Salí á la sirga, ayudado de los tres extenuados caballos que tengo,
y con algunas ventolinas del SSO navegué al ONO 5° O 8 millas de
distancia. Aquí hacen una inflexion las barrancas, que habrá de una á
otra una legua, cuyo llano por la parte del N es un regular terreno,
pero el que queda atras, despues de haber hallado los indios, es el mas
infeliz que se puede imaginar.