_Todas las deficiencias y fraudes, errores y debilidades que pueden
acumularse sobre una nación, habían caído sobre España en los últimos
lustros, y el conflicto con los Estados-Unidos no ha hecho más que poner
de relieve tanta miseria y podredumbre._
_Ya hasta los ciegos han visto que en nuestra patria existen muchas
instituciones y personalidades inútiles y perniciosas, y otras que es
necesario restablecer y dignificar, si hemos de levantarnos de la
humillante postración en que nos hallamos._
_Por menguados sabios y sectarios de la peor estofa se ha hecho creer á
la mayoría del noble pueblo español, que lo pasado era la esclavitud y
la ignominia; lo presente la libertad, la honra y la paz, y lo futuro el
mayor engrandecimiento y la gloria de España; y cuando al monótono
arrullo de esta falsa cantinela política se había dormido la nación
española, la despertó de su engañoso sueño el estampido de los cañones
enemigos._
_¿Dónde están nuestras escuadras? ¿Qué ha sido de nuestras ricas y
hermosas colonias? ¿Qué ha hecho el Gobierno de los inmensos tesoros de
que ha dispuesto? ¿Cómo ha sacrificado la sangre de nuestra juventud?_
_Nadie contesta satisfactoriamente á estas dolorosas exclamaciones de
tantos españoles afligidos y arruinados._
_Los agentes de la Revolución, que por mote especial se llamó la
gloriosa, y sus cómplices después, han enmudecido para no confesar sus
culpas, é impuesto el silencio á la tribuna y á la prensa para que no
les acusen de autores de las pérdidas y de la deshonra que ha sufrido
España._
_No obstante los bajos deseos de esos políticos sin fe y sin
patriotismo, se han publicado ya notables opúsculos y artículos sobre la
DEFENSA DE LA MARINA, APUNTES EN DEFENSA DEL HONOR DEL EJÉRCITO, LIJERA
CRÍTICA DE NUESTRAS CAMPAÑAS NAVALES, etc.; y en todos ellos se
demuestra técnicamente que el Ejército y la Marina han cumplido con su
deber hasta de un modo heróico; y que los políticos son los causantes de
nuestros desastres é infortunios._
_Nosotros, amantes de las glorias españolas y de nuestro Ejército y
Marina, las defenderemos también en el curso de este trabajo; pero
incompetentes para seguir el mismo método, alegaremos, en primer
término, razones del orden moral, histórico y jurídico, á fin de que se
conozca mejor el origen de todas nuestras terribles calamidades y el
remedio posible y oportuno que nos resta._
_Según la práctica del sistema que nos ha conducido á tan espantosa
decadencia, no se puede exigir á los Gobiernos responsables más
responsabilidad que la de su caida ignominiosa; y es necesario que todos
pensemos en lo que ha de sustituir á lo presente._
_Los llamados á regenerar á España no han de ser políticos de oficio, ni
volterianos en la fe; y como el Ejército y la Marina no pertenecen á
ningún partido político, y en ocasiones solemnes han hecho sus jefes y
soldados pública manifestación de su fe católica, y por cumplir sus
deberes han perdido sus vidas tantos valientes y otros han sacrificado
hasta sus prestigios personales; por todo esto es lícito considerarlos
como entre los llamados á regenerar á esta nación desventurada._
_La disciplina militar, de la que tan brillantes pruebas ha dado el
Ejército y la Marina, aplicada en proporción y forma conveniente á la
futura política, será importante elemento de restauración social._
_Esta esperanza patriótica justifica en cierto modo el honor que tenemos
AL DEDICAR AL EJÉRCITO Y Á LA MARINA este humilde trabajo: mas á ella se
une un recuerdo de otros tiempos y una convicción de actualidad._
_Entre las proezas históricas del Ejército y de la Marina, leímos en
nuestra juventud LA VINDICACIÓN DE LA ARMADA ESPAÑOLA en el que llamaron
los poetas GLORIOSO DESASTRE DE TRAFALGAR; desde entonces no hemos
olvidado los nombres inmortales de Gravina, Churruca, Galiano, Alcedo,
Moyúa y Castaños, y nunca se ha extinguido nuestra admiración á esos
valientes y el amor á la Marina y al Ejército; por esta causa, al
renovarse parecidos desastres é igual heroismo, queremos vindicar á
nuestra Marina y al Ejército de injustas acusaciones, y dedicarles el
testimonio de nuestra leal consideración._
_Cumpliendo este deber de justicia y de patriotismo, nos embarga el
temor de que nuestros esfuerzos no correspondan á la grandeza del fin
propuesto y á lo que exigen las necesidades actuales; y sentimos con
toda ingenuidad que otros más competentes é ilustrados no hayan
acometido este laborioso empeño en el orden preciso, para que resultara
mejor defendida la causa de la verdad, de la justicia y de la patria,
que es la causa de todos los buenos españoles y de lo porvenir de
España._
_Llenos de confianza, esperamos que el Ejército y la Marina se dignarán
aceptar esta dedicatoria respetuosa de un español que desea servir á su
patria con la bravura y la fidelidad con que le han defendido y servido
tantos mártires de su deber, en la guerra más inícua y torpe que ha
presenciado nuestro siglo._
El Autor.