A las 5¼ de la mañana proseguí á la sirga con viento S flojo, y
habiendo andado una milla al S corregido, he visto por la parte del O
una hondonada grande: pasé á reconocerla sospechando arroyo en ella, y
llegado, hallé un arroyo de corto caudal con el agua clara y de buen
gusto. Este arroyo viene del O y baja de la Cordillera: 4 ó 6 varas
del Rio Negro pasa por debajo de arena y entra en él, por cuyo motivo
no se vé la boca. La cañada por donde baja es muy ancha y profunda,
y se conoce que sus avenidas son bastante crecidas, y por tiempo de
invierno traerá dos brazas de agua de profundidad. Desde este arroyo no
sigue el camino de los indios la márgen del Rio Negro, sino la de dicho
arroyo, conociéndose en lo trillado, que hay bastante pasage de gentes
por orilla: pero los indios que ván delante, conduciendo el ganado á
Valdivia, no llegaron á él, y tomaron el camino al O, una milla antes
de llegar á él, acaso cortando á la Cordillera, Laguna de Huechum, ó al
mismo arroyo por acortar camino.
Esta tarde llegué ya á la serrania que es inaccesible, toda la piedra
sólida, pues hay muchos cerros sin otro compuesto: y no se piense que
son cerritos sino cerros, ó mas bien peñascos de admirable altura y de
leguas de largo.
Al anochecer me acampé á la banda del O del rio, y de la parte del
oriente le entra un arroyo chico que viene del E. Navegué este dia al
SSE 5° S corregido, 4½ millas de distancia, estando el viento al O
fresco.
En este sitio ya se acabaron los sauces, si mas adentro no se hallan,
y desde el Choelechel hasta este parage van siempre disminuyendo en
cantidad y tamaño, de modo que los últimos no sirven para nada, y aquí
se acabaron.
Desde que se pasa el Diamante, y aun desde el Choelechel se vá
escaseando la caza: pero aquí y adentro de la Cordillera, ni aun aves
de rapiña hay; á lo menos entre estos cerros de pura piedra, solo que
adentro haya algunos valles que pueda haberla.
Esta vuelta que dá el rio sobre el segundo cuadrante, me aleja bastante
de donde considero la laguna de _Huechum-leuquen_, y aun de Valdivia,
pues me hallo mas al S de aquella plaza: que si el rio siguiera siempre
al O, dias há que tuviera cumplido, pues el Cerro de la Imperial, que
está sobre la mar del S, distaba ayer á mediodia de mí 15 leguas, segun
las demarcaciones que le hice, su latitud y longitud, y la en que me
hallo.