II

Pastores, que seguís con lento paso vuestras ovejas que pacen

derramadas por las colinas y las llanuras; si al conducirlas al borde

del transparente riachuelo que corre, forcejea y salta por entre los

peñascos del valle de Montagut en el rigor del verano, y en una

siesta de fuego habéis encontrado la sombra y el reposo al pie de las

derruídas arcadas del monasterio, cuyos musgosos pilares besan las

ondas, oidme.

Legends, Tales and Poems · 第 85 / 145 题