CAPITULO VII.

Parte de Sicilia la armada, y que gente y milicia fué la de los

Almugavares.

Embarcose toda la gente en el puerto de Mecina, y antes de salir del

Faro, se tomó muestra general, y se hallaron según Montaner, efectivos

1500 hombres de cabo para el servicio de la armada, sin los oficiales, y

cuatro mil infantes Almugavares. Nicéforo Gregoras, Autor poco fiel en

algunos de estos sucesos, dice, que Roger pasó solo mil hombres á

Grecia, pero George Pachimerio ya concuerda con Montaner, y afirma que

fueron ocho mil los que pasaron. Este, á mi parecer, es el verdadero

número; porque seis mil y quinientos soldados de paga, es cierto que

llegaron hasta el número de ocho mil con los criados y familia de los

Capitanes, y Ricos hombres. Y aunque estos dos Autores no concordarán,

la fé de Nicéforo fuera siempre dudosa; porque á Roger siendo Capitan de

solos mil hombres, no me puedo persuadir que Andronico le hiciera

Megaduque, y le casára con su nieta, sin haber precedido servicios. No

parecerá ageno del intento, pues toda nuestra infantería fué de

Almugavares, decir algo de su origen.

La antigüedad madre del olvido, por quien han perecido claros hechos y

memorias ilustres, entre otras que nos dejó confusas, ha sido el origen

de los Almugavares; pero según lo que yo he podido averiguar, fué de

aquellas naciones bárbaras que destruyeron el Imperio y nombre de los

Romanos en España, y fundaron el suyo, que largo tiempo conservaron con

esplendor y gloria de grande majestad, hasta que los Sarracenos en menos

de dos años le oprimieron, y forzaron á las reliquias de este universal

incendio, que entre lo más áspero de los montes, buscase su defensa,

donde las fieras muertas por su mano les dieron comida y vestido. Pero

luego su antiguo valor y esfuerzo, que el regalo y delicias tenian

sepultado, con el trabajo y fatiga se restauró, y les hizo dejar las

selvas y bosques, y convertir sus armas contra Moros, ocupadas antes en

dar muerte á fieras.

Con la larga constumbre de ir divagando, nunca edificaron casas, ni

fundaron posesiones en la campaña, y en las fronteras de enemigos tenian

su habitacion y el sustento de sus personas y familias: despojos de

Sarracenos, en cuyo daño perpetuamente sacrificaban las vidas, sin otra

arte ni oficio mas que servir pagados en la guerra, y cuando faltaban

las que sus Reyes hacian, con cabezas y caudillos particulares corrian

las fronteras, de donde vinieron á llamar los antiguos el ir á las

correrias, ir en almugaveria. Llevaban consigo hijos y mujeres, testigos

de su gloria, ó afrenta, y como los Alemanes en todos tiempos lo han

usado, el vestido de pieles de fieras, abarcas, y antiparas de lo mismo.

Las armas una red de hierro en la cabeza á modo de casco, una espada, y

un chuzo algo menor de lo que se usa hoy en las compañías de

arcabuceros, pero la mayor parte llevaban tres ó cuatro dardos

arrojadizos. Era tanta la presteza y violencia con que los despedian de

sus manos, que atravesaban hombres y caballos armados, cosa al parecer

dudosa si Desclot y Montaner no lo refirieran, autores graves de

nuestras historias, adonde largamente se trata de sus hechos, que pueden

igualar con los muy celebrados de Romanos y Griegos.

Cárlos Rey de Nápoles, puesto ante su presencia algunos prisioneros

Almugavares, admirando de la vileza del traje, y de las armas, al

parecer inútiles contra los cuerpos de hombres y caballos armados, dijo

con algun desprecio, que si eran aquellos los soldados con que el Rey de

Aragon piensa hacer la guerra. Replicóle uno de ellos, libre siempre el

ánimo para la defensa de su reputacion; Señor, sin tan viles te

parecemos, y estimas en tan poco nuestro poder, escoje un caballero de

los mas señalados de tu ejército, con las armas ofensivas y defensivas

que quisiere, que yo te ofrezco con sola mi espada y dardo de pelear en

campo con él. Cárlos con deseo de castigar la insolencia del Almugavar,

aplazó el desafío, y quiso asistir y ver la batalla. Salió un Francés

con su caballo armado de todas piezas, lanza, espada, y dardo. Apenas

entraron en la estacada cuando le mató el caballo, y queriendo hacer lo

mismo de su dueño, la voz del Rey le detuvo, y le dió por vencedor y por

libre.

Otro Almugavar en esta misma guerra, á la lengua del agua, acometido de

veinte hombres de armas, mató cinco antes de perder la vida. Otros

muchos hechos se pudieran referir, si no fuera ajeno de nuestra

historia, el tratar de otra largamente. La duda que se ofrece solo es

del nombre, si fué de nacion, ó de milicia en sus principios. Tengo por

cosa cierta que fué de nacion, y para asegurarme mas en esta opinion,

tengo á George Pachimerio autor Griego, cuyos fragmentos dan mucha luz á

toda esta historia, que llama á los Almugavares descendientes de los

Avares, compañeros de los Hunos, y Godos, y aunque no se hallará autor

que opuestamente lo contradiga, por muchas leyes de las partidas se

colige claramente, que el nombre de Almugavar era nombre de milicia, y

el ser esto verdad no contradice lo primero, porque entre ambas cosas

puede haber sido.

En su principio, como Pachimerio dice, fué de nacion, pero después como

no ejercitaban los Almugavares otra arte ni oficio, vinieron ellos á dar

nombre á todos los que servian en aquel modo de milicia, así como muchas

artes y ciencias tomaron el nombre de sus inventores. Pero dudo mucho

que hubiese quien se agregase á los Almugavares, milicia de tanta fatiga

y peligro, sin ser de su nacion, porque la inclinacion natural les hacia

seguir la profesion de los padres; ni hay hombre que pudiendo escoger

siguiese milicia, que desde la primera edad se ocupase con tanto riesgo

de la vida, descomodidad, y continuo trabajo. Nicephoro Gregoras dice,

que Almugavar es nombre que dan á toda su infantería los Latinos; así

llaman los Griegos á todas las naciones que tienen á su Poniente, pero

no hay para que contradecir con razones falsedad tan manifiesta, y más

contra un autor tan poco advertido en nuestras cosas como Nicephoro.

Salió la armada de Mecina, y con próspera navegacion llegó á Malvacia

puerto de la Morea, donde fueron bien recibidos y ayudados con algun

refresco por órden del Emperador. Antes de salir llegaron cartas suyas

en que mandaba á Roger que apresurase la navegacion. Partió alegre la

gente con el refresco, y en pocos dias la armada arribó á

Constantinopla, por el mes de Enero indicion segunda, segun Pachimerio,

con universal regocijo de la ciudad viendo las armas que les habian de

amparar, y defender. Andronico, y Miguel Emperadores, y toda la nobleza

Griega, con mucho amor y muestras de sumo agradecimiento les recibieron,

y honraron. Mandó luego Andronico desembarcar toda la gente, y que

alojase dentro de la Ciudad en el barrio que llamaban de Blanquernas, y

el siguiente dia se repartieron cuatro pagas como estaba concertado.

Expedición de Catalanes y Aragoneses al Oriente · 第 35 / 112 题