Amaneció lloviendo una lluvia blanda, de cuyo modo estuvo toda la
noche: por este motivo se mantuvieron las embarcaciones toldadas.
En este sitio bien de mañana vinieron los indios que estaban á la
parte del S, entre ellos María Lopez: supe por ella que se hallaba
aquí el cacique Francisco con su gente, y el desertor Miguel Benites,
acompañados del cacique Miquiliña, y creo que de _Chulilaquin_ tambien.
A mediodia llegó un indio ladino, el cual habiendo tenido noticia
por la gente de Guchumpilqui de nuestra venida, habia ido rio abajo
buscándonos: este trajo una oveja y unos piñones, le dí una botija
de aguardiente, yerba y algunas frioleras mas. Me dijo que la laguna
de _Huechum-lauquen_ distaba de aquí una jornada: que el Cerro de la
Imperial quedaba á la parte del N de ella: que el _Huechu-huechuen_
era chico: que la tierra de los cristianos estaba cerca, pero que él
no habia estado en la plaza; sí solo habia estado en una guardia,
cuyo comandante se nombraba Manuel, pero que los Aucaces se hallaban
poseyendo el intermedio de aquí á Valdivia, á los cuales compraban
ellos pellejos de guanaco, trigo, maiz, habas, porotos, piñones y aun
las manzanas, pero que llevando diez cristianos que le acompañasen,
se determinaba á pasar la Cordillera para Valdivia: le dije que se
informase bien de los Aucaces, y hallariamos en llegando á los toldos
conocidos, chinas de las que seguian los toldos del cacique Francisco.
Se fué el indio á las 4 de la tarde, encargado en buscar otros que
lo acompañasen á Valdivia, porque no distando aquella plaza mas que
tres jornadas del sitio en que me hallo, intento despachar á ella
chasque por ver si me auxilian con víveres y cabos, para proseguir el
reconocimiento de todos estos rios, principalmente el del Diamante,
y el de la Encarnacion: y en este es á donde hubo la poblacion de
españoles, cuya capilla y casas desmoronadas se hallan á su orilla dos
jornadas distantes á la confluencia de dicho rio, con el Desaguadero.
Dicen estos indios que poco há estuvieron allí cristianos que vinieron
con barcos chicos, pero que se les rompieron, y que se han vuelto: por
esto dicen que aquel rio tiene comunicacion con la mar del S, lo que
es moralmente imposible: y sí lo que me parece, (siendo cierto lo que
los indios dicen) que de Valdivia, ó mas bien de Chiloé, se intentaria
el reconocimiento de este rio, habiendo construido las embarcaciones
de este lado de la Cordillera; y esto se hace fácil por las infinitas
maderas de que abundan las cordilleras de Chiloé.
Asimismo dicen que es tierra fértil de mucha arboleda; que se crian
batatas de extraordinario tamaño, y mucha manzana: y mas arriba que
está el campo espeso de pinos y otros árboles. No me parecen apócrifas
estas noticias, porque el marido de María Lopez se determina á llevarme
á dicho sitio; pero quiere por la diligencia la paga que no tengo para
darle. Anocheció lloviendo.