dilatadamente el Sargento mayor Don Vicente Mut, libro 7 capítulo 15, en
que parece se le puede dar la enhorabuena, a Mallorca, de ser, como
algunos quieren, la primera de toda España, que vió la conversión
general y en comunidad de sus Judíos, y de quedar limpia de tan
pestilente contagio. Mas para que se vea lo poco que hay que fiar en la
Fe, y conversión de estos hombres es dignísimo de reparo, que constando
por las Historias, que el año 1435 no quedó en esta Ciudad y Reino,
Judío alguno en su perfidia obstinada: sin embargo por las mismas
historias, y por lo que dice el Doctísimo Albertino cuyas palabras
traeremos largo, ya el año 1488 y 1490 se hubo de publicar perdón
general, y ofrecer tiempo de gracia, y misericordia a los Judíos;
aunque, como el mismo atestigua, todo vino a ser sin provecho. Si no
quedó ninguno como asegura el Obispo Múñoz, de donde salieron éstos?
Cómo tan gran mudanza en tan pocos años? Si es que fue mudanza de estado
a estado, y no continuación en la misma perfidia, que solo en lo
exterior, y por puras conveniencias se abjuró. Lo mismo observó Paramo
lib. 2. Tit. 2. cap. 3 de los muchos que en Sevilla había convertido el
Angel del Apocalipsis San Vicente Ferrer en los años atrás; pues de los
diez y siete mil, que en tiempo del Rey Don Fernando y Doña Isabel se
denunciaron voluntarios, publicado, y concedido el tiempo de gracia eran
los más, o hijos, o descendientes de los que había convertido aquel
Santo. Y sin salir de nuestra Isla, merecen todo reparo unas palabras,
que trae el Ilustrísimo Arnaldo Albertino Canónigo y Deán de esta
Iglesia, electo Obispo Pacense e Inquisidor Apostólico en el Reino de
Valencia en el tomo, que escribió sobre el capítulo primero de Hæreticis
lib. 6. cuestione 12. número 4. agens de tempore gratiæ, seu
misericordiæ: _Et hœc evenerunt in hac nostra Civitate Regni Maioricarum
anno Domini 1488 tempas misericordiœ anno Domini 1490 quo tempore ego
eram œtatis decem annorum. Et nihilominus parum prosuerunt gratia, &
misericordia; quia ab illis temporibus usque ad hœc nostra tempora anni
1534 nunc currentis, nunquam cessavit Inquisitio contra illos, plures
quœ fuerunt traditi curiœ seculari, & quamplurimi ad verecundiam
profiti, & carceribus perpetuis mancipati, bonis illorum confiscatis: &
nunquam se emendare voluerunt. Et bene prophetavit de eis Jeremías
capite 8. non audierunt me, nec inclinaverunt aurem, suam, sed
induraverunt cervicem, & pejus operati sunt quam patres eorum._ De
manera, que aunque se les ofreció en general el tiempo de gracia y
misericordia, ni la misericordia les valió, ni la gracia, para que se
convirtieran de veras y con constancia, pues desde aquellos tiempos en
que escribe como testigo de vista, que fueron treinta y cuatro años,
dice, nunca pudo cesar la Inquisición sobre su obstinación y perfidia,
relajando en varias ocasiones a muchos relapsos o pertinaces al brazo
seglar para ser quemados vivos y muchísimos expuestos a la vergüenza,
condenados a cárcel perpetua y confiscación de sus bienes, sin quererse
enmendar jamás, verificándose en ellos lo de Jeremías. No quisieron
oirme, ni atender a mis palabras, antes rebeldes siempre obraron peor
que sus Padres. Válese de este texto el Doctísimo Sousa en sus Aforismos
libro 4, Cap. 20, número 1. Para probar que ya no puede ser de provecho
otro general perdón o tiempo de gracia y lo confirma con la autoridad de
Peña, que hablando de los Judíos de Portugal afirma lo mismo, que de los
de Mallorca Albertino y es concluyente a mi ver la razón, que trae en el
número 8, si es verdadero el supuesto, como parece, que la experiencia
lo comprueba, que de los innumerables, que en aquel tiempo de gracia se
redujeron para el foro externo, apenas hubo quien sacramentalmente se
confesara para alcanzar el perdón de sus almas. Y a la verdad, o
aquellos que pedían la gracia se querían reconciliar con la Iglesia y
con Cristo, o no? Si querían? Cómo no se confesaban sacramentalmente,
como era necesario? Si no querían? Luego solo pedían perdón, para
conservar oculto el veneno de su judaismo, para que no fueran
descubiertos por cómplices: y en fin para subsistir en su apostasía sin
el temor del suplicio. Y en fin en estos últimos de este año, en que se
han quemado treinta y cuatro Reos en persona por relapsos penitentes;
tres obstinados o impenitentes de vivo en vivo, y diez en estátua, todos
fueron convencidos de relapsia, en el judaismo, que en el año 1676
abjuraron y muchos de ellos dijeron, que no obstante su abjuración
pública siempre se habían quedado protervos y obstinados en su pérfido
error.
