-- XI.--Del buen trato y apacible condición con que se deben portar

las señoras con sus sirvientas y criadas. 125

-- XII.--De cómo el traje y la manera de vestir de la perfecta

casada ha de ser conforme á lo que pide la honestidad y la razón.

Aféase el uso de los afeites, y condénanse las galas y atavíos,

no sólo con razones tomadas de la misma naturaleza de las cosas,

sino también con dichos y sentencias de los Padres de la Iglesia y

autoridades de la Sagrada Escritura. 131

-- XIII.--La buena mujer ha de ser dicha, gloria, feliz suerte y

bendición de su marido. 187

-- XIV.--La industria y cuidado de la buena casada han de llegar,

no sólo á lo que basta en su casa, sino aun á lo que sobra. 191

-- XV.--De la templanza y medio que ha de observar la perfecta

mujer en su condición y trato. 193

-- XVI.--Cuánto importa que las mujeres no hablen mucho y que sean

apacibles y de condición suave. 197

-- XVII.--No han de ser las buenas mujeres callejeras, visitadoras

y vagabundas, sino que han de amar mucho el retiro y se han de

acostumbrar á estarse en casa. 207

-- XVIII.--De cómo pertenece al oficio de la perfecta casada hacer

bueno al marido, y de la obligación que tiene la que es madre de

criar por sí á los hijos. 213

-- XIX.--Qué alabanzas merece la perfecta casada, y cómo para serlo

es menester que esté adornada de muchas perfecciones. 229

-- XX.--De cómo la mujer que es buena ha de cuidar de ir limpia y

aseada para mostrar así su ánimo compuesto y concertado, que ha de

procurar adornar principalmente con el temor santo de Dios. 233

-- XXI.--Del premio y galardón que tiene Dios aparejado para la

perfecta casada, no sólo en la otra vida, sino aun en este mundo. 245

PAUTA

PARA LA COLOCACIÓN DE LAS LÁMINAS

FASES DE LA VIDA DE LA MUJER

Páginas

Preliminares de la vida. 32

Primeras ilusiones. 60

Entrada en el mundo. 70

La boda. 80

Revelación. 96

La maternidad. 128

La viudez. 176

La ancianidad. 224

NOTAS

[1] Genes, cap. 2, v. 18.

[2] Juan, cap. 2.

[3] Matth., cap. 19.

[4] Ad ephes., cap. 5.

[5] Vale lo mismo que «de modo,» ó que «de suerte.»

[6] Especie de guitarra pequeña, que comúnmente se llama tiple.

[7] Luc., cap. 14, v. 27.

[8] Luc., cap. 3, v. 14.

[9] Lev., cap. 19, v. 9.

[10] Deuteron., cap. 14.

[11] Ecclesiast., cap. 26, v. 1, 2, 3.

[12] Ibíd., v. 16, 17.

[13] Ibíd., v. 19, 21.

[14] Ibíd., cap. 26, v. 8.

[15] Ibíd., v. 10.

[16] Proverb., cap. 19, v. 13.

[17] Ibíd., cap. 30, v. 23.

[18] Ecclesiast., cap. 25, v. 17, 18, 19.

[19] Ibíd., v. 22, 23.

[20] Ibíd., v. 26, 27.

[21] Ibíd., v. 31, 32, 33.

[22] In Hecuba.

[23] Apud Stobæum, serm. 73.

[24] Memorabil. sive De administratione domestica, lib. V.

[25] I Ad corinth., cap. 7, v. 34.

[26] Es lo mismo que «excelente» ó «primoroso.»

[27] Como si dijera: «de más órdenes,» que por lo regular en los

brocados ó telas fabricadas de seda son tres, es á saber: el fondo,

la labor, y sobre ésta el escarchado.

[28] Especie de vestidura que se usaba antiguamente encima del

jubón.

[29] Composiciones aromáticas.

[30] Cierta especie de perfume.

[31] Genes., cap. 2, v. 18.

