Esta mañana mandé reconocer el campo, siguiendo el rio aguas abajo; á
mediodia volvieron los descubridores, con la novedad de haber visto
fuego: á las 2 de la tarde despaché una partida de seis hombres á
reconocerlo, y habiendo llegado la media noche sin que hubiesen vuelto,
puse, desde esta hora hasta el dia, la mitad de las tripulaciones de
guardia.