Todo esto persuade cuanto hay que sospechar siempre de la fidelidad de
este linaje de hombres por lo cual los Serenísimos Reyes Católicos Don
Fernando y Doña Isabel después de haber probado todos los medios
posibles de benignidad y rigor, siempre vanos si no se llegaba a cortar
la raíz de tan mal fecundos daños, se resolvieron el año 1492,
doscientos años hará presto, después de muchas consultas de Teólogos y
Justicias, a aquel Decreto, tan desinteresado, celoso y católico, en que
mandaron que dentro tres meses salieran de España los Judíos todos, so
pena de muerte y confiscación de todos sus bienes, como latamente lo
trae Paramo de origine Sancti Officii, Libro 2. tit. 2. Cap. 6. A que
dió ocasión, dice Paramo en el mismo Cap. número 10. Una y otra
atrocidad de los Judíos de la Guardia. La primera fue cuando con bárbara
rabia trataron inícua y blasfemamente una sacrosanta Hostia consagrada,
que siempre milagrosamente se conservó ilesa, a pesar de su rabia y su
furor; la otra cuando en odio de Nuestro Redentor JESUCRISTO
crucificaron a un inocente, ejecutando en la imagen viva lo que en el
representado no podían sino en la complacencia obstinada de lo que sus
mayores hicieron. Una y otra ferocidad enorme ha lamentado Mallorca en
sus Judíos. Vele y discurra ahora a quien le toque el remedio eficaz de
tanto mal.
REFLEXION 3.
INDEMNIDAD DE ESTE CONTAGIO
en la limpieza Mallorquina.
Donde brilla todo el sol, es necia o estóica superfluidad sacar la luz
de una vela y querer probar lo que se ve, como el resplandor del día, es
bisoñería afectada y así lo reconozco fuera en mí si intentara probar
este asunto para los que de cerca lo vemos y sabemos. Mas como la
distancia, aun en la Luna y el Sol que son luceros tan bellos y tan
puros, sino pone en la verdad, equívoca a lo menos, no sé que raridades
por manchas, no parecerá de ser del todo ocioso el hacer demostración
para todos que esta polilla vil del judaismo no destruye sino el paño
que la crió; que este fuego no echa ni una llama ni un ardor, ni un leve
humo fuera de su selva para abrasar, ni aun tiznar otra hierba alguna,
ni este contagio pestilente saca ni sacó jamás el pie fuera de su barrio
o su calle, porque como es maldición que sobre sí, sus ascendientes se
echaron ellos mismos: _Sanguis ejus super nos, & super filios nostros_.
Mtt. 27. 25. Si se hereda por desgracia, ni con la sociedad se
transfunde ni con la vecindad se pega.
