LOS PREPARATIVOS

Durante varios días fuí á casa del director á trabajar con él en

la organización de las juntas. Se pensaba establecerlas en toda la

provincia, principalmente en las cabezas de partido. Las gestiones se

hacían con exquisita precaución para no comprometerse.

Muchas cosas el director no me las comunicaba, pues, aunque tenía

bastante confianza conmigo, temía una imprudencia.

La primera junta patriótica que se constituyó en Burgos la formaron

tres personas: don Eulogio Josef de Muro, persona muy rica; un fraile

mercedario, superior del padre Pajarero, y un capellán del hospital

de la Concepción, á quien sustituyó después don Pedro Gordo, cura de

Santibáñez.

El director no quiso decir á nadie los nombres de estas personas que

trabajarían en silencio, y sólo pasado algún tiempo me enteré yo de sus

nombres.

Además de la junta permanente de Burgos se organizaron otras en Roa,

Aranda de Duero, Lerma, Salas de los Infantes, Castrojeriz y Belorado.

La junta de Lerma fué la que trabajó con más entusiasmo; la formaban el

escribano don Ramón Santillán, el abogado don Fermín Herrero y el abad

mitrado de Lerma don Benito Taberner.

Estos tres junteros no gastaban nada; todo lo hacían con sus manos:

escribían cartas, llevaban la contabilidad y pagaban los sellos. Su

organización era verdaderamente generosa y admirable.

El director me dictó varias cartas excitando á las juntas á que se

dirigieran á todo el mundo pidiendo prestado para comprar armas y

caballos, porque no había un maravedí.

Los tiempos eran muy miserables, y el dinero iba convirtiéndose para

los españoles en algo mitológico y legendario.

A pesar de la pobreza general, los labradores, los curas, los tenderos,

los campesinos más desvalidos contribuyeron á la suscripción con

verdadera largueza.

La junta de Burgos reunió en unos días veinticinco mil duros, el

director dió de su bolsillo diez mil reales, y el presidente, don

Eulogio, cuarenta mil.

Las otras juntas reunieron entre todas en el mismo tiempo veinte mil

duros.

Se hizo una clasificación para el empleo del dinero, y más de la mitad

se dedicó á comprar caballos.

El Escuadrón del Brigante · 第 53 / 283 题