Después de este viaje no volví a ver a Nolan. Escribíale por lo menos

dos veces al año porque en aquella travesía intimamos muchísimo; pero

él jamás me contestó. Los compañeros me contaron que _envejeció_ muy

rápidamente en los últimos quince años, para lo que había motivo, en

verdad; pero que siempre era el mismo suave, estoico y silencioso

sufridor, soportando lo mejor posible la pena impuesta por su propio

deseo; menos sociable quizá con la gente nueva a quien no conocía, pero

más ansioso que nunca al parecer, de hacerse util, de ayudar y enseñar a

los jóvenes que sentían por él una especie de adoración. Y ahora parece

que ha muerto este querido y viejo compañero. ¡Ha encontrado al fin una

patria y un hogar!

Después de haber escrito estas líneas, y mientras dudaba si las haría

publicar como enseñanza a los jóvenes Nolan y Vallándigham y Fátnall de

nuestros días, recibí una carta de Dánforth, a bordo del _Levant_, con

la relación de las últimas horas de Nolan. Esto ha venido a desvanecer

todos mis escrúpulos con respecto a la publicación de su historia.

Para comprender las primeras palabras de esta carta, debe recordar el

lector profano que desde 1817 era sumamente delicada la posición de los

oficiales que conservaban a Nolan bajo su custodia. El gobierno no había

renovado las instrucciones de 1807 a su respecto. ¿Qué debían hacer en

esta situación? ¿Dejaríanle marchar? Y ¿qué responderían en caso de que

el departamento de marina les pidiera cuentas por haber violado las

órdenes de 1807? ¿Seguirían guardándole? ¿Qué sucedería, si alguna vez

llegaba la liberación de Nolan, y entablaba él juicio criminal por falsa

prisión o secuestro contra todos los que le habían tenido prisionero?

Yo hice presente e insistí con Soúthard sobre todas estas

circunstancias, y tengo mis razones de creer que los demás oficiales

procedieron de igual manera. Pero el secretario contestaba siempre, como

sucede en Wáshington con bastante frecuencia, que no había órdenes

especiales que dar y que debíamos resolver según nuestro propio

criterio. Lo que significaba, "Si tenéis suerte, seréis sostenido; si

fracasáis, seréis abandonado." Bien; como dice Dánforth, todo ha pasado

ahora, aun cuando no sé si me expongo a ser perseguido criminalmente por

las revelaciones que vengo haciendo.

He aquí la carta:

_Levant_, 2° 2´ S. a 131° O.

QUERIDO FRED:

