Era la juventud que triunfaba; era la poesía verdadera de Athenas.

La Diosa de Phidias no podía hablar de otra manera. Eskylo, con

sus concepciones profundas y misteriosas, con su música solemne y

fatídica, con sus grupos trágicos monumentales y arcaicos, y con su

decoración escénica, abigarrada y pomposa, fatigaba el espíritu de

los athenienses, tan amantes de la claridad, de la precisión y del

buen gusto. En el genio de Sóphokles se reposaron con beatitud. El

dió a los diversos elementos de la tragedia sus proporciones justas

y su tranquilo equilibrio; la epopeya, el lirismo, el drama, todo

harmoniza en su obra de arte con tal medida, en una gradación de

planos y de tonos tan fina y tan suave, que produce el éxtasis de la

belleza definitiva y eterna. Sus héroes no son ya las gigantescas

víctimas del Destino inexorable que atraviesan el teatro empujados por

la mano de un dios, seres primitivos en quienes el acto realiza con

terrible violencia las imágenes alucinantes; sino los bellos y nobles

tipos de una humanidad superior, conscientes de sus determinaciones,

que llevan su destino en sus actos mismos y que revelan en la lucha

la grandeza del alma depurada por el amor y por el dolor. Su coro no

es ya ese personaje multánime, activo, sugestionador, preponderante,

que cubre la tragedia con un inmenso concierto de voces, sino una

especie de =espectador ideal= de la acción que recoge en su espíritu

las diferentes impresiones del drama y las expresa, purificadas con la

música, en la pastoral jubilosa, en el himno grave y en la plegaria

ardiente. Su estilo no es ya esa expresión torturada y ampulosa,

obscura y relampagueante de la tragedia titánica; es límpido, diáfano;

es el sol de Athenas; y el sol de Athenas, “penetra todo sin choque y

sin resistencia, inunda de luz los objetos, pero baña sus contornos

voluptuosamente, lo mismo que las olas de su golfo van a unirse

con dulzura a las riberas doradas de Phalera.” Harmonía justa del

pensamiento y de la expresión, la lengua de Sóphokles es semejante a

esos peplos de mármol cuyos pliegues en vez de ocultar, transparentan

en todo su esplendor, la forma serena de la estatua. Toda poesía es

turbia y amarga al lado de la suya tan cristalina y tan dulce. Junto a

él, Eskylo parece un bárbaro pomposo y Eurípides un impostor pedante.

Fué el que más premios obtuvo en los certámenes dyonisíacos. Solamente

una ocasión un arconte se negó a aceptarle una tragedia; el señor de La

Harpe, que sabe el hecho, aplaude; y esto prueba, según Pitágoras, que

las almas de los seres inferiores también transmigran. -- Murió cubierto

de gloria, a los noventa años, como su viejo Edipo, “sin gemidos y sin

dolores;” y la leyenda contaba que, recitando los coros de su poema

preferido, Antígona, y fijas las sonrientes pupilas en el oro de un

ocaso de transfiguración, se le había apagado la voz y se le había

caído la lira de las manos... En su tumba grabó el cincel una sirena.

Athenas le erigió un santuario y le consagró culto.

_Jesús Urueta._

(Fragmento del Ensayo sobre la Tragedia Ática.)

[Ilustración]

[Ilustración]

_EXPLICACIÓN DE ALGUNOS NOMBRES PROPIOS_

Agamemnón, hijo de Atreo, Rey de Micenas, asesinado por su esposa,

Clitemnestra, y por Egisto.

Aidoneo, epíteto que se da a Hades o Plutón.

Antígona, princesa hija de Edipo.

Apolo, dios de la poesía, la música y las artes.

Ares, dios de la guerra, hijo de Zeus y de Hera.

Artemisa o Diana, diosa hija de Zeus y de Hera.

Atena, Atenea o Minerva, diosa de la sabiduría, hija de Zeus.

Atossa, reina de Persia, esposa de Darío.

Atlas, hijo de Zeus y de Climena, condenado a sostener sobre sus

espaldas el polo de los cielos.

Bía, personificación divina de la Violencia.

Casandra, profetisa, hija de Príamo, hecha esclava por Agamemnón al

tomar a Troya.

Cipris, epíteto de la diosa Afrodita.

Clitemnestra, esposa de Agamemnón y madre de Orestes.

Cratos, personificación divina de la Fuerza.

Danao, rey de Egipto, hijo de Belos y padre de las cincuenta Danaides.

Edipo, hijo de Layo, rey de Tebas.

Egisto, hijo de Tiestes, usurpador y matador de Agamemnón.

Egipto, hermano de Danao y rey de Egipto.

Electra, hermana de Orestes, hija de Agamemnón y de Clitemnestra.

Épafo, rey de Egipto, hijo de Io y de Zeus.

Erinnas o Furias, diosas vengadoras de faltas contra el orden moral.

Eris o Discordia, diosa compañera de Ares.

Eteocles, rey de Tebas, hijo de Edipo, hermano de Polinices.

Gea, la Tierra.

Hades o Plutón, dios subterráneo, hijo de Cronos. Significa también la

mansión de las tinieblas y de los muertos.

Hefestos o Vulcano, dios del fuego, hijo de Zeus y de Hera.

Hera, diosa esposa de Zeus o Júpiter.

Hermes o Mercurio, dios hijo de Zeus y de Maya.

Io, hija de Ínaco y de la ninfa Melia, amada por Zeus, fué convertida

en becerra por Hera.

Ismene, princesa de Tebas, hija de Edipo.

Loxias, epíteto de Apolo.

Orestes, príncipe de Micenas, hijo de Agamemnón, dió muerte a su madre

Clitemnestra y a Egisto.

Polinices, príncipe de Tebas, desterrado por su hermano Eteocles.

Poseidón o Neptuno, dios del mar, hijo de Cronos y de Rea.

Prometheo, protector de la raza del hombre; personificación del genio

del hombre.

Xerxes, rey de Persia; hijo de Darío.

Zeus, dios máximo, Júpiter entre los romanos.

_ÍNDICE_

Págs.

NOTA PRELIMINAR. 5

PROMETHEO ENCADENADO. 9

LOS SIETE SOBRE THEBAS. 49

LOS PERSAS. 91

LA ORESTIADA:

I.--AGAMEMNÓN. 135

II.--LAS COÉFORAS. 197

III.--LAS EUMÉNIDES. 241

LAS SUPLICANTES. 281

APÉNDICE.--LOS POETAS TRÁGICOS. 323

EXPLICACIÓN DE ALGUNOS NOMBRES PROPIOS. 331

[Ilustración]

SE ACABÓ DE IMPRIMIR ESTE VOLUMEN EL

DÍA 22 DE JULIO DEL AÑO DE 1921,

EN LOS TALLERES GRÁFICOS

DE LA NACIÓN, BAJO LA DIRECCIÓN

DEL DEPARTAMENTO

EDITORIAL DE

LA UNIVERSIDAD

NACIONAL DE

MÉXICO.

Tragedias · 第 17 / 17 段