De mañana mandé un peon á hacer la descubierta, el que volvió á las 11
sin novedad. A las 12 llegaron los 6 descubridores, sin otra novedad
que la de no haber podido llegar al fuego por estar lejos, habiendo
caminado el rio, aguas abajo, como 12 leguas: lo que sentí bastante,
pues me parecia me traerian noticia de la partida, que estoy impaciente
esperando con los víveres que me debe mandar el Super-Intendente, que
segun sus cartas ya dias ha que debia estar aquí; y con esta tardanza
el rio baja y se avanza la estacion.