_Oficio del general Belliard a la junta de gobierno. (Véase la memoria
de Ofárril y Azanza.)_
«Habiendo S. M. el emperador y rey manifestado a S. A. el gran duque de
Berg que el príncipe de Asturias acababa de escribirle diciendo «que le
hacía dueño de la suerte del príncipe de la Paz», S. A. me encarga en
consecuencia que entere a la junta de las intenciones del emperador,
que le reitera la orden de pedir la persona de este príncipe y de
enviarle a Francia.
Puede ser que esta determinación de S. A. R. el príncipe de Asturias no
haya llegado todavía a la junta. En este caso se deja conocer que S. A.
R. habrá esperado la respuesta del emperador; pero la junta comprenderá
que el responder al príncipe de Asturias sería decidir una cuestión muy
diferente; y ya es sabido que S. M. I. no puede reconocer sino a Carlos
IV.
Ruego pues a la junta se sirva tomar esta nota en consideración, y
tener la bondad de instruirme sobre este asunto, para dar cuenta a S.
A. I. el gran duque de la determinación que tomase.
El gobierno y la nación española solo hallarán en esta resolución de
S. M. I. nuevas pruebas del interés que toma por la España; porque
alejando al príncipe de la Paz, quiere quitar a la malevolencia los
medios de creer posible que Carlos IV volviese el poder y su confianza
al que debe haberla perdido para siempre; y por otra parte la junta de
gobierno hace ciertamente justicia a la nobleza de los sentimientos de
S. M. el emperador, que no quiere abandonar a su fiel aliado.
Tengo el honor de ofrecer a la junta las seguridades de mi alta
consideración. — El general y jefe del estado mayor general, Augusto
Belliard. — Madrid 20 de abril de 1808.»