Y qué pierde de su nativa generosidad el León Rey porque se llame León
el Leopardo manchado? O qué se deslustró Judas Tadeo en que se llamara
también Judas, el Iscariote? Pues qué se les puede pegar a los
nobilísimos renombres de Zafortezas, Suredas, Pomares, Fusteres... y
otros, de que gozándose puros en el cielo de su limpieza, como unos
Soles, se permitan retratar en un charco? Vanidad pudo ser de los
Romanos, no querer condecorar con su nombre a los vencidos hebreos, mas
la piedad de la Nobleza Mallorquina no hizo punto de estas ceremonias
altivas, antes apreció más lo piadoso que la vanidad de esta gloria. Y a
la verdad, a quien veían que admitía por hijos suyos el mismo Dios en el
bautismo, cómo podían desdeñarse de participar su apellido? Si los
ahijaban Padrinos, cómo no habían de participarles su nombre? Del
Apóstol de las gentes dicen muchos, que de Paulo Sergio, convertido y
bautizado, tomó el nombre de Paulo. Pues porqué a un Judío convertido y
limpiado con el agua del bautismo, no podía darle su apellido un
cristiano noble su Padrino? Verdad es que el grande Alejandro, a un
Soldado que se llamaba como él le mandó, o que dejara su nombre glorioso
o que no le profanara cobarde. Mas este es pleito de nombres; la
sustancia, es que como no todos los Franciscos somos Javieres, así ni
todos los de un noble nombre son nobles y bajo el mismo nombre de hijos
de Abrabram va tanto entre unos y otros cuanto entre los luceros del
firmamento y el polvo vil de la tierra: _Multiplicabo semen tuum, sicut
Stellas cœli, & sicut arenam, quœ est in littore maris_. Gen. 22. 17.
Sin que la participación del propio nombre en el polvo pueda con su
vileza ofuscarle la gloria en los luceros. Antes, si bien se mira, el
mismo tener aquellos antiguos apellidos estos cristianos nuevos es
glorioso blasón del propio nombre; pues estar en tales sujetos, es decir
que ha más de doscientos cincuenta años, era ya de tal calidad su
nobleza, que les sobraban créditos a sus dueños, para dorar toda la
infamia del judaismo, que las aguas del bautismo limpiaban y sin que se
pudiera recelar que de la equivocación del renombre se pudiera pegar
algo a su antiquísima nobleza. Y eso se atendió sin duda en aquella
general conversión de los Judíos del año 1435 en dar a los dos primeros
bautizados el nombre de Gil Callar y el de Gil Múñoz, que se ponen por
ejemplos, advirtiendo que así lo hizo con el resto de los otros, la más
calificada Nobleza. Porque sabían bien el Ilustrísimo Señor Obispo Don
Gil Múñoz, los Callares, los Fortezas, Galianas y los otros, que tan
acreditados renombres, nada aventuraban su gloria por la indignidad de
sus ahijados.
Serán doscientas familias hoy las de que consta este gremio y habrá
pocas, que no sean parientes entre sí por consanguineas o afines; sin
que se vea en toda la Ciudad un casamiento de la calle, fuera de la
calle. Así me lo ha asegurado su Párroco de Santa Eulalia el Doctor
Raimundo Llinás Excatedrático de Teología en esta Universidad,
Examinador Sinodal y Calificador del Santo Oficio, después de haberme
hecho merced de mirar los libros de Matrimonios, de veinte años a esta
parte: añadiendo, que el mayor número de dichos casamientos, se han
habido de hacer con dispensación. Allí pues se tienen sus bodas, donde
corre la paridad de su mancha, para que no pueda quejarse el uno del
otro, pues la tienen los dos por cuatro cuartos. Y es tan innata la
aversión a esta gente en los Cristianos antiguos Mallorquines, aún de la
plebe, que se han visto doncellas, que apesar de su horfandad y pobreza,
han querido más pordiosear pobres y huérfanas, que escuchar partidos de
muchas comodidades, que les ofrecían. Blasón glorioso, que me gozo poder
decir por boca extranjera y así desapasionada de un grave Autor, que le
heredaron los Mallorquines con la sangre Catalana de sus ascendientes,
de quien lo celebra Diego Velázquez _super flatutum Toletanum_ fol. 78,
por estas palabras: _Qua in re singulari laude digni sunt Catalani; qui
praecligunt paupertate premi, quám antiquissima nobilitatem suam
pecunionis coniugijs obscurare_. Véase Torrejoncillo en su Centinela
contra Judíos Cap. 4, pág. 48 y así se puede reparar en las listas de
los penitentes arriba nombrados, que el renombre de los unos, es el que
otros tienen por nombre. San Agustín sobre el Psalm 58, concione. I,
hablando de la señal, que puso Dios en Caín, que decía a todos quien
era, añade: _Hoc est signum quod habent Judaei_, que esta es la seña,
que heredaron los Judíos de sus mayores, que llevan sobreescrito en la
cara su oprobio, (aunque Hugo Cardenal y San Vicente Ferrer traen de
otros), otro más oculto y abominable oprobio, del cual dicen les sale
aquel exangüe color y amarillez de su cara. Véase Lorino in Psalm 77. v.
