DIA 11.

Al salir el sol se empezó la faena de pasar las embarcaciones: el

viento fuerte y crudísimo por el OSO: se me rompieron diversas veces

las espias: toda la gente desnuda y metida en el agua: la corriente

tan fuerte como puede llevar la canal del mas violento molino: á esto

se agragaba la mala calidad de los cabos, y los viejos y cansados de

trabajar, que á cada instante se rompian, por lo que me ví precisado á

abrir canal con barras, palas, picos y azadas, alijando las chalupas.

A las 5½ tuve ya pasado las embarcaciones de este paso, pero para

mañana quedan dos en menos de un cuarto de legua, y siguen los vientos

fuertes y contrarios, los que nunca experimenté tan duraderos en la

costa patagónica, ni en las Islas Malvinas. El rio se vá separando de

la Cordillera considerablemente, de modo que ya no se vén mas que las

puntas de sus eminencias.

Diario del piloto de la Real Armada, D. Basilio Villarino, del reconocimiento, que hizo del Río Negro, en la costa oriental de Patagonia, el año de 1782 · 第 165 / 260 题