Estoy tratando de reunir mi valor para deciros que todo ha

terminado para nuestro viejo y querido Nolan. Durante esta travesía

he estado con él más que nunca y he podido comprender ampliamente

la forma en que acostumbrabais expresaros acerca de este viejo

camarada. Pude advertir que no andaba muy fuerte en los últimos

tiempos, pero no tenía la menor idea de que su fin estuviese tan

cercano. El médico le atendía con gran esmero, y ayer por la mañana

vino a decirme que Nolan no se sentía muy bien y que no había

podido dejar su camarote; algo que yo no recordaba haber sucedido

jamás. Permitió que le visitara el doctor mientras él permanecía

acostado--primera vez que el médico había entrado en su camarote--y

manifestó deseos de verme. ¡Oh, amigo mío! ¿Recordáis las historias

misteriosas que inventaban los marineros a propósito de su

camarote, en los lejanos días del _Intrepid_? Bien; acudí, y allí

yacía el pobre hombre en su lecho, sonriendo plácidamente al darme

la mano, pero con aspecto muy débil. No pude evitarme de lanzar

una mirada en torno, la cual me mostró el pequeño santuario que se

había formado en el hueco que habitaba. Las estrellas y las rayas

lucían rodeando un retrato de Wáshington, y había pintado un águila

majestuosa, arrojando rayos por el pico y sujetando con las garras

el globo que sus alas cubrían. El querido y antiguo compañero

sorprendió mi ojeada y dijo con triste sonrisa: "Como veis, ¡aquí

tengo patria!" Y señaló entonces a los pies de su lecho, donde yo

no había dirigido antes la mirada, un gran mapa de los Estados

Unidos, dibujado de memoria, y que había colocado en aquel sitio

para mirarlo mientras yacía acostado. Veíanse allí en grandes

letras nombres originales y anticuados: _Indiana Territory_,

_Mississippi Territory_ y _Louisiana Territory_, como supongo que

aprenderían la geografía nuestros padres; pero el viejo camarada

había agregado también Tejas, llevando la frontera occidental hasta

el Pacífico; sólo que en estas costas no había nada definido.

"¡Oh, Dánforth! Sé que me muero. No volveré a ver mi patria!" dijo.

"¡Espero que querréis decirme algo ahora? ¡Aguardad, aguardad! No

pronunciéis una palabra hasta que yo haya dicho lo que estoy seguro

que sabéis: que no hay en este buque, que no hay en los Estados

Unidos ¡Dios los guarde! hombre más leal que yo. ¡No puede haber

hombre que ame tanto como yo nuestro pabellón, que ore por él como

yo lo hago, o invoque para él porvenir tan brillante como yo!

Cuenta ahora treinta y cuatro estrellas, Dánforth. Doy gracias a

Dios por ello, aunque ignoro sus nombres. Jamás se ha arrancado

ninguna de sus estrellas; ¡doy gracias a Dios por ello! De allí

deduzco que ningún Burr ha triunfado. ¡Oh, Dánforth,

Dánforth!--suspiró--¡qué espantosa pesadilla parece la idea juvenil

de gloria personal o de soberanía independiente, cuando uno la

recuerda tras vida semejante a la mía! Pero ¡decidme algo, que yo

sepa todo, Dánforth, antes de morir!"

Íngham, os juro que me sentí un monstruo por no haberle dicho todo

desde antes. Hubiera o no peligro en hacerlo, fuera o no

delicadeza, ¿quién era yo, para haber tiranizado todo este tiempo

a aquel querido y santo anciano que había expiado largos años, en

toda la fuerza de su virilidad, la locura de traición de un

adolescente!

"Mr. Nolan," exclamé, "os diré todo lo que deseéis saber mas, ¿por

dónde he de comenzar?"

¡Oh, la bienaventurada sonrisa que iluminó su pálido semblante!

Estrechó mi mano y dijo: "¡Dios os bendiga! Decidme sus nombres,"

añadió, señalando las estrellas del pabellón. "La última que

conozco es Ohío. Mi padre vivía en Kentucky. Pero he adivinado

Míchigan, Indiana y Misisipí; allí estaba el fuerte de Adams. Esto

suma veinte. ¿Cuáles son las otras catorce? ¡Espero que no habréis

quitado ninguna de las antiguas?"

Bueno, no era mal examen éste; y yo le dije los nombres en el mejor

orden que me fué posible, y él me pidió que bajara su hermoso mapa

y que las dibujara al lápiz lo mejor que pudiese. Estaba loco de

alegría a propósito de Tejas y me dijo que allí había muerto su

hermano. Tenía marcada una cruz dorada en el sitio en que suponía

encontrarse su tumba; y había conjeturado que Tejas pertenecía a la

Unión. Luego se extasió al ver California y Óregon; esto, decía, lo

había sospechado en parte porque jamás se le permitió desembarcar

en dichas playas, aun cuando los buques se dirigían allá a menudo.

