Quien fué Roger de Flor.
Nació Roger de Flor, á quien los nuestros eligieron pro General y
suprema cabeza, en Brindiz de padres nobles, su padre fué Alemán,
llamado Ricardo de Flor, cazador del Emperador Federico su madre
Italiana, y natural del mismo lugar. Murió Ricardo en la batalla que
Cárlos de Anjou tuvo con Coradino, cuyas partes seguia, por ser nieto de
Federico su Príncipe y señor. Cárlos insolente con la victoria, después
de haber cortado la cabeza á Coradino, confiscó las haciendas de todos
los que tomaron las armas en su ayuda. Con esta pérdida quedó Roger y su
madre con suma pobreza, y con la misma se crió hasta la edad de quince
años, que un caballero Francés, religioso del Temple, llamado Yassaill,
se le aficionó con ocasion de asistir en Brindiz, con el Alcon nave del
Temple, cuyo Capitan era. Navegó juntamente con él Roger algunos años, y
ganó tan buena opinion en el ejercicio que profesaba, que la Religion le
recibió por suyo, dándole el hábito de fray sargento, en aquel tiempo
casi igual al de caballero. Con el Roger comenzó á ser conocido y temido
en todo el mar de Levante, al tiempo que Prolemayde, dicha por otro
nombre Acre, se rendió á las armas de Melech Taseraf Sultan de Egipto,
Roger, como refiere Pachimerio, era uno de los asistian en un Convento
del Temple; y viendo que la ciudad no se podia defender, recogió muchos
Cristianos en un navío, con la hacienda que pudieron escapar de la
crueldad y furia de los Bárbaros.
No le faltaron á Roger enemigos de su misma Religion, que envidiosos de
sus buenos sucesos, le descompusieron con su Maestre, haciéndole cargo
que se habia aprovechado por caminos no debidos á su profesion, y
defraudado los derechos comunes, y alzádose con todos los despojos de
sacó de Acre; que como ya esta célebre y famosa Religion se hallaba en
su última vejez, y cerca de su fin, sus partes se habian enflaquecido
con los vicios de la mucha edad y tiempo. La envidia, la avaricia, y
ambicion habian ocupado sus ánimos en lugar del antiguo valor, y de la
mucha conformidad, y piedad Cristian, que los hizo tan estimados y
venerados en todas las Provincias.
Quiso el Maestre con esta primera acusacion prenderle, pero Roger tuvo
alguna noticia de estos intentos, y conociendo la codicia de su cabeza,
y ruindad de sus hermanos, no le pareció aguardar en Marsella, donde á
la sazon se hallaba, sino retirarse á lugar más seguro, y dar tiempo á
que la falsa y siniestra acusacion se desvaneciese. Retiroso á Génova,
donde ayudado de sus amigos, y particularmente de Ticin de Oria, armó
una galera, y con ella fué á Nápoles, y ofreciese al servicio de Roberto
Duque de Calabria, á tiempo que se prevenia y armaba para la guerra
contra Don Fadrique. Hizo Roberto poco caso de su ofrecimiento, y del
ánimo con que se le ofrecía, juzgándole por tan corto como el socorro.
Obligó á Roger este desprecio á que se fuese á servir á Don Fadrique su
enemigo, de quien fué admitido con muchas muestras de amor y
agradecimiento: efectos no solo de su ánimo generoso, y condicion
apacible para con los soldados, pero de la fuerza de la necesidad de la
guerra; porque no fuere cordura desechar al que voluntariamente ofrece
su servicio en tiempos tan apretados, como en los que corren riesgo la
vida y libertad, y cuando se apartan los mayores amigos, y obligados. El
que llega á ser amigo en los peligros y cuando el Príncipe es acometido
de armas mas poderosas, sin obligacion de naturaleza y fidelidad de
súbdito, debe ser admitido y honrado, aunque le traiga su propio
interés, ó algun desprecio, ó agravio del contrario, que cuanto más
ofendido, más util y seguro será su servicio.
Fuese luego encendiendo la guerra entre Roberto y Fadrique, y Roger
acreditose en ella con importantes servicios, socorriendo diversas veces
plazas apretadas del enemigo, y con la pequeña armada, que llevaba á su
cargo, impidiendo la libre navegacion de los mares y costas de Nápoles,
con que llegó á ser Vicealmirante, y en menos de tres años hizo cosas
tan señaladas, que fué una de las mas principales causas de conservar á
su Príncipe en Sicilia, alcanzando juntamente para sí nombre inmortal, y
riquezas mas que de vasallo. En este estado se hallaba Roger cuando le
tomaron los Catalanes y Aragoneses por General en la empresa que
intentaban.