[32] In Hexam., homil. VII, De reptilibus.

[33] Tomado del vino.

[34] Ad ephes., cap. 5, 25.

[35] Funda con que se defiende el vaso.

[36] Horca pequeña que sirve para afianzar ó asegurar alguna cosa

en el suelo.

[37] Corta porción de siembra.

[38] Genes., cap. 21.

[39] Lib. I Reg., cap. 17.

[40] Cic., pro Rosc. Amerin. Plin., lib. XVIII Hist. Nat., cap. 3.

[41] Voz antigua y de poco uso en la lengua castellana; significa

silla.

[42] Odys., lib. IV.

[43] Ibíd., lib. VII.

[44] Ibíd., lib. II.

[45] In quæst. romanis.

[46] Lugar ó sitio desde donde cortejan en palacio á las damas.

[47] Red muy delgada con que se cazan avecillas.

[48] Voz anticuada: significa «lejos» ó «distante.»

[49] Gañán es el pastor que sirve en los ministerios más ínfimos á

los mayorales y rabadanes, el cual se llama también zagal y hatero.

[50] _De cura rei familiaris_, lib. I, cap. 6.

[51] Matth., cap. 13, v. 25.

[52] Virgilio, lib. VI de la _Æneida_, verso 535, y Garcilaso de la

Vega, égloga II.

[53] Significa la rodaja que suele ponerse á la punta del huso para

torcer mejor la hebra; y así, la versión caldaica por el nombre

hebreo _kiscor_, que la Vulgata interpreta _fortia_, entiende y

pone _vertibulum_; lo cual parece haber gustado más á nuestro

autor, por ser tan docto en la lengua hebrea.

[54] Lo mismo que «cieno.» Ya no se usa.

[55] Especie de veneno, que también llaman arsénico.

[56] Proverb., cap. 7, v. 10 ad 18.

[57] Lo mismo que «áloe,» árbol de las Indias orientales, cuya

madera quemada causa un olor deliciosísimo.

[58] I Ad Timoth., cap. 5, v. 13.

[59] Levít., cap. 22, v. 25. Números, cap. 18, v. 4. I Esd.,

capítulo 10, v. 11.

[60] Diogonian, apud Erasmum chil., I Adag., cent. 2, núm. 79.

[61] Euríp. in Andromache.

[62] I Ad Timoth., cap. 5, v. 8.

[63] Exod., cap. 28, v. 6, 7.

[64] Voz anticuada; ahora «adobos.»

[65] Naumach., apud Stobæum, serm. LXXIV.

[66] Lib. I, _De cura rei familiaris_, cap. 4.

[67] Lo mismo que «porque.» Es voz del uso antiguo.

[68] «Acicalar» vale tanto, por metáfora, como «afeitar» ó «hacer

tersa y reluciente alguna cosa.»

[69] Lib. _De disciplina et habitu Virginum_.

[70] Genes., c. 4, v. 26.

[71] I Ad corinth., cap. 5, v. 7, 8.

[72] Matth., cap. 5, v. 36.

[73] Apocalyp., cap. 1, v. 14.

[74] Lib. I, _De Virginibus_, ad Marcellinam sororem.

[75] Lib. III, Pedag., cap. 2.

[76] San Clemente Alejandrino no pone esta sentencia como de poeta;

y así parece que, por haberla leído en alguno nuestro autor, la

alegó como de tal. Pero ya que añadió de suyo esto, debía haberle

mencionado para darnos más noticia de una curiosidad observada de

tan pocos ó ninguno.

[77] _In Malthaca_, según el testimonio del mismo San Clemente

Alejandrino; porque tengo entendido que ya no está dicha obra.

[78] «Freza,» entre otras cosas, significa el extremo de los

animales; y así parece que había de decir «frezas,» y no «freces.»

Pero, por cuanto en todas las ediciones que he visto se halla

«freces,» no me he atrevido á corregirlo.