Y los marineros--agregaba riendo--traían muchas otras cosas además

de peletería. Luego retrocedió ¡cuán lejos, Dios mío! para

averiguar de la _Chesapeake_[46] y lo que sucedió a Barron por

rendirse al _Leopard_; y si Burr había hecho alguna nueva

tentativa--rechinando los dientes con el único impulso de ira que

demostró. Pero pronto lo hubo dominado, y exclamó: "¡Dios me

perdone, como estoy cierto de haberle perdonado!" Luego me preguntó

acerca de la antigua guerra, y refiriéndome la verdadera historia

de sus proezas con el cañón el día en que tomamos el _Java_,

inquirió por el querido viejo David Pórter, como le llamaba. Y

después, tranquilizándose algo y demostrando sentir gran

felicidad, me escuchó referir en una hora la historia de cincuenta

años.

¡Cuánto deseaba yo que hubiera otro que supiera más! Pero hice lo

mejor que pude. Hablé de la guerra inglesa. Le conté de Fulton y de

los comienzos de la navegación a vapor. Le hablé del viejo Scott y

de Jackson; le dije todo lo que sabía acerca de Misisipí, Nueva

Órleans, Tejas y su tierra natal, el antiguo Kentucky. Y pensad, me

preguntó quién estaba al mando de la Legión del Oeste. Díjele que

era un bizarro oficial llamado Grant que, según las últimas

noticias, iba a establecer su cuartel general en Vícksburg.

Entonces, "¿dónde está Vícksburg?" dijo. Se lo dibujé en el mapa;

está a cien millas más o menos de su viejo fuerte de Adams; y creo

que el fuerte de Adams será una ruina en la actualidad.

"Probablemente está situado en la antigua colonia de Vick," dijo,

"¡vaya, qué cambio!"

Os aseguro, Íngham, que era tarea bien difícil condensar la

historia de medio siglo en aquella conversación con un enfermo. No

sé todo lo que le dije acerca de la inmigración y la manera de

realizarla; de vapores, ferrocarriles y telégrafos; de inventos,

libros y literatura; del colegio militar de West Point y de la

escuela naval de Annápolis; todo esto con las interrupciones más

originales que podáis imaginar. ¡Figuraos a Róbinson Crusoe

haciendo las preguntas acumuladas en cincuenta y seis años!

Recuerdo que preguntó de improviso quién era presidente ahora; y

cuando se lo dije, inquirió si el Viejo Abe era hijo del general

Benjamín Lincoln. Decía que cuando era aun muy joven había conocido

al viejo general Lincoln en cierta negociación llevada a cabo con

los indios. Díjele que no, que el Viejo Abe era de Kentucky, como

él; pero no pude decirle a qué familia pertenecía; había salido de

esfera baja. "¡Bravo!" gritó Nolan. "Me alegro. Meditando y

rumiando todo esto, he llegado a la conclusión de que nuestro mayor

peligro consistía en la sucesión regular al mando, de nuestras

primeras familias." Entonces hablé de mi visita a Wáshington. Le

conté cómo había conocido al diputado por Óregon, Hárding; le

hablé de la Smithsonian Institution[47] y las expediciones

exploradoras; le conté del Capitolio y de las estatuas del frontón

y de la Libertad de Cráwford en la cúpula; y del Wáshington de

Gréenough. Íngham, díjele cuanto pude recordar que demostrara la

grandeza y la prosperidad del país; pero ¡no me fué posible forzar

mis labios para decirle una palabra acerca de la infernal

sublevación!

Y él bebía mis palabras y gozaba con ellas hasta un extremo

indecible. Iba quedando poco a poco más silencioso, pero no se me

ocurrió que estuviera fatigado o desfalleciente. Le alcancé un vaso

de agua en que apenas humedeció sus labios, y me dijo que

permaneciera a su lado. Entonces me pidió que le trajera el libro

presbiteriano de _Oraciones generales_ que estaba cerca, y me

anunció con una sonrisa que se abriría por sí solo en el sitio

deseado, como efectivamente sucedió. Había una doble marca roja en

el extremo inferior de la página; yo me arrodillé y leí, mientras

él repetía conmigo: _Por nosotros y por nuestra patria, te damos

gracias, Dios misericordioso porque, a pesar de nuestras repetidas

transgresiones a tu santa ley, has continuado dispensándonos tu

bondad maravillosa_--y así hasta terminar la acción de gracias.

