DIA 11.

Esta mañana proseguí navegando el rio aguas abajo, sin haber habido

otra novedad que la de haber varado tres veces las chalupas, pero por

ser el fondo de arena gruesa, no se maltrataron. Al anochecer me acampé

en una isla, y divisando la punta de la barranca del Diamante.

Con lo que ha llovido desde que fuí para arriba, se advierte otro

verdor en estos campos, pero solo las márgenes del rio, y á donde las

crecientes los bañan pueden fructificar: esto es, en los llanos que

hay desde el Diamante hasta la Encarnacion del Indio, que son los mas

dilatados, pues de allí para arriba van muy cortos.

Diario del piloto de la Real Armada, D. Basilio Villarino, del reconocimiento, que hizo del Río Negro, en la costa oriental de Patagonia, el año de 1782 · 第 226 / 260 题