66. Marcelino en su Historia y Carrafa de antiquit. desde el fol. 307. Y
todo se funda bien, en el texto del Deuteronomio Cap. 28. v. 46. _Et
erunt in te signa, atque prodigia, & in semine tuo usque in
sempiternum._ Veránse en tí señales y prodigios de abominación y
heredaránlos sus hijos, para siempre. Y es lo cierto, que en Mallorca
aún los niños les conocen por la pinta, como dicen, del aspecto. Que
todo indica la nativa oposición que les tienen. Es esta en tanto grado,
que llamándoles antes con nombre de Judíos y quejándose ellos de la
ignominia, se prohibió el llamarles así; mas luego les sacaron el nombre
poco menos afrentoso de chuietas, con que les improperan por ironía, que
no comen tocino.
De esta misma oposición natural salió el Decreto de la Pragmática Real y
Privilegio, que entre otros otorgó y estableció el Serenísimo Rey Don
Jaime de Aragón, fecha en Valencia en 12 de Agosto de 1274 en que
dispone que si aconteciere haber de ser presos algún Cristiano y algún
Judío, no lo pueden estar en una casa, sino en diferentes. Pues si ni
presos pueden estar juntos, como es verosímil que libres se busquen
para la cohabitación y parentesco? Así mismo a ninguno de dicha calle es
permitido, sinó prohibido por expresa ley, el entrar o concurrir en la
administración de algún oficio público de la Universidad, ni alistarse
en Cofradías de estamentos u oficios y así casi todos son negociantes.
Y está este punto en tan vigorosa observancia que de veinte años a esta
parte, por hallarse algunos de ellos con gruesísimas haciendas y mucho
poder, intentaron, con la más eficaz negociación ser habilitados para
algunos oficios de la República y aunque les favorecía la mano superior,
no pudieron jamás salir con ello.
Lo propio se halla cautelado en los Colegios o Cofradías de estamentos u
oficios, con Decretos expresos en los Capítulos de su gobierno,
confirmados con la autoridad del Ilustrísimo Señor Virrey. Y puedo
asegurar como testigo de vista que he tenido en mi poder la fe auténtica
y legalizada de varios de ellos, en particular de los Cirujanos,
Sucreros, Cereros, Especieros y de los Torcedores de seda, desde el año
1549, 1581, 1585 y generalmente ya el año 1285, entre otros Capítulos
del Privilegio del Rey Don Alfonso, su fecha de cinco de enero, se halla
éste: _También os otorgamos, que Judíos, ni alguno de otra ley, no haya,
ni tenga, por nos oficio de Señor en la Ciudad e Isla de Mallorca_. Así
está registrado en el Libro dicho de San Pedro que se guarda en el
Archivo inferior de la Universidad.
Y fue muy notable lo que se reparó comunmente, que ni en la ejecución de
las sentencias, ni en el camino, siendo tan natural la compasión en
quien mira padecer, de quien no se halla ofendido y más en mujeres y con
mujeres y de pocos años, no se escuchó una voz de lástima, como sucede a
cada paso cuando se lleva a la horca un malhechor. Testimonio
manifiesto, no solo del entrañado celo, que se aviva en los corazones
mallorquines para con la fe católica, sinó también de aquel género de
aversión natural que tiene a esta gente.
