Salí siguiendo mi viage á las cinco de la mañana: á mediodia llegó el
cacique Francisco con un número como de 30 á 40 indios; los regalé y
convidé con aguardiente, tabaco y bizcocho, y se les hizo de comer á
todos, y á las dos de la tarde continué, y los indios anduvieron entre
el ganado y la caballada, por lo que inmediatamente hice venir todo al
costado de las embarcaciones. Al anochecer acampé, y vinieron 6 indios
de parte de Francisco, con una botija á pedir aguardiente: se la dí,
así por esegurar los chasques que vengan del pueblo, como por adquirir
noticias, y por medio de sus indios ó esclavos mandar ahora chasque con
nuestra gente al pueblo, á fin de tener pronta respuesta á los oficios
que envio. Este dia fué la distancia directa de 1½ millas al NO:
aquí hay excelentes potreros y buenas tierras.