NÚMERO 2-22.

_Carta de Fernando VII a su padre Carlos IV._

«Venerado padre y señor: V. M. ha convenido en que yo no tuve la menor

influencia en los movimientos de Aranjuez, dirigidos como es notorio,

y a V. M. consta, no a disgustarle del gobierno y del trono, sino a

que se mantuviese en él, y no abandonase la multitud de los que en

su existencia dependían absolutamente del trono mismo. V. M. me dijo

igualmente que su abdicación había sido espontánea, y que aun cuando

alguno me asegurase lo contrario, no lo creyese, pues jamás había

firmado cosa alguna con más gusto. Ahora me dice V. M. que aunque es

cierto que hizo la abdicación con toda libertad, todavía se reservó

en su ánimo volver a tomar las riendas del gobierno cuando lo creyese

conveniente. He preguntado en consecuencia a V. M. si quiere volver

a reinar; y V. M. me ha respondido que ni quería reinar, ni menos

volver a España. No obstante me manda V. M. que renuncie en su favor

la corona que me han dado las leyes fundamentales del reino, mediante

su espontánea abdicación. A un hijo que siempre se ha distinguido

por el amor, respeto y obediencia a sus padres, ninguna prueba que

pueda calificar estas cualidades, es violenta a su piedad filial,

principalmente cuando el cumplimiento de mis deberes con V. M. como

hijo suyo, no están en contradicción con las relaciones que como rey

me ligan con mis amados vasallos. Para que ni estos, que tienen el

primer derecho a mis atenciones queden ofendidos, ni V. M. descontento

de mi obediencia, estoy pronto, atendidas las circunstancias en que

me hallo, a hacer la renuncia de mi corona en favor de V. M. bajo las

siguientes limitaciones.

1.ª Que V. M. vuelva a Madrid, hasta donde le acompañaré, y serviré yo

como su hijo más respetuoso. 2.ª Que en Madrid se reunirán las cortes;

y pues que V. M. resiste una congregación tan numerosa, se convocarán

al efecto todos los tribunales y diputados de los reinos. 3.ª Que a

la vista de esta asamblea se formalizará mi renuncia, exponiendo los

motivos que me conducen a ella: estos son el amor que tengo a mis

vasallos, y el deseo de corresponder al que me profesan, procurándoles

la tranquilidad, y redimiéndoles de los horrores de una guerra civil

por medio de una renuncia dirigida a que V. M. vuelva a empuñar el

cetro, y a regir unos vasallos dignos de su amor y protección. 4.ª

Que V. M. no llevará consigo personas que justamente se han concitado

el odio de la nación. 5.ª Que si V. M., como me ha dicho, ni quiere

reinar ni volver a España, en tal caso yo gobernaré en su real nombre

como lugarteniente suyo. Ningún otro puede ser preferido a mí:

tengo el llamamiento de las leyes, el voto de los pueblos, el amor

de mis vasallos, y nadie puede interesarse en su prosperidad con

tanto celo ni con tanta obligación como yo. Contraída mi renuncia a

estas limitaciones, comparecerá a los ojos de los españoles como una

prueba de que prefiero el interés de su conservación a la gloria de

mandarlos, y la Europa me juzgará digno de mandar a unos pueblos, a

cuya tranquilidad he sabido sacrificar cuanto hay de más lisonjero y

seductor entre los hombres. Dios guarde la importante vida de V. M.

muchos y felices años que le pide postrado a L. R. P. de V. M. su más

amante y rendido hijo. — Fernando. — Pedro Cevallos. — Bayona 1.º

de mayo de 1808.» — (_Véase la exposición o manifiesto de Don Pedro

Cevallos núm. 7._)

Historia del levantamiento, guerra y revolución de España (1 de 5) · 第 59 / 116 题