De todo lo cual con bastante evidencia se convence la
limpieza de la sangre mallorquina tanto más pura cuanto más
al lado de la impureza judaica se acredita, para gloria de sus
linajes, exaltación de su nobleza, abonos de su piedad,
y eternos trofeos de la Fe Católica triunfante,
en adoraciones perpetuas del Soberano
nombre de JESUS, cuya sea la
mayor honra y gloria
para siempre.
Amén.
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ADVERTENCIA AL LECTOR
Aquí había concluído, lector amigo, mi mal limada relación y pensaba
alzar la pluma de mi trabajo, cuando se me advirtió y lo juzgo así, que
no es justo que el mundo ignore del todo la gran felicidad de este
Nobilísimo Reino en producir, para su gloria y su bien, eminentes
Sujetos en virtud, letras y celo de la Fe, capaces de ilustrar muchos
Reinos. Y pués en esta ocasión se lucieron tan piadosamente sus fatigas,
aunque no de todos sus hijos, si de muchos en servicio de la Iglesia
Santa, no debo callar sus nombres ya que no puedo elogiar dignamente sus
méritos. Contentáreme pues con referirlos sencillamente, como quien sabe
que cada uno en su Nombre tiene el mayor elogio de sí mismo.
ASISTIERON EN EL SEGUNDO
Auto.
1. A Francisca Cortés, mujer de Onofre Aguiló de Onofre. El Doctor Juan
Bautista Oliver, Beneficiado en San Miguel. El R. P. Presentado Fray
Miguel Ferrandell, Ministro que fue del Convento de la Santísima
Trinidad, Calificador del Santo Oficio. El P. Fray Miguel Estela, Lector
en Filosofía de San Francisco de Paula.
2. A Catalina Pomar, Viuda de Rafael Martí menor, alias del arpa. El
Doctor Raimundo Llinás, Excatedrático de esta Universidad, Rector de
Santa Eulalia, Calificador del Santo Oficio y Examinador Sinodal. El
Reverendo P. Maestro Fray José Artigues de S. Domingo, Examinador
Sinodal. El P. Fray Nadal Perelló, Lector de Teología de San Francisco
de Paula.
3. A Isabel Cortés, Viuda de Rafael José Cortés. El Reverendo P. F.
Antonio Llenzor, Lector Jubilado y Guardián del Convento de Jesús, de
San Francisco de Asís. El Reverendo P. Presentado Fray Juan Llobera,
Comendador que fue del Convento de la Merced. El P. Gabriel Ferragut, de
la Compañía de JESUS, Lector que fue de Teología y Calificador del Santo
Oficio.
4. A Catalina Bonnin, mujer de Rafael Augustín Pomar, alias Xotento. El
Doctor Antonio Genovard, Beneficiado en la Catedral. El Reverendo P. M.
F. Miguel Barceló, Ministro que fue en el Convento de la Santísima
Trinidad, habiendo sido Visitador y Definidor de la Provincia de Aragón.
El P. F. Francisco Bennasser, Lector de Teología, Franciscano.
5. A Mariana Cortés y Moyá, Viuda de Augustín Cortés mayor. El Doctor
Nadal Rotger, Beneficiado en Santa Eulalia. El Reverendo P. Juan Cerdá,
Lector Jubilado y Prior del Convento de San Augustín. El P. Fr. Vicente
de Huesca, Predicador Capuchino.
6. A Teresa Cortés, Viuda de Onofre Aguiló de Pedro. El Reverendo P. M.
Fray Antonio Roig, Prior que fue del Convento de S. Augustín y ahora
nombrado Provincial de Sicilia, Calificador del S. Oficio. El P. Jaime
Ferriol, Lector de Teología de S. Francisco de Paula. El P. Antonio
Garriga de la Compañía de JESUS.