Entonces volvió las páginas hasta el final del mismo libro, y leyó

palabras más familiares a mis oídos:--_Desde el fondo del corazón

te suplicamos, Señor, sostener con tu gracia y bendecir a tu siervo

el presidente de los Estados Unidos, a todas las demás

autoridades_,... y el resto de la oración episcopal.

"Dánforth," dijo, "he repetido estas oraciones mañana y noche hace

cincuenta y cinco años." Y luego, expresó el deseo de dormir.

Hízome inclinar sobre él, y me besó; entonces dijo: "Abrid mi

Biblia, Dánforth, cuando haya muerto." Salí.

No tenía idea de que aquello fuera el fin. Imaginé que estaba

fatigado y quería dormir. Sabía que era feliz, y quise dejarle

solo.

Pero una hora más tarde, entrando suavemente el doctor, encontró

que Nolan había entregado su alma en una sonrisa. Oprimía algo

contra sus labios. Era la banda de la Orden de Cincinnati, de su

padre.

Abriendo su Biblia, encontramos una tira de papel en una página

donde había subrayado el texto:

_Desean patria, una patria celestial; allí donde Dios no se

avergüence de llamarse su Dios: porque Él ha preparado una ciudad

para ellos._

En la tira de papel había escrito:

_Sepultadme en el mar; ha sido mi hogar, y le amo. Pero ¿querrá

alguien colocar una piedra a mi memoria en el fuerte de Adams o en

Órleans, para que mi desgracia no sea mayor de la que estaba

condenado a sobrellevar? Decid allí:_

_En memoria de_

PHÍLIP NOLAN

_Teniente del Ejército de los Estados Unidos

Amó su patria más que ninguno; pero ninguno como él

fué indigno de su patria._

FOOTNOTES:

[1] Wílliam Cártwright, 1611-1643, fué amigo y discípulo de Ben Jonson.

[2] La _History of New York_ ofendió a muchos neoyorquinos a causa

del uso atrevido de algunos nombres tenidos hasta entonces en

veneración como tronco de antiguas familias, y por su sátira burlesca

del carácter holandés. Entre los críticos se contaba un entusiasta

amigo de Írving, Gulian C. Verplanck, quien declaró terminantemente

en un discurso pronunciado ante la Sociedad Histórica de Nueva York:

"Lastima ver que un talento admirable por su exquisita percepción de

lo bello y por su rápida apreciación del ridículo, derroche su rica

fantasía en un tema ingrato, y su sátira exuberante en una vulgar

caricatura." Írving tomó la crítica por el buen lado y, como leía las

palabras de Verplanck justamente al terminar su historia de Rip Van

Winkle, dió la jocosa nueva en su introducción.

[3] Pastel oblongo de semillas aromáticas que se hace todavía en Nueva

York para el Año Nuevo, y es de origen holandés.

[4] Existía una tradición popular que aseguraba que sólo se habían

acuñado tres peniques en el reinado de la reina Ana; que dos de

ellos se conservaban bajo la custodia pública; y que nadie sabía

donde se hallaba el tercero, pero que la persona bastante feliz para

encontrarlo podría obtener por él un precio enorme. Diremos de paso

que hubo ocho monedas de penique en el reinado de la reina Ana y que

los numismáticos no consideran de gran valor estos ejemplares.

[5] Hábil toque para preparar el espíritu del lector a recibir el

cuento.

[6] Stúyvesant fué gobernador de los Nuevos Países Bajos desde 1647

hasta 1664. Desempeña papel muy importante en la _Knickerbocker's

History of New York_, como sucedió en la vida real. Hasta muy

recientemente se mostraba en el Bówery un peral que se decía haber

sido plantado por él.

