S. C. R. M.

Como leal criado y obligado por simplicidad cristiana y por fe de

afectuoso servicio á todas las cosas que tocaren al de Dios y de V. M. y

desembarazada administracion de las repúblicas que á V. M. son sujetas,

haciendo en razon de esto, lo que en mí fuere, digo: Que una de las

cosas que V. M. ha de mandar encarecidamente al gobernador y ministros

que en estos estados están, ó á los que de nuevo vinieren, es que no se

embaracen con los Teatinos ni les den mano alguna en los negocios, ni

los adelanten en autoridad ó hacienda, mas de aquello en que al presente

están en estos estados, y especialmente que el gobernador no se encargue

de predicador ni confesor de ellos, porque en Dios y en mi conciencia,

sé que esto cumple tanto como lo que mas al servicio de Dios, de V. M. y

libre ejecucion del buen gobierno de estos estados; y V. M. tenga por

cierto que de sus pretensiones y fines y del ingenio y fuerzas que ponen

para conseguirlos, y de otras cosas particulares suyas, hay pocos en

España (que no sean de su Compañía) que tengan cogidas en mas número y

mas ciertas prendas, que yo, y no de un año sino de mas de quince á

esta parte.

El duque de Alba he entendido ha estado algo tibio en las cosas que han

pretendido conseguir aquí en su tiempo, y creo ha tenido causas para

ellos concernientes al servicio de V. M., de que ellos han hecho grandes

quejas en secreto al principio y despues en público, y al presente con

la noticia del nuevo gobernador triunfan y jactan que tendrán mas

autoridad y comunidad de la que querrán, y demandarán; porque dicen

(segun su lenguaje) es todo suyo, y entiendo bien que en cuanto pudieren

procurarán salir con lo que tratan y pregonan; quise (segun mi debido)

dar noticia de ello á V. M. con carta propia, enviada por mano de

Gaztelú sin que él entienda el argumento de ella, porque sé bien las

espías que tienen en todas partes para saber cuanto pasa acerca de sus

negocios y de los ajenos, y cuanto dañosas y disimuladas enemistades

ejercitan contra las personas de menor autoridad, que por alguna manera

entienden tocan en sus cosas fuera de su gusto. Las cosas particulares

puestas en carta cansarán á V. M. y no deseo ni pretendo mas que servir

á V. M. evitando todo género de pesadumbre en V. R. P. y corona.--Dios

prospere la vida de V. M. por muchos años para gloria de su Santo

Nombre--En Amberes 18 de Febrero de 1571.--B. L. P. de V. M. su capellan

y criado:--_Benito Montano._

Noticias de Arias Montano.

Ya que se ha visto la severidad con que juzgaba Arias Montano á los

jesuitas, no será fuera de razon trasladar á este lugar un trozo[94] de

la obra inédita intitulada _Memorias de lo sucedido y perteneciente á

este Real Monasterio de San Lorenzo, desde, que se puso su primera

piedra en 23 de Abril de 1563 y vinieron los primeros monges hasta su

conclusion, y hasta el año de 1591, con los mas particulares sucesos de

dentro y fuera de España que por aquellos tiempos sucedieron, escrito

por mano de fray Juan de San Gerónimo, que asistió á todo desde el

principio y á quien Felipe II le encargó el libro de asiento de los

gastos que se hiciesen en toda la obra. Murió el año de 1591.--Patris

Josephi de Sigüenza: Continuacion de estas memorias hasta el siguiente

año de 1592, escrita por mano del mismo Sigüenza_.

«En 1.º de Marzo de 1577 años por mandado del Rey nuestro señor vino á

este monasterio el Doctor Benedicto Arias Montano, Capellan de S. M. y

Comendador de la Orden de Santiago &c. á visitar, expurgar y ordenar la

librería Real de San Lorenzo, como persona que tiene las partes

necesarias para empresa tan principal y de tanta confianza como es esta.

Y las cosas que concurrieron en este Doctor son estas: La primera ser

buen letrado y grande theólogo y muy visto en todo género de sciencias y

lenguas hebrea y caldea, griega y latina, siríaca y arábiga, alemana,

francesa y flamenca, toscana, portuguesa y castellana, y todas las sabia

y entendia como si en estas naciones se oviera criado. Este Doctor fué

el que por mandado de S. M. el Rey don Felipe nuestro señor fué á

Flandes á imprimir la Biblia Regia de cinco lenguas, en Amberes, por

Plantino impresor, como se entenderá por ella y por los prólogos que

allí escribió.

Era este Doctor natural de Fregenal junto á Sevilla, y tenia tanta

abstinencia que al dia no comia mas que una sola vez de veinticuatro en

veinticuatro horas, y en esta vez no comia carne ni pescado, sino

legumbres, frutas y el caldo de la olla, ora fuese de carne, ora fuese

de aceite. Su dormir era sobre unas tablas, en las cuales ponia una

estera y una manta de Bernia, y allí dormia. Su trato y conversacion era

de un santo. Su humildad sobrepujaba á la de todos cuantos con él

trataban. Era tan afable, que necesitaba á todos á que le quisiesen

bien y le amasen. Los hombres doctos procuraban su amistad, y los

caballeros hallaban en él cosas de edificacion. Los oficiales,

arquitectos y pintores y personas hábiles hallaban en él cosas que

deprender. Estuvo el dicho Doctor en esta casa diez meses expurgando la

librería, y haciendo el catálogo, ansí griego, como latino en la

librería y lo distribuyó por sesenta y cuatro disciplinas, poniendo á

parte lo impreso y á la otra parte lo manuscrito. Dió órden en que se

pusiesen en la librería estatuas romanas y retratos de Sumos Pontífices,

emperadores y reyes y de personas doctas.

En el principio del mes de Setiembre de dicho año de 79, vino á esta

casa por mandado de S. M. el Doctor Arias Montano á visitar la librería,

y le mandó que viviese en el Escurial en casa de Santoyo.»

Historia de los Judíos en España desde los tiempos de su establecimiento hasta principios del present siglo · 第 14 / 16 题