CAPITULO VIII.

Roger Se casa. Pelean Catalanes y Genoveses dentro de Constantinopla.

Parecióle al Emperador Andronico que convenia á su seguridad y crédito,

dar á entender que los ofrecimientos hechos á los nuestros se habian de

cumplir con mucha puntualidad, y para que esto se mostrase luego con las

obras, dió principio por lo que parecia mas difícil, que fué el

casamiento de Roger con su sobrina María, con que todos quedaron

satisfechos, juzgando por ciertas las demás mercedes como inferiores y

más fáciles de cumplir. Hiciéronse las bodas con la solemnidad de

personas Reales; porque el valor de Roger pudo igualar la nobleza de la

mujer. Era María hija de Azan Príncipe de los Búlgaros, y de Trene

hermana de Andronico, de quince años de edad, hermosa y por extremo

entendida. Entre el mayor placer y gusto por la boda, sucedió un

alboroto y pendencia entre Catalanes y Genoveses, que casi fué batalla

muy sangrienta, nacida como muchas veces acontece de pequeña causa, y

aunque Pachimerio dice, que fué sobre la cobranza de los veinte mil

ducados que prestaron á Roger en Sicilia, y que por sosegarlos ofreció

el Emperador de pagarlos, pero la más cierta ocasion de la pendencia

fué, que un Almugavar discurriendo por la ciudad dió ocasion á dos

Genoveses, viéndole solo, que se burlasen con mucha risa de su traje, y

figura; pero el ánimo militar del Almugavar mal sufrido en los donaires

y motes cortesanos, mas osado de manos que de lengua, les acometió con

la espada, y travó la pendencia. Acudieron de una y otra parte valedores

y amigos, estando ya los ánimos prevenidos y alterados como sospechosos,

y con esto las fuerzas de entre ambas naciones se encontraron para su

total ruina y perdicion. Los Genoveses sacaron su bandera ó guion, y

acometieron los cuarteles de los Almugavares repartidos en el barrio de

Blanquernas. Nuestra caballería reconociendo el peligro de sus

Almugavares, dividida en tropas, cerró con la gente Genovesa mal

ordenada. Con esto se dió lugar á que los Almugavares saliesen de sus

alojamientos, y se juntasen para tomar satisfacion de quien tan

injustamente los maltrataba. Peleose de una y otra parte con

obstinacion, hasta que los Genoveses, muerto su Capitan Roseo del Final,

se fueron retirando con notable pérdida y daño.

Andronico de las ventanas de su Palacio atento y con gusto miraba la

pendencia cuando los Genoveses levemente fueron mal tratados, y algunos

muertos, y con palabras mostró su ánimo mal afecto contra ellos; pero

cuando vió que los Almugavares con su acostumbrado rigor iban degollando

cuanto se les ponia delante, temió que todos los Genoveses de

Constantinopla no muriesen aquel dia; cosa peligrosa para su

conservacion, porque dependia de ellos la paz de su Imperio. Tiénese por

cierto que Andronico quisiera sacudirse el yugo de Genoveses si pudiera

con seguridad, pero era difícil por tener ellos el poder dividido para

que se pudiera oprimir á un tiempo, y si consintiera que los de

Constantinopla perecieran, fuera irritar las otras fuerzas que quedaban

enteras; y así con ruegos y promesas pidió á los Capitanes que

recogiesen y retirasen los suyos, y George Pachimerio refiere, que mandó

Andronico á Estéban Marzala gran Drungario y Almirante, que fuese á

quietar el tumulto, y apaciguar las partes, y que fúe muerto y

despedazado. Finalmente la presencia y autoridad de Roger, y de los

otros Capitanes pudo tanto, que obedecieron todos, y con mucho peligro

les retiraron, porque habian sacado sus banderas con ánimo de acometer á

Pera, y saquearla, juntando á su venganza su codicia.

Era esta poblacion de Genoveses, dividida por un estrecho cerco del mar

de la Ciudad de Constantinopla, llamado de los antiguos Cuerno de

Bisancio, y hoy de los Turcos y Griegos Galata. Retirados y sosegados

los nuestros, les mandó el Emperador en agradecimiento de su puntual

obediencia librar una paga. Quedaron muertos de los Genoveses en la

Ciudad cerca de tres mil, y aunque lo peor llevaron ellos entónces, fué

causa de mayores daños en lo venidero para los nuestros, porque con esto

quedó irritada una nacion émula y poderosa, que importaba su amistad

para conservar nuestras armas en aquel Imperio; porque en estos tiempos

era grande y temido su poder en todo el Oriente, arbitros de la paz y la

guerra. Tenian ilustres Colonias y Presidios en Grecia, en Ponto, en

Palestina, armadas poderosas, poseian muchas riquezas adquiridas con su

industria y valor, y absolutamente eran dueños del trato universal de

Europa, con que mantenian fuerzas iguales á las de los mayores Reyes, y

Repúblicas. Con esto llegaron á ser casi dueños del Imperio Griego. En

este tiempo cuando los Catalanes llegaron á Constantinopla, y

reconociendo las fuerzas que traian, les pareció á los Genoveses

peligrosa la vecindad de sus armas; y así siempre se mantuvo entre estas

dos naciones aborrecimiento y enemistad implacable que duró muchas

edades, hasta que el valor de entre ambos se fué perdiendo, juntamente

con el Imperio del mar, y cesó la emulacion por cuya causa muchas veces

con varia fortuna se combatió.

Expedición de Catalanes y Aragoneses al Oriente · 第 36 / 112 题