Al salir el sol proseguí mi viage con viento al OSO fresco, á espia
y sirga, y siempre arrimado á las barrancas del S. A mediodia llegué
á un parage, en el cual emplee toda la tarde preparando las espias
y proporcionando pasage para las embarcaciones, y al fin me quedé á
medio paso por haberse cerrado la noche: toda la tarde estuvo la gente
desnuda en el agua que está sumamente fria, por estar los vientos tan
fuertes y crudos como en el rigor del invierno. Navegué este dia al SO
corregido una milla de distancia.