Baxa el exército de los Catalanes á Thesalia, y por concierto dexan esta
Provincia, y pasan á la de Achaya.
En entrando la primavera, salió el exército del valle y baxó á Thesalia,
sin haber enemigo que se le opusiese, con que libremente se hicieron
contribuir de la mayor parte de sus pueblos que viven en lo llano.
Hallabase entonces esta Provincia sujeta á un Príncipe de poca
capacidad, casado con Irene hija bastarda del Emperador Andronico.
Estaba desavenido con su suegro, porque no queria reconocer la
obediencia que debia al Imperio; porque ya en este tiempo aquella
monarquia Oriental de los Griegos estaba en su última declinacion, y la
mayor parte de los príncipes sujetos no la querian reconocer, porque la
vieron sin fuerzas, y sin ellas qualquier derecho se pierde, que la
sujecion no se da sino al poderoso. Así el Imperio de los Romanos del
Occidente, ha venido á quedar en un título vano de su grandeza, porque
Italia, Francia, España, y Inglaterra, que en un tiempo le rindieron
tributo, y recibieron sus leyes, hoy se ven libres, porque declinó su
poder, y con él se perdió su derecho; Los Godos y demas naciones
Septentrionales le reduxeron á esta miseria. Luego que el Príncipe de
Tesalia supo las fuerzas que tenia en su Estado, y que eran superiores á
las suyas, con los buenos consejeros, y ministros fieles que tuvo,
alcanzó lo que otros no pudieron con las armas, que fué persuadilles con
dadivas, y con ruegos, que saliesen de su Estado; y así con una cortés
embaxada, despues de haber fortificado algunas Ciudades, y puestos en
defensa, porque tambien fuese esto ocasion de que los Catalanes no
dexasen lo cierto por lo dudoso, ofrecieronles bastimentos necesarios, y
fieles espias para que los llevasen á Achaya, ó á donde mejor les
pareciese, y juntamente les dieron gran cantidad de dinero; porque
quando el poder es muy inferior, no se puede tener por desvalor, y
mengua redimir con dinero la vexacion que se padece.
Juntaronse los Gobernadores, y Consejeros del exército, y ponderando las
dificultades y peligros que pudieran suceder de quedarse en la
Provincia, juzgaron por cosa util y necesaria admitir los partidos, y
caminar adelante; porque quanto mas se acercaban hácia el mediodia,
tanto se acercaban á tener cerca los socorros de Sicilia, y de España.
Respondieron á los Embaxadores, que ellos admitian el partido, y con
esto el negocio quedó concluido, y luego por parte del Príncipe se les
entregó el dinero, y vituallas, y ellos con mucha puntualidad partieron
el dia que ofrecieron de salir. Con esto Tesalia quedó libre por su
industria de gravísimos daños, y los Catalanes con la misma los
evitaron, porque la guerra á todos es dañosa, y muchas veces el vencedor
se diferencia solo en el nombre del vencido. El camino que los nuestros
tomaron, fué por la parte montañosa de la Provincia de Thesalia llamada
la Blaquia, que forzosamente hubieron de atravesar parte de ella.
Zurita quando refiere el camino que hizo este exército, recibió grande
engaño, diciendo que la tierra que pasaron se llamaba Valaquia, porque
no llegó á su noticia que habia Provincia que se llamáse Blaquia, porque
Montaner de donde él lo sacó la llama Blaquia, y Zurita ignorando el
nombre, y corrigiendo á Montaner, la llama Valaquia, llevado de la
semejanza del nombre; pero á la Valaquia no llegaron los nuestros con
cien leguas.
La Blaquia se debe llamar que es, según Nicetas en el fin de su
historia, la tierra montañosa de Tesalia, que viene bien con el camino
que los Catalanes hicieron, y con el nombre que Montaner la llama. Sus
naturales se llaman Blacos, gente belicosa, y que tuvo muchos años
oprimidos á los Emperadores Orientales, y aun hoy entre los Turcos
conservan su nombre y valor, puesto que sujetó á tan bárbara y poderosa
gente.
No acaba Montaner de encarecer el trabajo que se tuvo en este camino de
la Blaquia, porque siempre fué con las armas en la mano, y peleando;
tanta resistencia hallaron en los naturales.
Yo entiendo que una de las mayores empresas que se hicieron en esta
expedicion, fué el abrir camino por esta tierra tan llena de gente
plática, y valiente. Al fin la atravesaron á pesar suyo, con universal
admiracion de los que conocieron el peligro, con las buenas y fieles
guias de los de Tesalia.
Pasaron el estrecho llamado Thermopilas, célebre por los trescientos
Espartanos que con Leonidas murieron defendiendo el paso á Xerxes, y la
libertad de Grecia. De allí baxaron á la ribera del rio Cephiso, que
baxa del monte Parnaso, y corre hácia el Oriente, desando á la parte del
Norte los pueblos llamados de los antiguos Locrenses, Opuncios, y
Epiemenides, y á medio dia Achaya, y Beocia. Llega este rio hasta
Lebadia, y Haliarte, donde se divide y pierde el nombre y le muda en el
de Esopo, y Ysmeno. Esopo corre por medio de la provincia Atica, hasta
que entra en el mar.
Ysmeno junto de Aulide desagua en el mar Eupoyco, llamado hoy de
Negroponte. Por aquellas vecinas aldeas de Locrenses se alojó nuestro
campo para pasar el otoño, y invierno, y tomar resolucion de lo que se
habia de hacer la primavera siguiente.