DIA 31.

Pasé á reconocer el rio que viene del SO, y mandé 8 hombres armados

á reconocer la campaña. Este rio viene de adentro de la Cordillera

con rápida corriente: tiene muchas chicas islas pobladas de pequeños

árboles de sauces y _chacay_, y por ellas es dividido el rio en

diversos arroyuelos de poco caudal. Desagua por ocho bocas, por lo que

se hace imposible su navegacion, aunque sea con la embarcacion mas

chica: por la parte del S le entra, una legua distante de su desague,

un arroyo chiquito, pobladas sus orillas de algunos arbolitos de

_chacay_, y es de tan poco caudal que en diversas partes se corta.

El fondo del rio, adonde entra este chico, es de piedras redondas, y á

sus orillas tocando en el agua peñascos bien grandes: las tierras de

sus márgenes son infelicísimas, ó mas bien diremos que no es tierra,

sino altísimos cerros de piedra viva, y en algunos cortos rincones

llanos, arena y piedras redondas, y solo en el rincon que hace este rio

con el de _Huechum_, se halla un pedacito de buena tierra, que puede

llevar hasta 8 fanegas de trigo de sembradura.

Entre las piedras y arena se crian algunos navos, y hay en estas

infelices llanadas pasto crecido, pero seco y raro.

Por dicho rio arriba dista la eminencia nevada de la Cordillera, de

su desague en el de _Huechum_ dos leguas, y lo mismo dista de las

embarcaciones, pues están en su boca fondeadas.

A mediodia vinieron los descubridores, y entre ellos el patron

Francisco Urristi y el calafate Ignacio Dominguez, sin mas noticia que

la de ser el terreno, desde lo alto de la sierra que cae á la orilla

del rio hasta el cerro de la Imperial, todo llano, y que dicho cerro en

línea recta distaria á lo sumo de nosotros 7 leguas: que lo vieron muy

claro, (porque suele estar cubierto de nieve) y todo blanco cubierto de

nieve.

Este cerro en mi juicio es el que dicen los indios que tiene á su falda

muchas manzanas, porque yo no hallo otro, y en el Cerro de la Imperial,

por el rio que baja de dicho cerro por el nombrado _Biobio_, y otros

que se juntan con él y desaguan en la Concepcion de Penco, es cierto

que hay muchísima de dicha fruta, como asimismo por el rio de Valdivia.

Estos indios me han dicho diversas veces en el establecimiento del Rio

Negro, que en el parage de las manzanas está la mar; y esta es otra

razon que me fuerza á creer, que el parage que ellos dicen que hay

tanta abundancia de dicha fruta, es del otro lado de la Cordillera; y

esto conviene y se ajusta bien á la razon, porque desde lo alto de la

Cordillera se vé bien la mar del S, que por partes mediarán 8 leguas

entre una y otra, y cayendo á los llanos de Valdivia mejor la verán.

A las 2 de la tarde seguí por el Rio de _Huechum_, y aun la chalupa

San Juan hacia bastante agua: era mi intencion seguir hasta la Laguna

del Límite, y en cuanto registraba á aquellos campos, y el camino

de Valdivia, frutos y maderas de una y otra parte de la Cordillera,

ponerla en carena por no perder tiempo, pues los víveres no me dan

lugar á detenciones: pero ya á puestas del sol, pasando una fuerte

corriente adonde habia poco fondo, aumentó de tal suerte el agua, que

está haciendo 90 baldes por hora, cuyo acaecimiento me forzó á poner

continuamente dos hombres achicando, que se mudan de hora en hora, y

me fuerza á buscar mañana parage proporcionado para carenarla, que me

sirve de bastante sentimiento. Navegué esta tarde al N corregido 1½

millas de distancia.

Diario del piloto de la Real Armada, D. Basilio Villarino, del reconocimiento, que hizo del Río Negro, en la costa oriental de Patagonia, el año de 1782 · 第 185 / 260 题