Esta mañana mandé dos peones á hacer la descubierta rio arriba, y cinco
aguas abajo, á reconocer el fuego y buscar el marinero. A mediodia
volvieron sin novedad los que fueron rio arriba, y los que fueron abajo
trajeron la de haber hallado rastros frescos; que habian venido como
tres cuartos de legua de nosotros cinco ginetes, y que este rastro
vuelve para abajo: por lo que me persuado llevarian estos al marinero,
y pegarian fuego. A esta hora divisamos otro fuego al N, pero á mas de
15 leguas de distancia: por la tarde mandé 7 hombres bien armados, rio
abajo, á ver si hallaban algun vestigio del marinero, y no han hallado
mas que los rastros dichos.