_Al mismo, sobre el mismo asunto._
_Asumpcion, Febrero 7 de 1789._
En mi carta de 13 del pasado hablé á V. S. de las dificultades que
hallaba para verificar mis instrucciones, como tambien de los rios que
me parecen los verdaderos Igurey y Corrientes. Por lo menos no hallo qué
pueda oponerse en contrario, sino la razon que determinó á los
demarcadores últimos á tomar el rio Igatimí por el Igurey: y es la de
decir: "su tratado é instrucciones espresaban que el Igurey era el
primero caudaloso sobre el Salto grande del Paraná, cuyas circunstancias
hallaron convenir al Igatimí."
No considero esta razon tan fundada como parece, porque la voz
_caudaloso_ es muy general, y en sentido riguroso nada espresa, pues que
todo rio es caudaloso. Ademas de que, el Igatimí no puede llamarse tal
respecto al Yaguarey, que, como dige en mi anterior, condice con el
nombre de Igurey, y encabeza con el que dichos demarcadores tuvieron
por Corrientes.
La marca mas cierta para hallar los rios Igurey y Corrientes es la de
que el último está en la zona tórrida, poco al norte del trópico, y que
sus cabeceras estan junto á las del rio Igurey: esto es lo que
exactamente conviene al rio que los demarcadores tuvieron por
Corrientes, y al Yaguarey y á lo que espresaba el tratado penúltimo, que
en esta parte es el mismo que el actual, aunque no explica marcas para
conocer dichos rios, como lo hacia el tratado penúltimo y las
instrucciones que lo acompañaron.
Tambien insinué á V. S. mi sospecha de que los Portugueses no querian
admitir el rio Igatimí por lindero; y este correo en carta particular me
dice D. Diego Alvear, Comisario de la segunda partida, que á pesar de
una prolija competencia de cuarenta y seis páginas, letra menuda, su
concurrente no habia querido admitir por límite el rio Igatimí. De
manera que si vienen, como se asegura, los que han de obrar conmigo, no
sé por donde he de principiar, y será muy escusado que pase yo al Salto
grande del Paraná á perder mi gente con las epidemias del clima y las
necesidades que acompañan en las largas distancias infestadas de
bárbaros y lejos de todo recurso, mientras se declara cual sea el
Igurey, ó el que deba servir de principio á mis operaciones. Por cuyos
motivos considero preciso que V. S. me ordene lo que debo de hacer en
las circunstancias que se ofrecen, de no saber por donde quieren los
Portugueses empezar ni concluir mi demarcacion.
Nuestro Señor, &c.
Señor D. José Varela y Ulloa.