían, los guerrilleros se iban retirando y

dispersando en dirección del bosque ó desfiladero donde se hallaba

emboscado Merino.

Si los franceses, creyendo la presa segura, avanzaban hasta el bosque ó

la loma donde estaba preparada la ratonera, podían darse por perdidos.

Salían guerrilleros como abejas de un panal, menudeaban los tiros y

los trabucazos, y al último, si se podía, para terminar la jornada,

entrábamos nosotros dando mandobles y estocadas.

Sorpresas parecidas se solían preparar al retirarse las guarniciones

francesas hacia el cantón donde se alojaban, esperándolas de noche en

un bosque ó en un desfiladero.

Para estas funciones de guerra se necesitaba, primero, un secreto

absoluto, y después, tenerlo todo á tiempo; tanto lo uno como lo otro

lo conseguía Merino constantemente.

Si alguna vez sus emboscadas se malograron fué por maniobra impensada

de los enemigos.

Como todo el país nos ayudaba, las estratagemas se repetían con

frecuencia, y casi siempre con éxito.

El Escuadrón del Brigante · 第 82 / 283 题