LOS JÓVENES DE LERMA

De la parte de Lerma vinieron sesenta muchachos de la villa y de los

alrededores, algunos con su caballo enjaezado, el sable y dos pistolas

cada uno.

El escribano Santillán, presidente de la Junta de este pueblo, se

presentó con su hijo Ramón, que ansiaba alistarse como voluntario en

la partida y dejar la facultad de Derecho de Valladolid, en donde

estudiaba. Santillán, hijo, fué luego ayudante mayor del regimiento de

húsares de Burgos.

Al mismo tiempo llegaron al campamento varios jóvenes de Lerma: Julián

de Pablos, Eustaquio de San Cristóbal, Fermín Sancha, Miguel de Lara,

Ricardo Páramo y otros, que, en su mayoría, fueron luego capitanes

distinguidos del regimiento de Burgos, en que se convirtió andando el

tiempo parte de la guerrilla de Merino.

De los oficiales suyos, más de cuatro peleamos contra el cura después

de la guerra de la Independencia: yo, con una partida suelta, en 1821;

Páramo, en 1823, y Julián de Pablos, siendo coronel, en la guerra civil

actual.

Yo, al principio, trabajé mucho. Me habían destinado á un escuadrón

de pocas plazas, mandado por un ex mesonero, á quien llamaban Juan el

Brigante.

El Brigante, al verme, dijo que él no quería en su escuadrón pisaverdes.

Dos ó tres de los guerrilleros que le rodeaban se echaron á reir;

pero no siguieron riendo, porque les advertí que estaba dispuesto á

imponerles respeto á sablazos.

A pesar de esto, el mote me quedó, y muchos en el escuadrón me

siguieron llamando el Pisaverde.

No hubo más remedio que dejarlo, porque incomodarse era peor. Además,

para muchos de ellos, el apellido Echegaray era de una pronunciación

enrevesada y difícil.

El Brigante, á pesar de su mala disposición primera para conmigo,

rectificó su concepto y hasta me ofreció su amistad.

Yo tenía vara alta en la oficina, y siempre que podía favorecer á mi

escuadrón eligiéndole buenos caballos y armas, lo hacía.

Con las nuevas remesas enviadas por la Junta de Burgos al cura, y el

ganado que se fué apresando en varias correrías, al mes y medio de la

celebración de la solemne y decorativa Junta de San Pedro de Arlanza,

la partida de Merino ascendía á trescientos caballos montados por

jinetes provistos de excelentes armas.

El Escuadrón del Brigante · 第 56 / 283 题