[79] Aunque no he hallado este vocablo en ninguno de los muchos

Diccionarios de la Lengua castellana que he visto á este fin, no

pongo duda alguna en que su significado son las «cejas,» pues

además de persuadirlo así el contexto, se infiere claramente por

el original en griego de San Clemente Alejandrino, que dice desta

suerte: καὶ ταῖς ὀφρύσι τὴν ἀσβόλην ἀναματτόμεναι lo cual vierten

los intérpretes: _Et supercilia fuligine illinunt_.

[80] Es voz que no se usa ya. Dícese ahora «altura.»

[81] «Tranzar» es lo mismo que «trenzar.»

[82] Vale tanto como «delgada.»

[83] Ecclesiast., cap. 25, v. 30.

[84] Hierem., cap. 4, v. 30.

[85] Libres y desvergonzadas.

[86] II Ad corinth., cap. 4, v. 2.

[87] Exod., cap. 20, v. 4. Deuteron., cap. 5, v. 8.

[88] Lib. I Regum, cap. 16, v. 7.

[89] II Ad corinth., cap. 5, v. 7.

[90] Genes., cap. 12, v. 1.

[91] Genes., cap. 14, v. 14.

[92] Esther, cap. 5, v. 1.

[93] Vale lo mismo que «fornicación.» Es voz que ya no se usa.

[94] Lib. _De culta fœminarum_.

[95] «Artizar» es lo mismo que «hacer por arte.» No está en uso.

[96] Matth., cap. 5, v. 36.

[97] Lo mismo que «sombrero.» Es voz anticuada.

[98] Matth., cap. 6, v. 27.

[99] I Ad corinth., cap. 11.

[100] «Atusar» significa propiamente «cortar el pelo con tijera.»

[101] I Ad corinth., cap. 7, v. 13.

[102] Ibíd., v. 30.

[103] Ibíd., v. 29.

[104] I Ad corinth., cap. 10, v. 11.

[105] Ad ephes., cap. 1, v. 4.

[106] II Ad corinth., cap. 6, v. 9.

[107] Ad philippens., cap. 3, v. 3.

[108] Ad philippens., cap. 3.

[109] I Ad corinth., cap. 10, v. 25.

[110] Se toma como adjetivo y es lo mismo que «torpe» ó «lujurioso.»

[111] Apocalyp., cap. 17.

[112] Genes., cap. 38, v. 14 á 18.

[113] I Reg., cap. 16, v. 7., ps. VII, v. 10.

[114] Ad philippens., cap. 4, v. 5.

[115] Matth., cap. 5, v. 14.

[116] Exod., cap. 32.

[117] I Pet., cap. 3, v. 1, 3, 4, 5.

[118] I Ad Timoth., cap. 2, v. 9.

[119] Ecclesiast., cap. 26, v. 3.

[120] Mal inclinada.

[121] Proverb., cap. 17, v. 28.

[122] Apud Stobæum, serm. LXIX.

[123] Lib. _De præceptis conjugalibus_.

[124] Duende.

[125] Visión ó fantasma, que ofreciéndose á los ojos, causa espanto.

[126] Ecclesiast., cap. 26, v. 9.

[127] Ibíd, v. 12.

[128] Domingo ó día de fiesta. No es voz política.

[129] Ovid., lib. IV, Metamorph.

[130] Ad. Tit., cap. 2, v. 4, 5.

[131] I Ad corinth., cap. 11.

[132] Cap. 7, v. 10.

[133] Apud Stobæum, serm. LXXIV.

[134] Sophocles in Phrixo.

[135] I Ad corinth., cap. 7, v. 14.

[136] II Reg., cap. 14.

[137] Ad Tit., cap. 2, v. 4.

[138] Apud Stobæum, serm. LXXIII.

[139] Isaías, cap. 11, v. 6.

[140] Cap. 5, v. 22, 23.

[141] Judit, cap. 15, v. 10.

La perfecta casada · 第 9 / 9 段