7. A Isabel Martí, mujer de Juan Bautista Martí, alias Verdet. El Dr.
Miguel Font, Beneficiado en la Catedral. El Doctor P. M. F. Alberto
Monjo, Prior electo del Convento del Carmen. El P. F. Guillermo
Ramonell, Predicador de S. Francisco de Paula. Añadiéronse el Dr. Rafael
Busquets beneficiado en la Catedral y el Dr. Arnaldo Barceló Domero, que
fue en la Catedral y ahora Maestro de Pajes en el Palacio del Sr.
Obispo.
8. A Rafael José Cortés de Augustín, alias Filoa. El Doctor Antonio
Vives, Rector de Felanitx. El Dr. Juan Bautista Bonafé, de S. Eulalia.
El P. P. F. Bernardo Arades de S. Domingo. El P. P. F. Tomás Maltés,
Carmelitano.
9. A Ana Martí, Viuda de Augustín Salvador Cortés. El Doctor Miguel
Amer, Catedrático de Prima en la Universidad. El P. Fr. Raimundo Mora,
Lector de Vísperas en la misma Universidad, Dominico. El Padre Fray
Nicolás Ferrer, Lector de Filosofía de S. Francisco de Paula.
10. A Rafael Crespí Cortés, alias Billa. El Reverendo P. Fray Antonio
Coll, Lector Jubilado y Exprovincial de San Francisco de Asís. El P. F.
Augustín Pipia, Catedrático de Prima en Santo Domingo. El P. Juan
Antonio Ferrando de la Compañía de JESUS, Lector que fue de Filosofía.
Añadióse a petición de este mismo, el Padre Francisco Doms de la
Compañía de JESUS, Rector que fue del Colegio de S. Martín de la misma
Compañía y Catedrático de Teología.
11. A Onofre Cortés de Augustín. El Reverendo P. Fray Francisco
Estapoll, Lector Jubilado, de San Francisco de Asís, Calificador del
Santo Oficio. El Padre Antonio Vallés, Catedrático de Prima del Colegio
de Montesión de la Compañía de JESUS. El P. F. Pedro Aliaga, Predicador
Capuchino.
12. A María Forteza, Viuda de José Cortés. El P. Fray Mateo Horrach,
Lector de Teología, Trinitario. El P. Fr. Guillermo Tocho, Mínimo,
Lector de Filosofía. El Padre Lorenzo Socíes de la Compañía de JESUS.
13. A Isabel Cortés, mujer de Miguel Alejos Cortés. El Doctor Francisco
Pou, Rector que fue de Alayor en Menorca. El Padre Fray José Palou,
Franciscano, Lector de Teología. El P. F. José Miguel, Lector Jubilado,
Mercenario.
14. A Miguel Valls de Campos. El Padre Presentado Fray Vicente Pellicer,
Dominico. El P. Fray Pedro Benito Alomar, Lector de Teología, Mínimo. El
P. Pedro Bolós, Jesuita. Añadiéronse de orden del Tribunal. El Reverendo
P. Fr. Rafael Riutort, Provincial de los Mínimos, Calificador del Santo
Oficio. El P. Sebastián Sabater, Rector del Colegio de San Martín de la
Compañía de JESUS, Calificador del Santo Oficio y el Doctor P. Fr. José
Mateu, Catedrático de Teología en esta Universidad, de la Orden de S.
Bernardo.
15. A Isabel Bonnin, mujer de Rafael Valls mayor. El Reverendo P. Fr.
Martín Canet, Lector Jubilado y Vicario Provincial de San Augustín. El
P. Fr. Miguel Poquet, Lector de Filosofía en los Mínimos. El P. Gabriel
Coll, Jesuita, Lector que fue de Filosofía. Añadióse el Padre Cristóbal
Juan, también de la Compañía de JESUS.
16. A Francisca Forteza, Viuda de Jerónimo Terongí. El Doctor Onofre
Morrelles, Rector de la Parroquial de San Nicolás. El Padre Fray
Bernardo Rotger, Catedrático de Prima de la Orden de la Merced. El P.
Fr. Jerónimo de Balbastro, Maestro de Novicios de Capuchinos.