[7] Los Van Winkle figuran en el ilustre catálogo de héroes que

acompañaron a Péter Stúyvesant al fuerte Christina y estaban

"Llenos de ardor y coles."

Véase la _History of New York_, libro VI, capítulo VIII.

[8] Sobre el Hudson. Esta fortaleza es famosa por el atrevido asalto

del "loco" Anthony Wayne, el 15 de julio de 1779.

[9] Algunas millas arriba de Stony Point se encuentra el promontorio

de Ánthony's Nose (La nariz de Antonio). Si hemos de dar crédito a

Díedrich Kníckerbocker, este promontorio fué llamado así en memoria

de Anthony Van Córlear, trompeta de Stúyvesant. "Debe saberse que

la nariz de Ánthony el trompeta era de tamaño muy desarrollado,

elevándose atrevidamente en su rostro como una montaña de Golconda....

Ahora, sucedió que cierta brillante mañana muy temprano, habiendo

lavado cuidadosamente su voluminoso semblante el buen Anthony, estaba

inclinado sobre el entrepaño de la galera contemplándose en las

claras ondas. En este preciso momento el ilustre sol, rompiendo en

todo su esplendor detrás de un alto risco de las montañas, lanzó uno

de sus rayos más fulgentes sobre la bruñida nariz del trompeta; y la

refracción de este rayo cayendo directamente al fondo del agua como

ardiente proyectil fué a matar a un enorme cocodrilo que se solazaba

cerca del buque.... Cuando este prodigioso milagro llegó a oídos

de Péter Stúyvesant, le causó... extraordinaria maravilla; y como

monumento a tal suceso, dió el nombre de Ánthony's Nose a un macizo

promontorio de las cercanías que ha continuado llamandose así desde

aquellos tiempos."--_History of New York_, libro VI. capítulo IV.

[10] Adrián Vánderdonk.

[11] Se decía que Federico I de Alemania, 1121-1190, llamado _der

Róthbart_ (Barbarroja o Rufus), no había muerto sino que estaba sumido

en profundo sueño del cual despertará tan pronto como Alemania le

necesite. Igual leyenda refieren los daneses con respecto de su Hólger.

[12] Poema exquisito de James Thomson, poeta inglés que floreció

de 1700 a 1748. Describe allí un hermoso palacio con arboledas y

prados y campos floridos, donde todo tendía a la molicie y al lujo

de sus habitantes que se alimentaban de lotos. Parece haber tomado

el argumento del Tasso, poeta italiano del siglo dieciséis, y la

inspiración de Spénser, poeta inglés de la misma centuria y autor de

"_The Faerie Queene_".

[13] El "Mediterráneo" del río, como Írving se complacía en llamarlo:

cuenta diez millas de longitud por cuatro de anchura aproximadamente.

[14] Posteriormente compró Írving la pequeña casita que se decía

haber sido la morada de los Van Tássel; la ensanchó y mejoró, dándole

el nombre de "Sunnyside." Allí transcurrieron sus últimos años,

cumpliéndose así el deseo manifestado por el autor.

[15] Conocido más generalmente como Henry Hudson. Era un navegante

inglés emigrado que, buscando un pasaje al noroeste para la India,

descubrió el río y la bahía que llevan su nombre, el primero en 1609,

y la segunda en 1610. En 1611 se amotinó su tripulación, obligándole a

entrar con otros ocho hombres en un pequeño bote y abandonando a todos

a su suerte. Jamás se volvió a saber de ellos.

[16] "He met the night-mare and her ninefold."--_King Lear_.

[17] Soldados mercenarios empleados por el gobierno británico en la

guerra de la revolución.

[18] Se dice que aun se conserva esta pequeña iglesia holandesa,

construída en 1699.

[19] Trampa con abertura en forma de embudo, que favorece la entrada,

pero dificulta la salida de la caza.

