Esta fué una de las crísis mas solemnes y felices para el futuro
bienestar y prosperidad del pueblo americano. Todos los frutos de la
revolucion y acaso el final destino del gobierno republicano, debian
decidirse en el ensayo que iba á hacerse de reformar el sistema de
nuestro pacto nacional. Afortunadamente para esta nacion y tal vez para
las libertades de todo el género humano, en esta Convencion se
encontraba reunido todo lo mejor que el país tenia en cuanto á talento,
experiencia, instruccion, patriotismo, probidad y energía de carácter, y
mereció por esta razon toda la confianza pública que tales cualidades
naturalmente debian inspirar. Despues de algunos meses de una tranquila
deliberacion, la Convencion, con una unanimidad sin ejemplo, aprobó el
plan de gobierno que hoy forma la constitucion de los Estados Unidos.
Se acordó someterlo á la aprobacion y ratificacion de Convenciones
populares que debian celebrarse en cada Estado. Esta disposicion ponia
los cimientos del edificio de nuestro sistema político nacional sobre la
única base sólida que debia tener, el consentimiento de todo el pueblo.
La Constitucion sufrió una larga discusion y un exámen escrupuloso, no
solo por la prensa y los círculos políticos, sino tambien por la
multitud de ilustres hombres de Estado que tomaron parte en estas
convenciones locales. Pasó casi un año antes de que recibiera la
aprobacion del número de Convenciones de delegados del pueblo de los
Estados que se necesitaba para darle una existencia política.
New-Hampshire fué el noveno de los Estados que la aprobaron, y en virtud
de esta aprobacion, la misma Constitucion, segun uno de sus artículos,
debia considerarse como la carta fundamental de los Estados que la
habian ratificado. Su ejemplo fué inmediatamente seguido por los
poderosos Estados de Virginia y New York, y el 4 de Marzo de 1789, el
gobierno quedó debidamente instalado, y comenzó á funcionar. North
Carolina y Rhode Island tardaron mas en aprobarla. Sin embargo, sus
escrúpulos fueron gradualmente desvaneciéndose, y en el mes de Junio de
1790 la Constitucion habia recibido la ratificacion unánime de las
Convenciones populares de todos los Estados.
Si se toman en consideracion todas las circunstancias que mediaron en la
adopcion pacífica de esta forma de gobierno, se tiene un ejemplo de la
fuerza de voluntad que presidió á la deliberacion combinada con un
espíritu de amistad y mútuas concesiones que no tiene precedentes. Debe
ser un motivo de justa satisfaccion y de grato recuerdo para los
americanos, cuando sériamente reflexionen en la dificultad del ensayo,
la manera en que se hizo, su feliz resultado, y la suerte que han
corrido algunos ensayos semejantes en otras naciones.