17. A Pedro Onofre Cortés de Guillermo, alias Moxina. El Rdo. P. Fr.
Luís Coll, Exguardián del Convento de San Francisco, Examinador Sinodal.
El P. Diego García, Catedrático de Vísperas del Colegio de Montesión de
la Compañía de JESUS. El P. Francisco Garau de la misma Compañía.
Añadióse el Doctor Joaquín Mayol, Rector y Comisario del Santo Oficio en
la Villa de Andraitx.
18. A Rafael Augustín Pomar, alias Xotento. El Reverendo P. Maestro Dr.
Fr. Jaime Juan Vives, Examinador Sinodal, Calificador del Santo Oficio y
Ordinario por el Ilustrísimo Sr. Arzobispo de Tarragona, Comendador de
la Merced. El P. Fr. Guillermo Homar, Lector de Teología en Santo
Domingo. El P. Jaime Custurer de la Compañía de JESUS, Lector de
Filosofía en Montesión.
19. A Melchor José Forteza, alias Menjús. El Reverendo P. Fr. Mateo
Orfila, Lector Jubilado, Definidor actual de San Francisco de Asís,
Calificador del Santo Oficio. El Reverendo P. Fr. Buenaventura de
Zaragoza, Guardián por muchos trienios del Convento de Capuchinos de
esta Ciudad, Exprovincial de la Provincia de Aragón y Examinador Sinodal
de este Obispado. El P. Raimundo Alcover de la Compañía de JESUS, Lector
que fue de Filosofía.
20. A Francisca Cortés, mujer de Miguel Cortés, alias Capalt. El
Reverendo P. M. Fr. Francisco Truyol, Prior que fue del Convento de San
Augustín. El P. Fr. Rafael Barceló, Franciscano, Catedrático de Teología
en esta Universidad. El Padre Fray Pedro Gelabert, Lector de Teología en
San Francisco de Paula.
21. A Violante Martí, Viuda de Onofre Cortés. El P. Fray Salvador
Fornari, Lector de Teología en Santo Domingo y los Padres Fr. Juan Gazá
y Fray Juan Roig, ambos Lectores de Teología, de San Francisco de Asís.
EN EL TERCER AUTO
1. A Miguel Martí del Arpa. El Doctor Rafael Busquets, Beneficiado en la
Catedral. El Reverendo P. Fray Buenaventura de Zaragoza, Guardián de
Capuchinos &c. El Reverendo P. Fr. Mateo Orfila, Franciscano &c. El P.
Gabriel Coll, Jesuita.
2. A Rafael Ventura Cortés. El Reverendo P. F. Francisco Estapoll,
Franciscano &c. El P. Fr. Pedro Gelabert, Mínimo. El P. Diego García, de
la Compañía de JESUS.
3. A José Aguiló, soltero, hijo de Onofre Aguiló de Pedro, difunto, y de
Teresa Cortés, negociante de oficio, natural y vecino de esta Ciudad, de
edad de treinta y cinco años, reconciliado y preso segunda vez por
judaizante, relapso: leyósele su sentencia con méritos y fue relajado al
brazo seglar, confiscados sus bienes, por hereje, apóstata, judaizante,
relapso, convicto y confeso (_este se pone así por extenso por haberse
dejado de poner en la página 72 entre el número segundo y cuarto_).
Asistiéronle pues el Reverendo P. Fr. Luís Coll de San Francisco de Asís
&c. El Reverendo P. M. Fr. Antonio Roig, de San Agustín. El Padre
Antonio Vallés, de la Compañía de JESUS.
4. A Isabel Pomar, Viuda de Francisco Bonnin. El P. Presentado Fr. Juan
Llobera, Mercenario &c. El P. Fray Nadal Perelló, Mínimo. El Padre
Antonio Ferrando, Jesuita.
5. A Isabel Terongí, mujer de Agustín Cortés, alias Brugéa. El P. Fr.
Juan Roig, de San Francisco de Asís. El P. Fray Jaime Ferriol de San
Francisco de Paula. El Padre Lorenzo Socíes, de la Compañía de JESUS.