[20] Alusión a un grabado y versos chabacanos de un texto antiguo de

primera enseñanza.

[21] Cotton Máther era un clérigo de Nueva Inglaterra, estudiante

aprovechado y escritor fecundo, habiendo llegado a cerca de

cuatrocientos sus trabajos publicados. Como la mayoría de la

gente en aquella época, creía en la existencia de los brujos, y

pensaba realizar obra meritoria para el servicio de Dios procurando

exterminarlos. Falleció en 1728.

[22] _L'Allegro_, de Milton.

[23] Alusión a la antigua y extendida creencia de que los espectros,

duendes y brujos eran solamente los obedientes vasallos y emisarios

del genio de las tinieblas.

[24] Alegre reunión de los vecinos y amigos para hacer colchas de

dibujos caprichosos con los retazos de diversas formas y colores

traídos a la fiesta por todos los concurrentes.--_La Redacción_.

"Ahora se han establecido _quilting-bees_, _husking-bees_ y otras

reuniones campestres para desempeñar determinada labor, en las cuales

bajo la influencia inspiradora del violín la tarea se aligera con la

alegría, terminando generalmente en baile." _History of New York_, por

Írving.

[25] Buñuelo.--_La Redacción_.

[26] Pasta dulces de amasijo.--_La Redacción_.

[27] Título ordinario entre los holandeses que corresponde a señor en

español; de consiguiente, un holandés.--_La Redacción_.

[28]

"T'is now the very witching time of night

When churchyards yawn."--_Hámlet_.

("Es precisamente la hora nocturna de las brujerías

En que los cementerios de las iglesias se abren.")

[29] Existía la supersticiosa creencia de que los brujos no podían

atravesar un arroyo.

[30] Tribunal autorizado a fallar en los juicios en que el dinero en

cuestión no exceda de la suma de diez libras.

[31] La ciudad de Nueva York, como se la nombra en la _History of New

York_, por _Díedrich Kníckerbocker_ (Írving).

[32] Sitio notable en Londres en tiempo de la reina María por ser

el lugar donde levantaban la pira para quemar a los heréticos.--_La

Redacción_.

[33] Clérigo protestante inglés. Después de la exaltación de la

reina María al trono predicó contra los dogmas del catolicismo en

Paul's Cross; siendo arrestado, juzgado y quemado como hereje.--_La

Redacción_.

[34] Apodo dado comúnmente a Óliver Crómwell--_La Redacción_.

[35] Dejamos en inglés el nombre de _May-Pole_ (Árbol de Mayo) porque

al traducirlo, en la relación llena de poesía a que sirve de tema,

creeríamos despojarlo de su clásico sello de leyenda.--_La Redacción_.

[36] Si el gobernador Éndicott no hubiera hablado con tal seguridad,

juzgaríamos que aquí existía error. Aun cuando el reverendo Mr.

Bláckstone era un excéntrico, nunca se le conoció como hombre inmoral.

Más bien nos permitimos dudar de su identidad con el sacerdote de

Merry Mount.

[37] Juego de palabras intraducible. _Brass_, con referencia a moneda,

significa calderilla, numerario de cobre o bronce; y en otro sentido,

descaro, desvergüenza.--_La Redacción_.

[38] Burr nació en 1756 y murió en 1836. Se distinguió al servicio

de la revolución, llegando a ser senador por Nueva York, y luego

vicepresidente de los Estados Unidos de 1801 a 1805. En 1804 mató en

duelo a Alexánder Hámilton, lo cual le atrajo el odio general de la

nación. Parece que su traición data de aquel tiempo. En 1805 formó

el plan de conquistar Tejas y quizá Méjico, creando una república

de la cual sería presidente, fijando la capital en Nueva Órleans.

