véase el tratado del Barón Filippo Bacile.--Lecca, 1863.
[28] El manejo de sustancia tan inflamable como el éter hace difícil y
peligroso este método. Además, el aceite tiene que resultar impropio
para la comida.--(_N. del T._)
[29] El aceite se decolora, pero queda inútil para la alimentación.
[30] De todos los procedimientos descriptos, el único aplicable, sin
grave peligro, á los aceites comestibles es el del caolín, bien que la
acción decolorante de este cuerpo no sea tan eficaz como fuera de
desear.--(_N. del T._)
[31] Otra multitud de procedimientos se han recomendado para depurar y
decolorar los aceites de colza, adormideras, algodón, etc.; pero no los
citamos por no ser aplicables á los de oliva.
[32] Lo mejor es elaborarlos con esmero, separar los aceites de los
turbios, con los que se hallan en eterno conflicto, conservarlos en
buenos depósitos bien tapados y que en todo el molido impere la más
exquisita limpieza. Vale más prevenir que curar lo que tiene difícil
arreglo.--(_N. del T._)
[33] Los aceites ordinarios rancios pueden tratarse con lejía preparada
del siguiente modo, hecha en frío y filtrada: una parte de cal, cuatro
de cenizas de madera y 100 de agua por cada 200 partes de aceite para el
alumbrado.
[34] Téngase la precaución, al diluir el ácido sulfúrico concentrado, de
verter muy poco á poco el ácido en el agua, agitándolo con una varilla
de cristal, y nunca echar el agua sobre el ácido.--(_N. del T._)
[35] Consúltese además la Memoria concerniente á las adulteraciones de
los aceites de olivas, manera de reconocerlas y definirlas, del
ingeniero D. Carlos Depérais G. Nobile, Nápoles.
El Sr. D. Proto Jurlec, farmacéutico residente en Bitonto di Puglia, ha
publicado la descripción de un instrumento que lleva por título
termoleiómetro.
El distinguido profesor Luis Palmieri ha imaginado más tarde un
apreciabilísimo instrumento para el reconocimiento de los aceites,
publicado en las actas de la Academia de Ciencias.
[36] Véanse los detalles en el _Manual práctico acerca de la elaboración
de los aceites de olivas_, por D. Diego Pequeño, pág, 19, obra premiada
con el primer premio en concurso público.
[37] Consúltese la obra _Nociones acerca de la elaboración de los
aceites de olivas_, por D. Diego Pequeño.
[38] Véase _Nociones acerca de la elaboración del aceite de olivas_, por
Pequeño, pág. 108.
[39] Según nuestros experimentos analíticos, en los casos más
desfavorables la cantidad en peso de almendras que contienen las
aceitunas no excede de 2,6 por 100, de manera que aun cuando su riqueza
oleosa alcance el 30 por 100 é industrialmente se obtenga todo el
aceite, lo que es inadmisible, nunca dicho aceite ascendería á más de un
0,70 á 0,80 por 100.¾
[40] Los humos se lanzarán fuera por chimenea de tiro.
[41] Véase Pequeño, _Manual práctico acerca de la elaboración de los
aceites_, obra premiada con el primer premio, págs. 53 y siguientes.
[42] Véase Pequeño, obra citada, págs. 60 y siguientes.
[43] El distinguido oleicultor D. Antonio Garijo ha ideado y tiene
establecido en su molino de Montoro pozuelos móviles, con gran éxito.
[44] Véase Pequeño, obra citada, pág. 110.
[45] Mingioli lo rechaza tratándose de aceites finísimos y
delicados.--_Gli olii di oliva_, per Mingioli y Penati, pág. 251.--1891.
[46] Según Van Tieghem, la rancidez es debida á una fermentación
provocada por el desarrollo de ciertas musodíneas, especialmente el
Mucor, Verticillum, Pinicillum, Chaetamium y Sterígmatocystis.
[47] El coeficiente de dilatación del aceite de olivas ó sea el aumento
que experimenta la unidad de volumen por cada grado de temperatura, es
de 0,0008.
[48] El marco equivale á 1,25 pesetas.
[49] Quintal peso bruto.
[50] El florín equivale á 2,50 pesetas.
[51] En los presupuestos leídos en la última legislatura, la Estación
enotécnica de Cette se hace también Estación oleícola.
Nuestros plácemes al Sr. Pidal y Barón del Castillo de Chirel.
[52] Cuando en el verano de 1897 visitamos por segunda vez la refinería
de Plaignol (Marsella), se nos dijo: «Manden los españoles aceites
finos, sin mal olor ni rancidez, y los pagaremos á mayor precio que los
italianos, argelinos y tunecinos.»
[53] Cincuenta ores equivalen á 0,67 francos.
[54] ¿Es que los demás aceites no son de oliva?
[55] Galón es igual á 4,543 litros.
[56] La libra igual á 25,24.
[57] El chelín igual á 1,26.
[58] El penique igual á 0,10.
[59] El ore es igual á 0,01.
[60] La libra egipcia equivale á 25,61 francos.
[61] El centro de información declara muy oportunamente que estos
nombres los consigna á título de simple indicación y sin responsabilidad
alguna.
[62] Además el olivo se cultiva ya en no pequeña escala en una extensa
zona americana que comprende el Perú, Uruguay, República Argentina y
Nueva Orleans, produciendo aceites de buena calidad.
La aspiración de aquellas colonos es producir lo suficiente para no ser
tributarios del extranjero.
[63] Siempre que arde, como vulgarmente se dice, en contacto del aire
una materia carbonosa, de la naturaleza de los huesos de las aceitunas,
se produce ácido carbónico y óxido de carbono, cuya proporcionalidad
relativa varía según la mayor ó menor cantidad de aire y de la masa
combustible. En los braseros, dicha combustión es siempre incompleta por
escasez de aire, originándose entonces mucho óxido de carbono cuyas
propiedades deletéreas son terribles, bastando que una atmósfera
determinada contenga 4 ó 5 por 100 de este gas para tornarse mortífera,
al paso que para que sea irrespirable con el ácido carbónico es menester
que encierre al menos un 33 por 100 de este cuerpo.
Oigamos lo que acerca del particular consigna monsieur Girardin:
«Se cree generalmente que la brasa inflamada no ofrece los mismos
peligros de asfixia que el carbón ordinario; este es un error que
importa disipar, con tanto más motivo cuanto que todos los años cuesta
la vida á muchas personas. Es también otro error la creencia de que,
colocando un pedazo de hierro en el brasero ó cubriéndole bien de ceniza
se impide la producción de gases nocivos. Algunas personas entienden que
para evitar todo peligro basta con abandonar la habitacion tan pronto
como la brasa levanta llama, volviendo á entrar cuando esta llama se
apaga, lo que es igualmente otro error.» (_Leçons de Chimie Elementaire
applique aux arts industriels_, par Girardin, pág. 391, tomo I.)
[64] El hidrógeno no es un componente del aire atmosférico; esto lo sabe
todo el mundo, por más que exista en él, ora combinado con el nitrógeno,
bajo la forma amoniacal; ora con el oxígeno en el vapor acuoso; ora con
el azufre en el sulfido hídrico; ora con el carbono en el gas de los
pantanos, etc.
[65] Esta tarifa anula y sustituye á la de igual número, edición 15 de
Agosto de 1893, y á la especial temporal (serie T, n.º 3), edición 22 de
Enero 1895.
End of Project Gutenberg's El aceite de olivas, by Alejandro Bizzarri