CAPITULO LXVII.

Los Griegos rompen la fé prometida á los Turcos, y descubierta la

trahicion, ganan un castillo donde se fortificaron.

Estando ya aguardando los navios la génte, y Capitanes de Senanqrip,

reconociendo las grandes riquezas que los Turcos se llevaban, y que eran

despojos de sus provincias, teniendo por gran vileza dexar aquellos

bárbaros, siendo tan pocos, volviesen á su patria con ellos,

determinaron quebrarles el seguro, y la palabra Real, juzgándolo por

menos incoveniente que sufrir tanta mengua. Tuvieron acuerdo de cómo, y

á que tiempo les acometerían, pareció que fuese de noche; tiempo

oportuno para gente descuidada. No se trató el negocio con tanto secreto

que los Turcos no tuviesen noticia de lo que contra ellos se maquinaba,

en tan gran ofensa de la misma razon y justicia, y del derecho universal

de las gentes, que hace inviolable la fe prometida aun al mismo enemigo.

Levantaronse aquella noche, y ocuparon un Catillo el mas vecino que se

les ofrecio, y pusieronse en defensa con determinacion de morir

vengados.

Senanqrip, y sus Capitanes como se vieron descubiertos, hubo gran

confusion entre ellos si era bien acometerles, ó dar aviso al Emperador

de lo que pasaba.

Prevaleció este ultimo parecer, y avisaronle luego.

Pero aunque el aviso llegó presto y á su tiempo, Andronico tardó en

resolverse; falta muy ordinaria de los príncipes, y la mas perniciosa,

dilatar los remedios hasta que pasa la ocasion, y vienen á llegar quando

ya no es posible que aprovechen; y esto en tanto es mas peligroso,

quanto el negocio es de mayor importancia, como lo son los tocantes á la

guerra, donde los yerros pequeños suelen ser causa de pérdidas de

Reynos, y Monarquias. Tardar en la eleccion de los pareceres que se han

de seguir, es peor que executar el que se tiene por menos conveniente.

Vióse bien este caso, de quanta mayor importancia fuera para Andronico,

ó mandar que luego se pelease con los Turcos, ó darles navios para pasar

el estrecho, porque qualquiera de estas dos cosas que hiciera, que eran

las que le tenian suspenso y dudoso, fuera mas acertada, que con la

tardanza de resolverse darles tiempo para que les viniese socorro, y

lugar de fortificarse y prevenirse, como lo hicieron. Porque

desengañados los Turcos de que los Griegos no les guardarian palabra,

como gente desesperada, hicieron grande esfuerzo en avisar á los de su

misma nacion, pues estaban de la otra parte del estrecho, y éstos como

supieron el peligro en que se hallaban Calel, y los suyos, y las grandes

riquezas que tenian, con vajeles pequeños, y en muchos viajes pasaron

gran multitud de Turcos en su socorro, y viéndose tantos juntos, no

solamente trataron de defenderse pero comenzaron á correr la tierra como

platicos en ella.

Expedición de Catalanes y Aragoneses al Oriente · 第 95 / 112 题