Con el apoyo de Blennerhásset, compró una vasta extensión de terreno

en las riberas del Wáshita que debía servir de punto de partida

a la expedición. Mas, por abandono de varias personas de quienes

dependía Burr para los recursos, el plan fracasó, y el conspirador

fué arrestado en Misisipí el 14 de enero de 1807. Fué juzgado como

traidor en mayo del mismo año; pero después de uno de los juicios más

famosos en la historia fué declarado al fin inocente en septiembre.

Esta sentencia fué debida, sin embargo, a falta de pruebas materiales

de su culpabilidad. Ni entonces, ni nunca, se puso jamás en duda la

deslealtad de Burr. Después de este juicio, su vida estuvo llena

de fracasos, decepciones y desgracias. Su proyectada traición ha

formado el tema de muchas historias y novelas, y representa uno de los

incidentes más dramáticos de la historia americana.

[39] Una especie de _whisky_.--_La Redacción_.

[40] Juegos de naipes.--_La Redacción_.

[41] El presidente Jéfferson era de aquel estado, y sus partidarios

constituían lo que el autor, adoptando la fraseología de Shákespeare,

llama la "Casa de Virginia."

[42] La "casa de York" se refiere al partido federal.

[43] En la América del Norte existe una supuesta linea divisoria de

los estados según su posición geográfica, y se alude frecuentemente

al oeste, este, norte o sur para indicar los estados comprendidos en

aquella zona.--_La Redacción_.

[44] Se refiere a que Wáshington, Jéfferson, Mádison y Monroe,

cuatro de los primeros cinco presidentes de los Estados Unidos, eran

originarios de Virginia.

[45] Los buques de los Estados Unidos vigilaban constantemente para

evitar el tráfico de esclavos.

[46] En junio de 1807, oponiéndose la fragata _Chesapeake_ de los

EE. UU. al "derecho de registro," fué atacada por el buque inglés

_Leopard_. James Barron, comodoro del buque americano, se vió obligado

a rendirse; siendo juzgado por este hecho bajo el cargo de negligencia

en sus deberes y, encontrándosele culpable, fué suspendido del

servicio, sin sueldo, durante cinco años.

[47] La Smithsonian Institution se estableció en Wáshington en

1846. Es debida a la iniciativa y legado de James Smithson "para

difundir los conocimientos entre los hombres" y funciona bajo lo

dirección del gobierno, dedicándose especialmente a investigaciones

científicas.--_La Redacción_.

* * * * *

La lista de los errores corregidos por el transcriptor:

Jamás se volvó => Jamás se volvió {pg 47 n.}

nocturna de las brujerias=> nocturna de las brujerías {pg 84 n.}

La ciudad de Neuva York=> La ciudad de Nueva York {pg 94 n.}

al servicio de a revolución=> al servicio de la revolución {pg 269 n.}

fué arrestado en Misisipí el 14 de enero de 1907=> fué arrestado en

Misisipí el 14 de enero de 1807 {pg 269 n.}

frenta=> frente {pg 5}

Wensday (miércoles)=> Wednesday (miércoles) {pg 11}

Todo aquel]que haya=> Todo aquél]que haya {pg 13}

todo la comarca=> toda la comarca {pg 17}

del soldado en el cementario=> del soldado en el cementerio {pg 48}

las mesas de te=> las mesas de té {pg 54}

discurría entre ellas=> discurrían entre ellas {pg 54}

podía oirse=> podía oírse {pg 72}

visperas del triunfo=> vísperas del triunfo {pg 83}

se divisiba aquí y allí=> se divisaba aquí y allí {pg 84}

no hagais nada=> no hagáis nada {pg 103}

en que se cambinaban la santidad=> en que se combinaban la santidad {pg

107}

El coronel Kíllegrew=> El coronel Kílligrew {pg 146}

un patiecillo pequeño=> un patiocillo pequeño {pg 155}

de una balustrada de hierro=> de una balaustrada de hierro {pg 156}

Cuentos Clásicos del Norte, Segunda Serie · 第 17 / 18 段