(Contado por Polonia González, de 50 años, natural de Colchagua).
Pa saber i contar, etc.
Est’ era una tenquita que tenia unos tenquitos mui lindos qui acababan
de salir der huevo, i que jué una mañanita a buscarles que comer. I cómo
era invierno i había quéido muchaza nieve, donde la tenquita se paró en
er suelo, la nieve le quemó una patita. Entonces la tenquita se puso a
llorar, mui aflijía der verse cojita, i le dijo a la nieve:
--Nieve, ¿por qué sois tan mala que me quemais la patita a mí?