6. A Isabel Martí, mujer de Bartolomé Terongí, alias el Conde. El
Reverendo P. Presentado Fr. Antonio Pons, de Santo Domingo &c. El P. Fr.
Pedro Benito Alomar, Mínimo. El P. Raimundo Alcover, Jesuita.
7. A Juana Cortés, Viuda de Bartolomé Forteza, alias Menjús. El
Reverendo P. M. Doctor Fr. Jaime Juan Vives, Mercenario &c. El P. Fr.
Rafael Barceló, Franciscano. El P. Antonio Garriga de la Compañía de
JESUS.
8. A Margarita Terongí, Doncella, hija de Rafael José Terongí, alias
Felós. El Doctor Francisco Pou, Presbítero &c. El P. Fray Antonio
Llenzor, Franciscano &c. El Padre Fray Juan Gazá, Franciscano &c.
9. A Beatríz Cortés, mujer de Melchor José Forteza, alias Menjús. El
Doctor Antonio Pastor, Rector de Porreras &c. El P. Gabriel Ferragut, de
la Compañía de JESUS. El Padre Fr. Jerónimo de Balbastro, Capuchino.
10. A Violante Forteza, mujer de Rafael José Cortés, alias Filoa. El
Doctor Raimundo Llinás, Rector de Santa Eulalia &c. El Reverendo P. M.
José Artigues, Dominico &c. El P. Fr. Antonio Miralles, de S. Francisco
de Asís &c.
11. A Isabel Aguiló, mujer de Pedro Juan Aguiló de Pedro Juan. El Doctor
Miguel Amer, Presbítero &c. El Reverendo P. Presentado Fray Miguel
Ferrandell, de la Trinidad &c. El P. Fr. Domingo Martí, de S. Domingo,
&c.
12. A Catalina Terongí, mujer de Guillermo Terongí, alias Morrofés. El
Doctor Onofre Morrelles, Rector de S. Nicolás &c. El Padre Fray
Salvador Fornari, Dominico &c. El P. Pedro Bolós, Jesuita.
13. A Rafael Benito Terongí, hijo de José Terongí, Felós. El P. P. Fray
Bernardo Arades, Dominicano &c. El Reverendo P. Fray Pedro Juan Nicolau,
Mínimo. El Padre Fray Pedro Aliaga, Capuchino. Añadióse el Padre
Sebastián Sabater, Rector del Colegio de San Martín, de la Compañía de
JESUS.
14. A Rafael Valls, mayor. El Reverendo Padre Rafael Riutort, Provincial
de los Mínimos &c. El P. Presentado Fray Vicente Pellicer, de Santo
Domingo. Y los Padres Jaime Custurer y Francisco Garau, de la Compañía
de JESUS.
EN EL CUARTO AUTO
1. A Francisca Martí, Viuda de Francisco Martí, alias Verdera. El
Reverendo Padre Fray Rafael Riutort, Mínimo &c. El Reverendo Padre
Presentado Fray Miguel Ferrandell, Trinitario &c. Y los Padres Antonio
Vallés y Jaime Custurer, ambos Jesuitas.
2. A Magdalena Forteza, mujer de Gabriel Piña, alias Cap de olleta. El
Reverendo Padre Presentado Fray Antonio Pons, de Santo Domingo &c. El
Reverendo Padre Fray Pedro Juan Nicolau, Mínimo &c. Y los Padres Gabriel
Ferragut y Diego García, de la Compañía de JESUS, a cuyo Nombre se dé de
todo y en todo la mayor gloria.
FIN DE LA FE TRIUNFANTE
APÉNDICE I
ORDEN
QVE SE HA
DE GVARDAR EN EL
Iuzgado del Santo Officio de la Inquisicion
deste Reyno de Mallorca, e islas adjacentes,
en las causas ciuiles que
en el penden, y pendieren
adelante.
[imagen]
Con licencia, en Mallorca, en casa de Manuel Rodriguez, y Iuan Piza. Año
1618.