Este poder tiene por objeto hacer cumplir las leyes, y razones de sana
política aconsejaban que se le diera aquella organizacion que fuera la
mas proporcionada para que llenara su cometido con puntualidad y de una
manera fiel.[50] En la formacion de las leyes es necesaria la consulta.
Deben conocerse perfectamente los defectos ó males que ellas tienen por
objeto remediar, y es preciso meditar detenidamente el efecto que
producirán en los intereses, la moral y las opiniones de la sociedad.
Para establecer una buena legislacion es indispensable conocer
minuciosamente los grandes intereses de la nacion en todas sus
complicadas relaciones y detalles prácticos, lo que prueba la necesidad
de que el cuerpo en que se deposite el poder legislativo sea la
representacion libre, completa y perfecta del pueblo. Pero una vez
formadas y promulgadas las leyes, solo falta hacerlas cumplir.
[50] El Ejecutivo está organizado en seis ministerios ó
departamentos; el departamento de Estado, el del Tesoro, el de la
Guerra, el de Marina, el de Correos y el del Interior. Al frente de
cada departamento hay un secretario nombrado por el Presidente con
la aprobacion del Senado, y removible por solo el Presidente. El
departamento del Interior fué creado por una ley del Congreso del 3
de Marzo de 1849, (Cap. 108). Tiene á su cargo todos los negocios
relativos á las patentes de invencion, tierras públicas, minas,
indios, pensiones, edificios públicos, y otras materias de menor
importancia.
El funcionario encargado del Ejecutivo carece de facultades
discrecionales. A él no le toca deliberar ni decidir sobre si la ley es
sábia ó conveniente, y una vez expedida, prévia la prudente deliberacion
prescrita por la Constitucion, debe recibir pronta obediencia. Las
cualidades características que debe tener el Ejecutivo, son la
prontitud, la resolucion y la fuerza; y hay mas probabilidades de que
las reuna una sola persona que se mueve por una sola voluntad. La
division, la indecision y las dilaciones, son excesivamente
desfavorables á la firme y vigorosa administracion de la ley, que es
indispensable para asegurar la tranquilidad en el interior, y el respeto
de las naciones extranjeras. Todos los gobiernos antiguos y modernos,
que se constituyeron sobre otros principios, confiando el poder
Ejecutivo á varias personas, sufrieron los males consiguientes: los
intereses públicos fueron sacrificados ó abandonados por una
administracion inepta é irregular. Los Estados que ensayaron el sistema
de consejos ejecutivos, como Pennsylvania y Georgia, se persuadieron muy
pronto de su debilidad, tuvieron que quitarlos y sustituirlos con un
solo magistrado ejecutivo, aprovechándose de la luz de su propia
experiencia y de las instituciones de los Estados vecinos.
La unidad no solo produce mayor energía, sino tambien mayor
responsabilidad en el poder Ejecutivo. No habiendo asociados que se
dividan ó se disfrazen la responsabilidad, puede trazarse el orígen de
todas las disposiciones del gobierno sin que se oculte su verdadero
autor, y generalmente, ni los motivos en que se funda. Habrá ménos
tentaciones para hacer á un lado el deber, y mas empeño en adquirir
reputacion, cuando no haya compañeros que compartan el odio, ó inspiren
confianza con su ejemplo.
Las miradas del pueblo se fijarán constantemente en un solo objeto
visible. Por estas razones, De Lolme (_Constitution of England_, pág.
111) tenia como un axioma de sana política, el de que el poder ejecutivo
está mas bien desempeñado, cuando se confia á uno solo. "Si se confia la
ejecucion de las leyes" dice, "á varios individuos, queda oculta la
verdadera causa de los males públicos. La tiranía entonces no siempre
procura derribar las barreras que se le oponen, sino mas bien salvarlas
de un salto, burlándose de los esfuerzos del pueblo, no porque ella sea
invencible, pero sí porque es invisible." Se podria ilustrar y confirmar
la verdad de estas observaciones examinando atentamente la conducta que
siguió el antiguo consejo de New York establecido en virtud de la
Constitucion de 1777. Por el constante cambio de las personas que lo
formaban, quedó destruida toda responsabilidad de alguna eficacia,
siendo muy difícil determinar á cuál de ellas debia atribuirse un mal
nombramiento.