Dividense los nuestros en cuatro partes, Montaner rompe á George de
Cristopol.
Ganado el lugar, y castillo de Modico, Fernan Jiménez de Arenós le tomó
por presidio y plaza suyas. Rocafort dividió su gente en Rodesto y
Pacía, Montaner, escribano de racion, quedó gobernando en Galípoli,
donde los bastimentos y armas de todo el campo se juntaban y prevenian.
Si á los soldados de los demas presidios le faltaban armas, caballos y
vestidos, acudian á Galípoli. Allí residian los mercaderes de todas
naciones, los heridos, viejos, y otra gente inútil, que como lugar mas
apartado del enemigo, se tenia por mas seguro. Con este modo de govierno
se sustentaron los nuestros cinco años, sin que en todas aquellas
comarcas se labrase campos ni viñas, cogiendo solamente lo que la tierra
naturalmente producia. Esta manera de hacer la guerra los tiempos la han
mudado y mejorado, porque el principal intento no es desolar y trocar en
desiertos las campañas, sino conservarlas para el uso propio; porque
ganarse una Provincia para destruirla, y totalmente impedir la
cultivacion de sus campos, es lo mismo que no ganarla, y mas cuando de
sus frutos necesariamente se han de valer si quisieren sustentarse en
ella. Por no advertir estos inconvenientes los nuestros, y no moderarse
en sus crueldades, que eran las que derrotaban de los pueblos los
labradores, se vieron en tanta necesidad, que con estar llenos de
victorias, la falta de los viveres les sacó de Thracia con mucho peligro
y daño. Jorge de Cristopol, caballero rico y principal de Macedonia,
venia de Salonique á Constantinopla á verse con el Emperador Andronico,
con ochenta caballos. Tuvo noticia que Galípoli estaba con poca gente, y
pareciendole que podria hacer algun buen lance, dejó su camino, y con
buenas espias llegó cerca de Galípoli sin ser sentido, y encontróse
luego con algunos carros y acémilas, habian salido á hacer leña. El que
los llevaba á su cargo era Marco, soldado viejo en la cavallería.
Viéndose acometido tan improbisamente dijo á la gente de á pié, que se
retirasen entre las paredes de un molino, y él tomó la vuelta de
Galípoli. La gente de Jorge sin detenerse en ganar el molino, fueron
siguiendo al soldado, para que el aviso y ellos llegasen á un tiempo,
pero como mas platico Marco en la tierra, dió el aviso primero á
Montaner Capitan de Galípoli, con que todos tomaron las armas y se
pusieron á la defensa de sus murallas, y con catorce cavallos, y algunos
Almugavares Montaner salió á reconocer el enemigo, y entretenerle
mientras la gente esparcida fuera del lugar tuviese tiempo de retirarse.
Toparónse luego, y Montaner hecha una pequeña tropa de sus catorce
cavallos, cerró con los ochenta, y peléo tan valientemente, que Jorge se
retiró con pérdida de treinta y seis de los suyos muertos, ó presos.
Fuéle Montaner siempre cargando, hasta que llegó al molino. Cobró las
acemilas, y salvó la gente. Vuelto á Galípoli se pusieron en libertad
los prisioneros, y repartieron la ganancia, á los hombres de armas
veinte y ocho perbres de oro, catorce á los cavallos ligeros, y siete á
los infantes.