CAPITULO LXX.

De algunos sucesos de los Catalanes, y Aragoneses en Athenas.

Los Catalanes, y Aragoneses ya firmes y seguros en las Provincias de

Athenas, y Beocia, gobernaronse algun tiempo por Roger Deslau, como

arriba diximos, pero poco despues, ó por muerte de Roger, porque se

cansaron de su gobierno, y le arrimaron, enviaron embaxadores al rey Don

Fadrique, á quien amaban de corazon, por mas agravios y menos precios

que de él hubiesen recibido, y le suplicaron fuese servido de darles

Príncipe y Señor que les gobernase.

El Rey con esta embaxada tuvose por satisfecho del sentimiento pasado

por no haber querido admitir al Infante D. Fernando su sobrino en su

Nombre. Pero como Rocafort, de quien se tenia por cierto que fué el

autor de este consejo, era ya muerto, y agora le ofrecían lo mesmo que

entonces pretendia, no pasó adelante su enojo, aunque para mí entiendo

que por mas vivo que estuviera su desabrimiento, no dexára perder tan

buena ocasion de acrecentar á su hijo con un Estado tan grande.

Tuvo el Rey Don Fadrique su consejo de la persona que les enviaria, y

pareció por entonces nombrar al Infante Manfredo su hijo segundo por

Príncipe y Señor de aquellos estados, y por tal le juraron los

Embaxadores en nombre de toda la compañía.

Pero por ser aun Manfredo de pocos años, no quiso el Rey su padre que

fuese por entonces, sino enviar á Berenguer Estañol, hombre de mucho

valor, y prudencia, para que mientras el Infante creciese, le gobernase

en su nombre. Contentaronse con esto los Embaxadores, que tambien traían

facultad de la compañía de poderle admitir. Partió Berenguer Estañol

juntamente con ellos con sus galeras para Athenas, donde fué bien

recibido, por verse ya los Catalanes, y Aragoneses debajo de la

proteccion de sus Príncipes naturales, y hubieranlo procurado antes, si

Rocafort por sus particulares intereses no impidiera estos tan honrados

pensamientos.

Llegado Berenguer Estañol á tomar el cargo y gobierno de nuestra gente,

tuvo luego guerra con los Príncipes comarcanos, quando con unos, quando

con otros; porque lo tomó por medio conveniente para conservarse en

aquellos Estados, por ser cosa muy asentada entre los Catalanes, que han

de ocuparse siempre en alguna guerra extranjera, por escusar las

disensiones domesticas y civiles; que la ociosidad suele despertar en la

fiereza de su natural. Este consejo tomaron prudentisimamente los

Catalanes de athenas, como á principal medio para su conservacion.

Tenian por un lado al Emperador Andronico, con quien pocas veces

estuvieron en paz, por otro al Príncipe de la Morea, y por otros dos al

Despota de Larta, y al Señor de Braquia.

Mientras peleaban con los unos, hacian treguas con los otros; y así se

conservaron muchos años con tanta reputacion en Oriente, que he leido en

la Historia del Cantacuseno, sacada á la luz por el Padre Pontano, que

rehusando el mismo Juan Cantacuseno, por no dexar el lado de Andronico

el nieto, salir de Constantinopla á gobernar una Provincia, dió por

disculpa que la Provincia estaba vecina de los Catalanes, y no podia ir

á ella sin mucha gente de guerra, y esta disculpa pareció bastante, y se

la admitieron. Y en un discurso que trahe Zurita de un Frayle Dominico,

animando al Rey de Francia para la conquista de la Tierra Santa, dice,

que los Catalanes ya habian abierto el camino, y que sería lo mas

importante de la empresa tenerles de su parte, y alentarles, para que

tambien emprendiesen la jornada.

Mientras que Berenguer Estañol vivió, y fué cabeza y Capitan en Athenas,

tuvieron guerras contínuas, no con todos á un tiempo, pero ya con unos,

ya con otros, sin tener jamas ociosas sus armas.

Muerto Estañol, volvieron segunda vez á pedir al Rey Don Fadrique

Gobernador y caudillo que por el Infante Manfredo les rigiese.

Don Fadrique quiso darles persona señalada; y así mandó venir de

Cataluña al Infante Don Alfonso su hijo, y con diez galeras le envió muy

bien acompañado para que gobernase el Estado por su hermano Manfredo.

Fué Notable el contento que recibieron los Catalanes, y Aragoneses por

tener prendas de la casa Real de Aragon entre ellos. No gobernó mucho

tiempo Alfonso por su hermano Manfredo, que murió de allí á poco.

Entonces Don Fadrique envió á decir á la compañía, que admitiesen por su

Príncipe y Señor al mismo Alfonso que los gobernaba. Con esto los

Catalanes, y Aragoneses quedaron del todo contentísimos, y tuvieron por

seguro su Estado, pues habia de asistir con ellos su Príncipe.

Pusieron gran cuidado en casarle, para que en sus hijos, y descendientes

se conservase el Señorio. Dieronle por mujer la unica heredera de

Bonifacio de Verona, á quien ellos amaron y honraron mucho todo el

tiempo que vivió, y despues de muerto quisieron que en su descendencia

se perpetuáse el mando y gobierno de aquel Estado. Tenia esta señora la

tercera parte de la isla de Negroponte, y de trece Castillos en la

tierra firme del Ducado de Athenas. El Infante Don Alfonso tuvo en ella

muchos hijos, y ella vino á ser una de las mujeres mas señaladas de su

tiempo, aunque Zurita no siente en esto como Montaner á quien yo sigo.

Con esto daremos fin á la Expedicion de nuestros Catalanes, y

Aragoneses, hasta que tengamos larga y verdadera noticia de lo que

sucedió en el espacio de ciento y cincuenta años que tuvieron aquel

Estado.

Expedición de Catalanes y Aragoneses al Oriente · 第 98 / 112 题